- Mei: Yo... ¡lo siento!- grité y salí corriendo hacia mi casa.
- Zeta: ¿Eh?- se quedó mirando embobado como yo me iba.
Al día siguiente volví a mi vida normal, exceptuando una cosa, Zeta.
- Consciencia: Mei, olvidate de él. Tu futuro es lo que importa ahora mismo. ¡Concentrate!
- Mei: Tienes razón mi futuro es lo mas importante, no la distracción de salir con el único chico que se a enamorado de mi...
- Consciencia: ¡MEI! ¡¡QUE TE PIERDES!!
- Mei: Pero...
- Consciencia: ¡¡No me vale ningún pero!!
- Mei: Yo...
- Consciencia: ¡¡NO!!
- Mei: Etto...
- Consciencia: ¡Ni se te ocurra!
- Mei: De acuerdo...
- Consciencia: Siempre me haces caso a mi, sigue haciéndolo. Yo se por donde llevarte.
- Mei: Tienes razón.
Mientras iba discutiendo con mi consciencia. No me di cuenta de que ya había llegado a la puerta del instituto. Me paré en seco enfrente de la puerta, no pude evitar pensar, que pasaría si me encontrara a Zeta por los pasillos.
- Consciencia: Mei, entra y haz vida normal, recuerda olvidate de el.
- Mei: Si.
Entré y me senté en mi pupitre, una masa de personas se acercaron a mi a preguntarme por mi estancia en el hospital. Gracias a Zeta ya no era tan vergonzosa y podía hablar mejor con la gente.
En el recreo, se me acercó un grupo de 3 chicas, muy furiosas.
- Chica 1: ¡Oye tu!- me gritó.
- Chica 2: ¿Que le has hecho a Zeta?- me preguntó dándome un empujón.
Caí al suelo y la tercera chica me pisó el estómago.
- Chica 3: Jajaja, ¡Esta no habla! Seguro que se declaró a Zeta y el la rechazó.
- Mei: ¡No es eso! Os equiboca...- no pude terminar de hablar, ya que un chico misterioso me interrumpió.
- ¿?: ¡Vosotras! ¡Dejadla en paz!
Mire hacia el lado de donde provenia esa misteriosa voz. Era de un chico rubio, de ojos azules y cuerpo delgado, el flequillo le tapaba parte de la cara.
[ FOTO ARRIBA]
Las 3 chicas se fueron y nos dejaron a ese chico y a mi solos.
-¿?: ¿Te encuentras bien?- me pregunto acercándose a mi.
- Mei: Si... solo me duele un poco el estomago...
-¿?: Dejame ver...- me levantó el suéter y observo detenidamente mi estomago. - Menos mal... solo es un rasguño.
- Mei: ... (¡¡mi cara... otra vez esta roja!!)
- Consciencia: ¡¡Mei!! RECUERDA ¡¡SOLO ESTUDIOS!!
-¿?: ¡Oh! Lo siento mucho, no te dije mi nombre. Jajaja - se rascó la nuca mientras se reia inocentemente. - me llamo Ayato Kyoka. Llamame como quieras.
- Mei: Es un placer conocerte Ayato Kyoka.
- Ayato: Bueno deberia llevarte a la enfermería para que te traten lo del estómago.- me dijo recogiendome del suelo. - Ven subete.
Me cogió de la cadena y me subió encima de su espalda.
- Mei: No hace falta... de verdad
- dije dudosa.
- Ayato: No, estas mal herida, dejame llevarte.
Me llevo a cuestas por todo el patio del recreo hasta la enfermería.
De camino, la gente se nos quedaba mirando, y la verdad no me importaba que me miraran raro, ya me había acostumbrado. Pero una de las miradas me pertubó mas que ninguna. Apuesto a que os lo imaginais, fue la de Zeta. Los celos y las ganas de salir a pegarle, se le reflejaban en la cara. Por suerte no lo hizo.
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La Primera Vez
RomanceZeta, uno de los chicos mas populares de la preparatoria se enamora de nuestra protagonista Mei, una chica solitaria y muy estudiosa, pero ella no esta interesada en el. A medida que avanza la historia, ella se acaba enamorando de Zeta. Y BUENO ME...
