Cuando llegamos, me sentí cómoda porque podía hablar en inglés. Buscamos el hotel que Ian había reservado por internet y tomamos un taxi.
Entonces, dormirás un poco, te arreglarás e irás a la compañía- dijo Ian mientras íbamos en el taxi. Asentí.
Sí-dije nerviosa.
Hablaré con mi amigo porque tiene auto, él podría llevarnos a la compañía – negué con la cabeza.
Olvídalo – dije – sería mucho, yo tomaré un taxi y llegaré como sea – Ian sonrió.
Vine para ayudarte – habló Ian – no te dejaré sola en este lugar – miré hacia la ventana y sonreí.
Gracias – acaricié su brazo. Llegamos al hotel y dejé mis cosas sobre la cama. Busqué uno de mis vestidos casuales, perfume, zapatos y maquillaje. Dejé todo acomodado y listo para usar. Me recosté en la cama y tomé el papel que me había entregado Antonella con la dirección. Suspiré. No podía creer que estaba en Atlanta, lejos de Roma, sólo para ver a Martin.
Duerme – dijo Ian en la puerta – yo estaré en mi cama leyendo algo y avisándole a mi amigo que ya estoy acá – asentí.
Bien – me dedicó una sonrisa y se giró para ir a su cuarto. Dejé el papel sobre la mesita de noche y me giré para dormir.
Diana – escuché la voz de Ian – son las una de la tarde – abrí los ojos lentamente y me senté en la cama. Ian estaba con una camiseta blanca y unos jeans ajustados. Sonreí – ven a comer algo – agregó. Me puse de pie y comí un sándwich de pollo. Bebí un poco de gaseosa y me puse en marcha para arreglarme.
Bien – dije arreglando mi chaqueta de mezclilla – estoy lista – Ian alzó la vista y sonrió.
Vamos- se puso de pie.
Ian, puedo tomar un taxi – dije con el papel en mi mano. El negó.
Olvídalo – tomó su teléfono y su chaqueta. Sonreí y salimos para tomar el ascensor. Un chico de piel morena estaba en un auto nuevo color azul con una sonrisa.
¡HOLA!- gritó alegre. Ian lo saludó chocando sus puños y riendo – ¡no puedo creer que estás acá! – dijo alegre.
Te dije que vendría – respondió Ian – ella es Diana, una muy buena amiga que conocí en Roma – el chico me miró y me saludó.
Un gusto Diana, soy Josh – dijo mostrando su hilera de dientes blancos. Sonreí.
Igualmente – dije dedicándole una sonrisa amistosa. Ian me pidió el papel y se lo entregué.
Tenemos que ir a ésta dirección – le entregó el papel y el chico leyó con atención.
Bien, ya sé donde es – Ian cruzó el cinturón de seguridad por su cuerpo y partimos. Estaba más nerviosa que nunca, sentía miles de sensaciones en mi cuerpo, comenzando por mis manos que sudaban, mi corazón latía muy rápido, mis piernas se sacudían despacio y mi respiración era irregular. Vaya cosas que me hace sentir Martin. Josh condujo veinte minutos y se detuvo frente a un edificio moderno – aquí es, ''Trifoglio Enterprises'' – dijo como robot – justo donde quería - sonreí.
Muchas gracias – dije tomando mi bolso.
Sé que necesitas hablar con Martin en privado, así que, yo estaré con Josh tomando un par de fotos y conversando – asentí – te llamaré en una hora- sonreí. Parecía mi hermano mayor.
Claro, gracias Ian, gracias Josh, pásenlo genial – Ian se acercó y besó mi mejilla sin antes tomar mi rostro con sus dos manos.
Por favor, relájate y cualquier cosa me llamas – asentí.
Sí, gracias – respondí.
Suerte – besó mi mejilla y me bajé del auto. Esperaba no desmayarme, sería un desastre sorprender a Martin en algún video viral por una torpe chica que se desmaya en plena calle de una ciudad que no conoce. Crucé y sacudí mi mano para despedirme de los chicos. Bien, era hora. Entré y lo primero que vi en el hall era un gran mesón de mármol muy refinado. Habían dos chicas que estaban anotando cosas en las computadoras. Sobre ellas había un gran cuadro que decía ''Trifoglio Enterprises since 1980''. Me acerqué con timidez y una de las chicas me miró.
¡Hola! – dijo con una sonrisa.
Hola, busco a Martin – dije muy nerviosa. Ella ladeó su cabeza.
¿Martin?- preguntó algo insegura.
Martin, es italiano, hijo del señor de ojos celestes, me refiero a , el hijo del jefe, el dueño – mi lengua no estaba cooperando. Ella abrió su boca.
¡Ah!- dijo levantando su dedo – El señor Martin, sí, llegó hace poco – buscó el teléfono - ¿tenía una reunión con él? – me deprimía la idea de tener que actuar como una ''clienta'' y no como la chica que lo besó y que compartió una de las mejores vacaciones de su vida. Negué.
Sí, mi nombre es Teresa – mentí. Ella asintió y marcó en el teléfono.
Señor Martin, tiene una cita con la señorita Teresa – dudó - ¿su apellido? – pregunté. Mi corazón latía con fuerza.
Mmm, Teresa, es, Stan – mentí. Ella asintió.
Stan- esperó y alzó una ceja – dice que es una cita con usted, no con su padre, bien, le avisaré – colgó – dice que no tiene citas aún y que quizás se confundió con el padre de Martin – negué.
Mira, es cierto, la verdad es que soy una amiga muy cercana de Martin y quería sorprenderlo ¿puedo ir a verlo? – ella alzó las cejas – será un rato – entrecerró los ojos y suspiró.
No está permitido – dijo frunciendo los labios.
Vengo de Roma – dije apoyándome en el mesón – viaje más de diez horas para pisar Atlanta y hablar con él, es urgente – cerró los ojos unos segundos.
Piso once, puerta a la derecha al salir del ascensor – explicó – suerte – sonreí.
Muchas gracias – ella asintió y caminé hasta las puertas del ascensor. Mi alma estaba en un hilo. Presioné el botón con el número once y me miré en el espejo – mira en el lugar que estás Diana – dije –mírate – la puerta se abrió en el piso cuatro y subió un chico de cabello castaño. Me giré rápidamente y miré al suelo. Venía con una carpeta en sus manos, un traje limpio de color azul oscuro y sus ojos fijos en la pantalla de su teléfono. Se bajó en el mismo piso que yo. Rayos. Avancé y justo entró a la oficina de Martin. Decidí esperar hasta que saliera y lancé un par de insultos al aire forma de susurro. Cuando el chico salió, tomé mucho aire y golpeé la puerta color caoba. A los segundos, escuché el ''pase''. Apreté mis puños y entré con toda seguridad. Martin estaba sentado mirando los edificios de Atlanta.
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Te encontré en Roma.
Romance'' Si la vida te da oportunidades únicas, debes tomarlas. Son como aventuras que tatuarás en tu memoria''.
