D I E C I S I E T E

16 4 2
                                    

"Sigues besándolo. Te quedarás sin aire."

Al oír decir eso a la voz de mi cabeza, comprendí que tenía razón y me aparté para poder respirar.

- Esto... ¿es en serio? - preguntó Dave. Me encogí de hombros.

- Supongo. ¡No lo sé! - grité.

- Eh, tranquila. No te estoy acusando. - me cogió de las caderas y sonreí.

Mi móvil sonó, era Aiden.

"¡Eso es lo que te quería decir!"

Ow, Aiden...

- Hola. - contesté al aparato.

- Claire se ha ido. ¿Quieres que sigamos hablando? - preguntó nervioso. Me estaba mareando.

- Aiden, son las 10 de la noche. ¿Ahora? - me senté en el sofá. Dave, al escuchar el nombre de mi mejor amigo, se tensó. Tiré de él para sentarlo a mi lado.

- Por favor. - suplicó. Asentí.

- Vale, vale. Enseguida voy - el timbré sonó -. Espera, que han picado. - abrí y se me cayó el móvil al suelo.

Aiden sonrió.

- No hace falta. - empujé de él para que entrara.

- ¿Porqué estás empapado? - se sonrojó.

- Yo... me he caído. En el lago. - me reí.

- Jodie, me voy. Nos vemos mañana, pequeña. - dijo Dave. Me besó delante de Aiden y se fue con la cabeza bien alta. Puse los ojos en blanco.

- ¿Qué...? - Aiden estaba confuso.

"Normal, chica. Un día estás enamoradísimo de él y al siguiente, no. Vamos mal..."

Que asco de voz.

- Es largo de explicar. En realidad, aún no somos nada. - él frunció el ceño.

- Vale. - suspiró.

- ¿Qué?

- ¿Qué de qué? - dijo vacilante.

- ¿¡Porqué estás tú así ahora!? - grité histérica. Me pone muy nerviosa.

- ¡Ay, Jodie! Yo no lo veo normal. Primero te gusto, ¡y ahora no! - me reí sarcásticamente.

- ¡Cómo si a ti te importara mucho!

- ¡Claro que me importa! ¡¡¡Tú me gustas!!! - gritó muchísimo.

- ¿Y ahora me lo dices, verdad? - miré al suelo con lágrimas en los ojos -. Después de todo lo que he pasado por tu culpa. Bueno, y por la de Claire. ¡Ahora me vienes con esto! Lo siento Aiden, pero has llegado tarde. Si pensabas que iba a estar esperándote todo este tiempo, estás muy equivocado. Se acabó.

- Yo...

- ¡Tú nada! Vete. - dije entre dientes.

- Deja que te lo explique...

- ¡Que te vayas! - sollocé.

- ¡No! - se negó. Alcé una ceja.

- ¿Qué no?

- No.

"Te estás pasando, Jodie. Deja que se explique."

- Tienes dos minutos. - me volví a sentar en el sofá.

El ataque me lo provocan estos dos; Aiden y Dave.

- Gracias. Verás tú me gustas desde que tengo uso de razón. - me llevé las manos a la cabeza -. Déjame acabar. Jodie, yo he estado tan ciego... Creía que estar con Claire me ayudaría a olvidarme de ti ya que pensaba que a ti te gustaba... Dave. Así que, desde que confesaste lo que sentías, lo he estado pensando. Y por fin me he armado de valor para decirte que te quiero más que a mi vida y que las vidas de todas las personas del mundo. - le miré, sollozando.

- Vete. - agachó la cabeza.

"Mal".

- Vete. - repetí.

"Muy mal".

- ¿Se...?

- Vete. - dije por tercera vez.

"Súper mal".

- Entiendo que tengas que pensar pero...

- ¿No sabes dónde está la puerta o qué? ¡Vete! - grité con las manos en la cabeza.

"¡Fatal!".

Y tú, calla.

Antes de salir por la puerta, se giró hacia mí.

- ¿Es un adiós definitivo? - preguntó como un niño pequeño. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Mis sollozos se compenetraban con sus pocas y silenciosas lágrimas. Negué con la cabeza y corrí hacia él.

Le abracé y cerré la puerta con el pie y luego...


***

¡Volvemos en un día!


La vida de JodieDonde viven las historias. Descúbrelo ahora