Me miró y quedó impactado por minutos. Sus ojos no se movían y su boca estaba abierta. Sonreí levemente y me quedé de pie sin saber que hacer exactamente. ''Bésalo'', gritaba mi mente pero decidí ignorarla.
Diana – dijo aún en shock.
Corrección, Teresa – burlé. Él no sonreía. Estaba en un trance.
¿Cómo? Tú, acá, ¿Qué? – se puso de pie totalmente confundido.
Vine a hablar contigo – dije acercándome – usé mis ahorros para renovar mi auto – llevó su mano justo a la frente y suspiró.
¿Por qué? Te expliqué en la carta – habló asustado.
¿Y piensas que eso es suficiente Martin? – pregunté molesta – quiero escuchar todo de tu boca y saber una sola cosa – me acerqué – nosotros... - la puerta se abrió y entró el padre de Martin con una chica alta de cabello pelirrojo. Martin cerró los ojos unos segundos totalmente preocupado. ¿
Martin, viene a verte Kate – me quedé en silencio – recuerden que tienen que ver los asuntos de la boda – ahí. En ese segundo, mi corazón se aplastó en el suelo. Sentí como me desvanecía y me quebraba en mi interior. Miré a Martin sin comprender y el miraba a otro sitio totalmente estresado – ¿no vas a venir a saludar a tu novia? – otra puñalada en mi pecho. La chica se acercó y lo abrazó con fuerza. Miré al suelo y tomé mucho aire. Me acerqué a Martin y lo miré a los ojos.
Fanculo stupido – escupí las palabras totalmente molesta. La chica alzó una ceja y negando con la cabeza, me giré caminando hacia la puerta. El padre de Martin miraba la escena confundido y sin mirar atrás , seguí mi camino. Jodido Martin. Jodidas ilusiones. Jodido amor.
Sin pensarlo, tomé el primer taxi que encontré y le di el nombre del Hotel. Mi ánimo estaba por el suelo y ahora sí podía aceptarlo. Martin no era mío. Martin fue algo pasajero que no volveré a ver ni a encontrar. Entré al hotel y me lancé sobre la cama a llorar con fuerza. Sentí como mi pecho dolía y mis pulmones se exprimían con fuerza. Abracé la almohada y dejé que mis lágrimas salieran con libertad. No podía dejar de repetir en mi mente la escena de Martin abrazando a esa chica pelirroja. Ella se veía feliz, orgullosa de tenerlo en sus brazos, impaciente por usar un vestido blanco y llevar a Martin de la mano con una argolla en su dedo. Era tan injusto. Me puse los auriculares y dejé que la música me ayudara a sacar todo lo que sentía. Cerré los ojos. Martin...
Yp
ESTÁS LEYENDO
Te encontré en Roma.
Romance'' Si la vida te da oportunidades únicas, debes tomarlas. Son como aventuras que tatuarás en tu memoria''.
