Capítulo 2: Autodefensa

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Un cubo con agua y jabón, un cepillo y a limpiar. Como odio tener que limpiar cerveza, licor y, por encima de todo, el vómito de un grupo de imbéciles. Si, dije imbéciles, o sea, hay un hombre que lleva aquí todo el día sin parar de beber ¿Que no tiene familia? Pero bueno, no es mi problema, yo sólo quiero algo de dinero y el único trabajo que me ofrecieron fue el de limpiar la taberna está "El sabueso negro" ni idea de porque el nombre.

-¡Oye limpiador!- dijo el hombre que ya mencioné antes. ¿Dije lo asqueroso que olía? Parece que se arrastró por una pocilga-.

-¿Que sucede señor?- dije de mala gana, no me gusta trabajar en cosas así, pero es lo que hay-

-¡Ve y dile al desgraciado de Marcus que me pase otra cerveza!

-Señor, disculpeme, yo sólo limpio. No soy camarero. -Dije mientras me daba la vuelta y iba de camino a la cocina para limpiarla-.

El hombre se levantó de su asiento, se movía de un lado a otro y me agarró del hombro. Me di la vuelta y el gorila este me levanto por mi camisa.

-¡QUE VAYAS POR MI PUTA CERVEZA, NIÑO! ¡¿CREES QUE ME GUSTA PERDER EL TIEMPO CON MOCOSOS COMO TU!? ¡¿EH!?- su aliento olía peor que el, por gritar tan fuerte incluso me cayó de su saliva en la cara, reiteró, asqueroso-.

-No me importa si me despiden. Si me golpea, voy a arrancarle la cabeza con un cuchillo de carnicero.- fue lo único que pensé, soy un poco violento ¿ok? Pero es autodefensa-.

El hombre me soltó y caí sentado en el suelo, me gritó por su cerveza como si no tuviera pies para ir caminando hasta la barra y pedirle su cerveza al dueño. Me levante y volví a caminar hasta la cocina con tranquilidad, pero aquel hombre me golpeó la cabeza en forma de burla para alardear su supuesto "control" sobre mi. Fue la gota que derramó el vaso, cogí una silla de las que estaban ahi y aprovechando que estaba de espaldas riéndose con los demas salvajes; le rompí la silla, que era de roble, en la cabeza con un golpe vertical. La sangre empezó a emanar de su cabeza, pero al parecer ni le importó. Se giró con violencia y me golpeó la cara, haciendo que cayera al suelo unos metros más atrás.

-¡MOCOSO DE MIERDA TE VOY A ENSEÑAR ALGO DE RESPETO A TUS SUPERIORES!- pura mierda saliendo de la boca de una mierda más grande-.

Me levante apoyandome de una de las mesas, tenía un moratón en la cara y me salía sangre del labio. Me remangue la camisa y escupi sangre a un lado. Fui corriendo hacia el. A pesar de ser más joven y menos fuerte que el, tenía una gran ventaja, el no podia seguirme el paso por su borrachera.
El hombre lanzó un puñetazo hacia mi cara, pero lo evite al agacharme y darle un codazo en el abdomen, me aleje de el y cogí otra silla para partirsela en la espalda; el hombre me embistió y luego me lanzo por encima de una mesa. Fue una reacción rápida, para estar borracho. Me levante y tire la mesa al suelo, el hombre cargo con todas sus fuerzas hacia mi pero me hice a un lado y si, le rompí la silla más cercana en la espalda; cayó de rodillas por el golpe pero eso no lo detuvo, me cogió por la camisa y me lanzo de cara contra el suelo, luego me tiró a la barra.

Me levante a duras penas, sangre salía de mi ceja izquierda, estaba despeinado -antes tenía una coleta de caballo, ¿Que? Tengo el pelo algo largo- el hombre se acercó a mi caminando forzadamente, se notaba el resultado de mis golpes.

-¡Eso te pasa por meterte con Jax, el marinero de hierro! -Se empezó a reír, con orgullo y de forma pedante-

Si había algo que si sabía hacer con mi poder era pelear, pero como no quería matarlo "de momento". Con mis últimas fuerzas salte y mi puño se iluminó con rayos de color verde, lo golpee justo en la cara y el impacto hizo que cayera al otro extremo de la taberna. Fui a donde el dueño.

-Dele una cerveza a ese cabron cuado se levante y a mi deme mi paga, me largo de aquí para no causar más problemas -dije en un tono serio y en voz baja-.

El dueño me dio parte de mi paga, la otra se la quedó por lo de las sillas. No me arrepiento. Salí a duras penas de aquel lugar, me dolía la espalda, escupia sangre, tenía marcas de puños y raspones en la cara y un pequeño hilo de sangre saliendo de encima de mi ojo izquierdo. Si, fue una buena pelea, se siente bien de vez en cuando desahogarse así. Llegue a la posada donde me había quedado la noche anterior pero hubo un percance al intentar ir a mi habitación, el dueño me vio y se asustó. Llamó corriendo a su hija y a su esposa para que lo ayudarán a atenderme; es una bonita acción de su parte.

-Te va a arder un poco ¿ok? -Dijo la hija de el posadero mientras me ponía alcohol en la herida de mi cara, ardía como el demonio pero el imbécil de Jax debería estar pasándolo peor que yo, valio la pena- listo, termine.

-¿No están siendo muy amables conmigo? O sea, ni siquiera me conocen y me ayudaron con mis heridas.

-Padre es así, además, le sorprendió ver que un chico joven como tu entrará así de malogrado un día después de llegar.

-No fue mi culpa, fue ese imbécil quien inició todo -la verdad, yo fui quien le rompió una silla en la cabeza pero, como dije antes, fue autodefensa-.

La chica se rió un poco- tranquilo, no pasa nada. Por cierto, soy Jennifer ¿Y tu eres?

-Yeit... El que venció a ¡JAX EL MARINERO DE HIERRO! -Imite a aquel imbécil para hacer la gracia y ella se rió ante lo que hice, es divertido burlarse de los idiotas así; además, hacer reír a alguien más siempre me anima el dia-. Gracias por atenderme, es un placer conocerte.

-El placer es mío, y ten más cuidado con los "marineros de hierro" ¿si?- dijo mientras se reía y hacia comillas con los dedos, yo simplemente reí y subí las escaleras-.

Me gustaría conocer más a Jennifer pero me tendré que ir antes de lo esperado por haber usado mis poderes. Tengo que ir al norte, a buscar a Zam pero deberé cruzar el lago de Kurt y luego de eso tengo un largo camino por recorrer hasta el Reino de Ymir.

-Comprar esos mapas fue buena idea, dentro de tres días me debo ir o este lugar acabará como mi pueblo.

La historia de la tormentaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora