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Capitulo 8. El Poder De Los Celos

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Era 24 de diciembre y yo estaba en mi cuarto leyendo un libro, cuando me llamaron al teléfono.
- Mei: ¿Si?- pregunté.
- Ayato: ¿Mei? Hola soy Ayato, te quería preguntar si te apetecería ir al festival de invierno conmigo.
- Mei: Claro.
- Ayato: ¡Bien! ¡¡Nos vemos en 30 minutos!!- colgó el teléfono y me dejo sola con mis pensamientos.
- Mei: ¿¡Qué!? ¿Media hora?- me levante lo mas rápido posible, me vestí corriendo y salí a la calle.
Nada mas salir me encontré con Ayato, me esperaba apoyado en una de las columnas de mi casa, con una sonrisa de oreja a oreja.
- Ayato: Holaaaa.- me saludó tan alegre como siempre.
- Mei: Hola.- dije saludando con la mano.
-Ayato: Venga, vámonos. Si no nos damos prisa se acabaran la comida de los puestos.
- Mei: ¿Es que siempre piensas en los mismo?- Pregunté entre risas.
- Ayato: Sip.- Me respondió.
- Consciencia: ¡¡Mei!!
- Mei: (¡Es mi mejor y único amigo! Dejame disfrutar de las fiestas de navidad con el)
- Consciencia: Ññññ...Vale, vale.
No me percate de que Ayato me estaba observando con una gran extrañeza en su rostro.
Seguimos caminando y al llegar a uno de los puestos, vi a un chico pelirrojo con una sudadera y una capucha apoyado en una pared.
[Imagen de arriba]
Era Zeta, tenia los ojos rojos.
Se levantó y se dirigió hacia mi. Ayato viendo la situación en la que me encontraba, se interpuso entre Zeta y yo. Me cogió de la mano y me llevó a rastras, dejando atrás a Zeta.
Unos minutos después llegamos a una explanada poco iluminada.
Mientras intentaba recobrar el aliento. Unas luces, seguidas de un tronante ruido, iluminaron el cielo de la noche. Mire a aquellas luces y note como Ayato me daba la mano.
- Ayato: Mei... ¿Que te ocurre? No se quien es ese chico, pero... se que le quieres, se nota.- dijo agachando la cabeza.
- Mei: Ayato... Un momento... ¿Que yo lo quiero? Bueno yo... ¡No! ¡Te equivocas!
- Ayato: Jaja, vale. Confio en ti.- dijo mientras acariciaba mi pelo.
Por nuestras espaldas apareció Zeta, con los ojos aún mas rojos y húmedos, se notaba que había estado llorando.
- Zeta: Así que esto era...- Su voz sonaba muy terrorífica.
- Mei: ¿Eh? ¿Como que esto era...?- Pregunté confundida.
Zeta se sacó las manos de los bolsillos y dejo ver que llevaba un cuchillo en la mano derecha.
- Mei: ¿Zeta? ¿¡Que haces con eso!?- exclamé alarmada.
- Zeta: Tu... no me quieres... pero a el si...- hizo una pausa y continuó hablando mientras caminaba hacia nosotros. - Y si tengo que matar para que me quieras, no dudes, que lo haré. Hablaba como si fuera un niño pequeño, no tenia brillo en los ojos y tampoco parecia consciente de lo que hacia.
- Mei: ¡Zeta! ¡No!- grité mientras el le clavaba el cuchillo a Ayato en el costado.Este cayó al suelo retorciendose de dolor, intentando quitarse el cuchillo.
Agarré a Zeta como pude y le aparté de Ayato.
- Mei: ¡¡Ayuda!! ¡¡Por favor!!- grite varias veces desesperadamente. Por fin alguien respondió a mi grito de auxilio y se llevó a Ayato al hospital.
Me llevé a Zeta lo mas lejos que pude.
- Mei: ¿¡Zeta eres consciente de que casi matas a mi mejor amigo!?- Le grité.
- Zeta: .....- guardaba silencio. Pero sus lagrimas comenzaron a caer.
- Mei: ¿Zeta?- pregunté mientras le secaba las lagrimas de los ojos. - Te llevaré a casa.







La Primera VezHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora