Boda de Nubes Carmesi

74 9 1
                                        

Pocos meses después de los festejos en Lanling, las montañas de Gusu se vistieron de fiesta para celebrar la tan ansiaa Boda de Lan Wangji y Wei Wuxian.

​A diferencia del ostentoso lujo de la Torre Koi, el Receso de las Nubes combinó la solemnidad de sus antiguas tradiciones con la calidez vibrante de Yunmeng. Los senderos de piedra estaban adornados con miles de linternas rojas que flotaban suavemente entre la niebla matutina. Los sauces y bambúes llevaban cintas ceremoniales de seda roja entrelazadas con hilos de plata que dibujaban el patrón distintivo de las nubes flotantes del clan Lan.

​La Gran Sala Ancestral estaba colmada de invitados de todas las grandes y pequeñas sectas. Jiang Cheng, recién nombrado líder de su clan, fue el encargado de entregar formalmente a Wei Wuxian en el altar, con los ojos brillando de una emoción contenida que intentaba ocultar tras su habitual expresión severa.

​-Si algúna vez Lan Wangji te hace sufrir, dime y te arrastraré de vuelta a Yunmeng -murmuró Jiang Cheng entre dientes mientras avanzaban, aunque ajustó con cuidado el hombro de la túnica de su hermano.

​-No te preocupes, A-Cheng -respondió Wei Wuxian con una sonrisa brillante y la voz impregnada de emoción-. Lan Zhan me tratara muy bien y el esposo más consentido del mundo de la cultivación.

​Madame Yu y Jiang Fengmian presenciaban todo desde los asientos de honor de la familia Jiang.
Mientras que Jiang Yanli acompañaba a su esposo, el actual líder de la secta Jin. Luego de la penosa muerte del anterior líder del clan.

​Cuando Lan Wangji y Wei Wuxian caminaron juntos hacia la plataforma central, un murmullo de admiración recorrió el recinto. Ambos vestían deslumbrantes túnicas rojas de boda realzadas con minuciosos bordados imperiales. La cinta de la frente de Lan Wangji, el símbolo más sagrado y reservado de la secta Lan, estaba cuidadosamente anudada junto a la cinta roja del cabello de Wei Wuxian, simbolizando la entrega eterna de su mente, cuerpo y alma.

​Lan Qiren y Lan Feihua oficiaron la ceremonia ancestral con absoluta solemnidad. A un costado, el pequeño Lan Yang, vestido con sus mejores ropajes formales, sostenía la bandeja ceremonial con el licor sagrado para las reverencias finales, mirando a los novios con profunda admiración.

​-Mantén la firmeza, A-Yang, no dejes que las copas tiemblen -le susurró Lan Feihua con voz suave al pasar a su lado.

​-Sí, A-Niang. Todo está bien -asintió el pequeño con absoluta devoción.

​Frente a los ancestros y bajo la mirada atónita y conmovida de todo el mundo de la cultivación, los dos novios realizaron las tres reverencias ceremoniales: la primera al Cielo y a la Tierra, la segunda a los Padres y Mayores, y la tercera entre ellos dos, sellando su destino para siempre en medio del sonido de los guqin y los aplausos resonantes. Fue, sin lugar a dudas, la gran "boda del siglo", tal como Wei Ying lo había proclamado meses atrás con alegre profecía.

​Las festividades en Gusu fueron mágicas. Se permitió, por única vez en la historia de las reglas del clan, la entrada de tinajas de "Sonrisa del Emperador" para los invitados en los comedores exteriores, cortesía y concesión especial de Lan Qiren para celebrar la felicidad de su sobrino.

​-¿Escuchaste eso, Lan Zhan? ¡Sonrisa del Emperador permitida en Gusu! -exclamó Wei Wuxian abrazando a Lan Wangji por el cuello entre risas-. Debo estar soñando, o el Tío Qiren realmente se volvió loco.

​-No es un sueño -respondió Lan Wangji con tono bajo, sosteniendo la cintura de Wei Ying con calidez-. Disfrútalo.

​Unas semanas después de que las festividades concluyeron y la paz volvió al Receso de las Nubes, Lan Wangji y Wei Wuxian formalizaron el último y más importante trámite ante el consejo de ancianos de la secta.

​Adoptaron oficialmente al pequeño Wen Yuan, ingresándolo de forma legal y espiritual a la genealogía directa de la familia Lan. Le otorgaron formalmente su nombre de cortesía: Lan Yuan, y su nombre de cultivación: Lan Sizhui, como un tributo a la memoria, el anhelo y el profundo amor que los había guiado hasta ese momento.

​Esa misma tarde, el sol comenzaba a teñir las montañas de dorados y calmos matices. En los pacíficos prados tras el Jingshi, la vibrante estampa de la familia finalmente reunida llenaba el ambiente de una paz inquebrantable.

​Lan Xichen permanecía de pie a un lado del sendero conversando en voz baja con Lan Qiren. Ambos observaban el panorama con profunda complacencia.

​-Hacía años que no veía a Wangji tan pleno, Tío -comentó Lan Xichen con una sonrisa serena.

​-Hmph... al menos el caos que trae Wei Wuxian consigo viene acompañado de tranquilidad para la secta -gruñó suavemente Lan Qiren, aunque la rigidez de su rostro se había disipado por completo.

​Un poco más adelante, Lan Yang, con la seriedad propia de sus ocho años, intentaba enseñarle a Lan Jingyi la postura correcta para sostener una espada de madera, aunque el pequeño Jingyi terminaba tropezando ruidosa y alegremente entre la hierba.

​-¡Jingyi! La espalda recta y el peso en el pie trasero, ¡no te caigas hacia adelante! -instruía Lan Yang con tono riguroso.

​-¡Es que la hierba está muy húmeda, Ge-ge! -protestó Jingyi volviendo a levantarse de un salto, riendo sin preocupación.

​Cerca de ellos, Wei Wuxian reía a carcajadas mientras elevaba al pequeño Lan Sizhui por los aires para luego depositarlo con delicadeza en los brazos de Lan Wangji, quien contemplaba al niño con una devoción y dulzura absolutas.

​-¡Mira, A-Yuan! ¡Ahora eres oficialmente un pequeño rábanito de la secta Lan! -bromeó Wei Wuxian haciéndole cosquillas.

​-¡Quiero volver a volar! -gritó el pequeño riendo feliz, abrazando el cuello de Lan Wangji.

​Y Feihua desde la distancia los observaba de pie al lado de la placa conmemorativa de su cuñado y cuñada. Miró ambas placas y simplemente preguntó al aire:

​-Da-ge, Da-jie... ¿Hice un buen trabajo?

​No obtuvo respuesta, pero el leve tintineo ligero de la campana de viento la hizo pensar en qué hubiera sucedido si no hubiera decidido salir a caminar ese día.

​No obtuvo respuesta, pero el leve tintineo ligero de la campana de viento la hizo pensar en qué hubiera sucedido si no hubiera decidido salir a caminar ese día

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Terminamos!!!!!!¡

Funas a la autora por tomarse 6 años en concluir la historia

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Funas a la autora por tomarse 6 años en concluir la historia. Aqui

Agradecimientos por no abandonar la historia. Aquí

Esperen la super carta de agradecimiento

La maestra LanHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora