17-(Las dudas del dios griego)

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Reí como una niña avergonzada tapandome las mejillas con emoción.
-¿Me llamaste "mi amor"?- mordí mi labio intentando ocultar mi enorme sonrisa, intento fallido. Patalee contenta como ciclista mientras reía.
-¿Eso creo?- Rió y comenzó a gatear sobre mi, sobre mis costados. Me beso suavemente haciendome reír por la felicidad que sentí.
-Siento un zoológico en mi estomago- Admití después de tirar de su labio inferior.
-Dame tu mano- dijo con una sonrisa sincera en el rostro, se la entregué y la apoyo justo arriba de su corazón. Latía tan rápido como el mío, o incluso mas.- Esto es lo que siento cada vez que te tengo cerca.
La voz proveniente de Dave a lo lejos hizo que tire a Patrick a un lado de mi cama, en el suelo.
-Siento interrumpir pero... unos amigos vinieron a verte, Alex- Bromeó ganándose una de mis miradas de regaño- La cena esta servida.- Observó el techo de la habitación y luego cerro la puerta abandonando la habitación.
-Lo siento- Me acerqué al borde de la pequeña cama. Se encontraba recostado manteniendo su peso en su codo.
-No te preocupes- Pronunció moviendo una mano por delante de su rostro en señal de paz. Se puso de pie y me ayudó a levantarme de la cama entrelazando nuestros dedos.- ¿Vamos?- Preguntó sacandome de mi trance. Asentí recuperando la respiración como una persona normal.
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A lo lejos de la conversación podía oír los típicos sonidos que se encuentran en una cena familiar.
El choque de los vasos, los tenedores rozando otros cubiertos o las burbujas que se provocan en la jarra de jugo debido a que esta siendo servido.
Mi madre había decidido organizar una cena, hecha por mi padre, como reencuentro de su viaje. Aunque solamente habia durado algunos días. Patrick se quedaría a dormir esta noche y Dave también, ambos obligados por mis hacedores ya que era muy tarde para regresar a casa.
Resulta ser que mi padre comenzará a trabajar nuevamente porque se han cansado de vivir algo que no cambiaría al mundo "Por fin lo entendieron" pensé cuando lo nombraron. Claro que no vivían con el estilo de Cero machismo con la idea de cambiar al mundo pero si con la de hacer un pequeño cambio en los mas cercanos, por lo menos. Que tampoco pudieron lograrlo. Yo creo que el mundo no cambiará su machismo hasta algunos siglos.
En fin, en la cena descubrí que mi madre sabía mucho de Patrick. Por ejemplo que a los 16 había obtenido una veca en el instituto y recientemente habia terminado su estudio en la universidad como abogado, al igual que casi toda su familia. Tendría grandes privilegios solamente por su apellido.
-¿Qué ha pasado con Luck, Alex?- Mordí la punta de mi lengua para no gruñir.
-¡Louis! Déjala, no es el mejor momento para hablar de ello.-Dave oculto su rostro detras del vidrio del vaso mientras tragaba su jugo, al igual que yo y Patrick.
-Esta bien, ya, de acuerdo pero...-Alargó la palabra llevandose una mirada de regaño de mi madre- ¿Tienes algun pretendiente?- sabía a lo que mi padre se refería y responder me aterraba. Un presudor me dominó por un momento. Negué con la cabeza repetida y rapidamente, tal vez no estuvo bien.
Patrick endureció su rostro y apretó su mandíbula. Estaba molesto, no era mi intención enojarlo. Lo mire disculpándome. Yo... yo no sabía que hacer. El solo llevo su vaso a su boca nuevamente. Un teléfono sonó haciendo resongar a mi madre. Le molestaba mucho que no haya modales en la hora de sentarnos en la mesa.
Patrick se levantó de la mesa disculpandose.
Salió del comedor caminando hacia el living, me sentí tan culpable que decidí también ponerme de pie, ganándome una mirada de reproche de mi madre, y seguirlo. Crucé la puerta de el comedor hacia el living buscándolo. No estaba allí.
Subí las escaleras pensando que me esperaba en mi habitación mas tampoco se encontraba. Luego busqué en su habitación que en el momento era la habitación de huéspedes, y tampoco; por la ventana de esta puede visualizar como él se movía sobre sus pies se veía tan bien, osea se veía como un dios griego. Aunque me sonó tonto porque se supone que los dioses están arriba en el cielo, se supone, pero en realidad yo le estaba espiando desde su temporalmente lugar.
Hipnotizada por la vista pude notar como masajeaba sus sienes y frotaba su nuca repetidamente despertando mis dudas sobre si estaría pensando en lo reciente dicho de mi parte, a lo que me refiero es que si él estaría dudando sobre nuestra relación por la pregunta que había hecho mi padre y sobretodo mi respuesta a ella; tal vez suena un poco paranoico de mi parte pero tomando en cuenta la manera en que se levantó de la mesa y qué en una una de nuestras charlas me había confesado qué cuando no estaba cómodo en algún lugar hacia sonar su teléfono fingiendo una llamada, me despertaban ciertas preguntas qué quería responder lo antes posible por mi curiosidad y seguridad de mí misma ¿Qué era lo que se suponía que era lo correcto en su momento? porque sabía que tal vez tendría que bajar al jardín donde se encontraba Patrick y hablar con él o tal vez dejarlo solo para aclarar su mente, intervenir antes de que empiece una locura me aterraba la idea de que si pensaba mucho quizás querría dejarme. Si. Suena muy paranoico esta vez ¡Pero en verdad estaba asustada!... Y me pregunté si él tenía sus dudas... ¿Cuáles eran las mías?
Joder, te asusta, claro.
Ni por nada del mundo te quieres enamorar nuevamente pero a la vez si.
Es tan extraño y abrumador porque aun no descubro que es.
Desconfío, claro.
¿Y si me engaña?
No, no, no, no, no.
¿O si, si, si, si, si, si?
Maldición, estoy asustada.
Unos golpeteos me sobresaltaron provocando un agudo grito de mi parte.
-¿Qué ocurre? Tu madre se esta enfadando- Asentí dando una mirada rapida a la ventana nuevamente.
-Lo sé, siempre lo hace...
-No es por tirar mierda... pero... yo creo que tu madre sospecha sobre tu y Patrick.
-Si, tal vez. Me inquieta un tanto.
-¿Qué crees que haga si lo descubre?- negué con la cabeza apretando mis labios.
-Esa es la razón de mi inquietud, no lo sé. Creo que se molesto por lo que dije en la mesa.- Apunte a la ventana.
-No dijiste nada.- blanquee los ojos hacia su dirección.
-Señalé- Me corregí.
-También yo lo creo, Alex. Pero... ¿Qué ibas a decir? El tampoco intervino o algo.- ladee con la cabeza y gemi preguntandome que era lo que Patrick quería que dijera.
-Ya, de acuerdo, vallamos a la mesa.
La cena transcurrió en silencio y sin la presencia de Patrick ya que había recibido un llamado de no se que prima y llegaría a su departamento sin aviso. No sé si fue verdad o no pero lo que sí sé es que lo único que pudo pronunciar hacia mi persona fue "descansa". Luego de eso, con un movimiento de cabeza se despidió de todos los que se encontraban allí y abandonó la casa. Un momento después pude escuchar el sonido del motor de su motocicleta, haciéndome recordar los peligros que corría al estar fuera a esas horas de la noche, lo siguiente que supe fue que es el aire no era el mismo ahora se sentía cierta tensión en el. Pensé que era por la pregunta de mi padre y mi respuesta... pero luego recordé que mis padres habían discutido en el viaje de trabajo de mi madre. Tenia una intriga molestandome en mi estomago por dos cosas:
Primero: ¿Cuáles fueron la palabras exactas de la discusión de mis padres?
Segundo: ¿Patrick estaría pensando en hacer alguna locura?

Mi Niñero.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora