Capítulo 11 - Promesa

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-¿Aló? –preguntó Jason por el teléfono.

-Jason, soy yo –dijo la voz de Caitlyn por el teléfono.

-Ah, hola Cait. ¿Cómo estás?

-Jason...pasó algo. Resulta que Mathew sufre de hipertensión pulmonar. Al parecer, estaban Louise y él en el centro comercial y le dio un ataque de taquicardia bastante fuerte a Matthew. Louise está muy mal, en este momento ella está hablando con los auxiliares para relatarles lo que pasó. La tía de Matthew ya llegó para llevárselo. Ahora nos vamos a ir a mi casa con Louise y ella se va a quedar a dormir ahí, está súper preocupada. ¿Podrías ir a mi casa tú también? Cualquier apoyo para Louise sería ideal.

-Sí, no hay problema. ¿Cuál es tu dirección?

-Calle Stinson, casa número 893.

-Ya. Nos vemos

Jason cortó la llamada. Conociendo a Louise, debe estar bastante afligida. Jason tomó sus cosas y se marchó de su casa, después de avisarle a su padre. Partió a un supermercado, él tuvo la idea de comprar chocolates para Louise. Mientras se dirigía hacia la caja para pagar los chocolates, pasó por el pasillo de peluches. Jason cayó en la tentación y llevó también un oso beige de peluche con una polera blanca.

Eran las ocho de la noche cuando Jason tocó el timbre de la casa de Caitlyn. Caitlyn abrió la puerta e hizo pasar a Jason.

-Hola Jason.

-Hola Cait.

El papá de Caitlyn llegó y saludo a Jason. Luego, Caitlyn y él subieron la escala y llegaron a su cuarto, donde estaba Louise tirada en la cama.

-Hola Louise –saludó Jason a Louise.

-Hola Jay –saludó de vuelta Louise.

-Traje chocolates y un regalo. Cait me contó lo que pasó. De verdad lo siento.

Jason le entregó los chocolates y el osito de peluche. La cara de Louise se iluminó al ver al peluche.

-Jason, me alegraste el día. Amo los peluches –dijo Louise emocionada mientras abrazaba al osito.

Caitlyn miró a Jason y le sonrió, este estaba feliz porque había alegrado a Louise.

-¿Estará bien Matthew? –preguntó Louise.

-Lou, si él tiene hipertensión pulmonar, va a ser común que esto le pase –intentó consolarla Caitlyn -. Lo que no entiendo es por qué no me habías dicho antes.

-No quería preocuparte más de la cuenta.

-Perdona que las interrumpa, ¿pero qué fue lo que le pasó exactamente? –preguntó Jason curioso.

-Pues... -Louise se veía triste –la verdad es que fue mi culpa. Le estaba diciendo que quería distanciarme de él y comenzó a respirar extraño y luego como que se ahogaba. Él ya me había contado lo de su enfermedad, no debí haberle dicho eso tan repentinamente.

Caitlyn estaba impactada. No podía creer que Louise se quería distanciar de Matthew.

-¡Louise! ¿Y antes de decirle no me consultaste primero? Lo de la hipertensión pulmonar lo entiendo, pero eso de distanciarse con Matthew es algo importante... -reclamó Caitlyn.

-Caitlyn, de verdad, solo no quería preocuparte. Tú siempre eres la primera en saber las cosas que me pasan, por algo eres mi mejor amiga.

Louise abrió la caja de chocolates y le convidó a Jason y Caitlyn. Los dos amigos de Louise la intentaron calmar mientras comían chocolates.

Caitlyn se sentía aliviada. Parece que al fin se había dado cuenta Louise de que necesitaba separarse de Matthew. Al fin y al cabo, la insistencia y obsesión de Matthew, que cegaba a Louise, se convirtió en un elemento en su contra.

-Jason –dijo Louise.

-¿Sí, Louise?

-Gracias.

-¿Por qué?

-Por ser mí amigo. Yo no tengo muchos. Eres una de las pocas personas que se preocupan por mí. En nuestra clase casi ni me notan. Ahora Matthew me debe odiar, así que te pido por favor, que no me dejes también. No sé por qué, pero ya siento que eres un gran amigo y me da miedo perderte –Louise se estaba emocionado.

-Louise, ¿por qué dejaría de ser tu amigo? Eres una persona muy amable y simpática. Yo tampoco tengo muchos amigos. Tú y Caitlyn también se han convertido en buenas amigas en este último tiempo.

Caitlyn sonrió. Todos estaban sonrojados.

-Podemos hacer una promesa. De siempre tenernos los unos a los otros –propuso Caitlyn.

Louise y Jason asintieron, todos pusieron sus manos juntas e hicieron la promesa.

Louise ya se sentía mejor. Pero en de todas formas seguía preocupada por Matthew.

-Bueno, ya es tarde, me tengo que ir –dijo Jason.

-Está bien, buenas noches –se despidió Louise.

-Buenas noches Jason –dijo Caitlyn.

Luego de que Jason se fuera, las dos amigas se acomodaron para dormir. Ya cuando apagaron la luz, Caitlyn le habló a Louise.

-Oye Lou, ¿qué sientes por Jason?

-¿Por Jason? Nada...solo amistad.

-¿Segura? ¿No será que te sientes un poquito atraída hacía él y eso te hizo cuestionar tu relación con Mattew?

-No...no digas tonterías. Ya, buenas noches Cait.

-Buenas noches, amiga.

Caitlyn creía en su teoría. Jason igual tenía posibilidades, pero solo si jugaba bien sus cartas. Si Matthew todavía sigue obsesionado con Louise, este va a hacer todo lo posible para impedir que Jason y Louise estén juntos. "Bueno, para eso estoy yo, para protegerlos" pensaba Caitlyn. 


¿Destinados?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora