juli y enzo son unos hermosos padres de tres pibes, solo hay un problema, están divorciados
𝐀𝐝𝐯𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐬 ::
ఌ︎ ᴇɴᴢᴜʟɪᴀɴ
ఌ︎ ᴏᴍᴇɢᴀᴠᴇʀsᴇ
ఌ︎ sᴇᴘᴀʀᴀᴄɪᴏɴ
ఌ︎ᴘʀᴏʙᴀʙʟᴇᴍᴇɴᴛᴇ ᴍᴇɴᴄɪᴏɴ ᴅᴇ ᴏᴛʀᴀs ᴘᴀʀᴇᴊᴀs
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-Te estoy diciendo que no me sigas, insoportable.
Los pasos del omega eran pesados. La gente en la cuadra los miraba raro. Igualmente, a Leandro no le podía importar menos.
-Pau, escuchame, ¡por favor! -rezongó.
No sabía cómo el omega podía caminar tan rápido sin cansarse y, después, en Educación Física, no corría ni una cuadra. Era terrible.
Y le encantaba.
Aceleró el paso hasta que, finalmente, logró alcanzarlo.
Paulo no se dio vuelta, pero sí dejó de intentar irse.
-Lean... posta, no.
Su voz salió entrecortada.
Estaba llorando.
Y es que no lo podía creer. Siempre terminaba igual. Él solo se dejaba atrapar por Leandro. Sabía que iba a caer de vuelta; era un déjà vu constante.
Volvían, estaban bien unos días y, después, otra pelea. Otra escena. Otra despedida.
No quería volver a pasar por eso.
Lean lo miró con el corazón en la garganta. Sus ojos esquivaban los de él, como si tuviera miedo de mirarlo demasiado tiempo.
-No... no, omega. Por favor, corazón.
Mierda.
Paulo ya estaba cediendo.
Al alfa se le partía el corazón. Era su omega. ¿Cómo iba a dejarlo llorando así?
-Perdón, bebé. En serio... perdón.
Con cuidado, le rodeó la cintura. Paulo no se apartó. Al contrario, dejó que lo abrazara.
Se quedaron mirándose.
Sus ojos claros decían todo lo que ninguno podía poner en palabras. Se conocían demasiado. Se amaban tanto que, a veces, dolía.
Pero... ¿podían dejar de hacerse daño?
Lean respiró hondo.
-¿Paulo... querés ser mi novio? Mi omega, mi príncipe... el único chico en mi vida.
La pregunta salió antes de que pudiera pensarla.
Y, por primera vez, no se arrepintió.
No le importaba no ser suficiente para Paula, lo podia intentar, al fin y al cabo, si no le ponía nombre a lo de ellos ambos sufrían y mucho mas.
Los ojos de Paulo se agrandaron.
No lo podía creer.
Se esperaba de todo: una sonrisa enorme, un silencio largo, una expresión de sorpresa.
En serio, de todo.
Pero jamás que su omega frunciera el ceño y le pegara, con apenas un poco de fuerza, en el pecho.
Entonces la sonrisa de Lean desapareció.
-¿Qué pasa? ¿No te gustó? -preguntó, dolido.
Su mano se deslizó despacio de la cintura del omega, como si de repente ya no supiera si tenía permitido tocarlo.
Paulo rodó los ojos.
-Me encantás, Leandro... más de lo que me gustaría.
El alfa lo miró, completamente confundido.
-¿Entonces?
-¡Entonces nada, tonto!
Se alejó un paso de él y se cruzó de brazos.
-Primero, no voy a dejar que mi primera vez como novio sea en esta cuadra horrible -soltó una risa sin gracia-. Y, segundo, no soy ningún boludo. No me olvido de por qué estaba llorando hace dos minutos.
Le dio un golpecito suave en el pecho.
-Vamos a hablar, Leandro.
Otro golpecito.
-A hablar.
Y otro más.
-Y muchísimo.
El alfa asintió despacito, como si estuviera guardando cada una de esas palabras en algún rincón de su cabeza para no olvidarlas jamás.
El semblante del omega cambió de repente. Más tímido. Más íntimo.
Se acercó despacito y empezó a balancearse de atrás hacia adelante cuando estuvo lo suficientemente cerca.
-Pero, después de eso... es un rotundo sí, Lea.
Y le dio un beso corto.
-Te amo, Paulo.
Se llevó una mano al pecho, como si no pudiera contener todo el cariño que sentía por él.
-Yo también, alfa.
Por primera vez en mucho tiempo, la expresión de Paulo estaba tranquila. Ya no había miedo ni dudas. Solo ellos dos.
-Pero ahora haceme caballito. Me cansé de caminar.
Ni siquiera esperó una respuesta. Se subió al escalón de la vereda para quedar un poco más alto y estiró los brazos hacia Leandro, como si fuera la cosa más obvia del mundo.
El alfa no pudo evitar largar una risa.
-Sos terrible.
-Lo sé.
-Sos un caprichoso.
-También.
Sin dejar de sonreír, Leandro se dio vuelta y se agachó apenas lo suficiente para que Paulo se trepara a su espalda. El omega pasó los brazos alrededor de su cuello con la naturalidad de quien ya había hecho eso mil veces.
-Ahora sí -murmuró, acomodándose-. Vamos a casa
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JAJAJAJJAJA LOS AMO SON ESTOS
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