*Narra Alexander*
La escuela comenzó hace unos meses. Hasta ahora, no he logrado hacer amigos. No me extraña; siempre es lo mismo.
Hoy, a la hora del receso, estaba terminando unos deberes cuando unos chicos de mi clase comenzaron a molestarme.
-¡Hey, tarado! ¿Qué haces?-dijo uno de ellos, de cabello rubio oscuro y ojos azul claro. Creo que su nombre es Billy.
Traté de ignorarlo.
-¿Qué clase de idiota hace la tarea a la hora del receso?-continuó el segundo. Este era Kile. Es muy alto; tiene el cabello negro y los ojos de un azul verde bastante lindo, en realidad. Tenía una venda en la nariz, seña de que le rompen la cara muy a menudo.
Siguieron insultándome por un rato, hasta que ya no los pude aguantar.
-¿Podrían irse? Trato de estudiar.
-Wow, tranquilo. Si tanto quieres que nos vayamos... ¿por qué no hacemos esto más divertido?Al decir esto, Kile me dio un golpe bastante fuerte en el hombro. Traté de ignorar el dolor y seguí hablando.
-Lo siento, pero no quiero problemas... Por favor déjenme en paz.
-Puff, estás muerto-decía Kile de nuevo.Me empujaron, y caí al suelo. Muy pronto, alrededor de nosotros comenzó a formarse una multitud que esperaba ver una pelea. Tomé mis cosas, me levanté y estaba dispuesto a irme, pero Billy me golpeó en la cara. No pude evitar gemir de dolor.
-De esta no te salvas, mari...
-Hey, ¿tú qué haces aquí? ¡Quítate o caerás igual que él!-Billy interrumpió a Kile.
-Veremos quienes caen primero-Una persona a la que no reconocí los estaba amenazando.Me di la vuelta -estaba con la cara al suelo- y me di cuenta de que un chico había comenzado a golpear a Billy y Kile, quienes lo golpeaban con toda su fuerza. El chico empezó a sangrar...; sin embargo, a pesar de que él era uno y ellos dos, les ganó. Me sorprende que sea tan fuerte... Me gustaría ser como él.
Cuando habían terminado de pelear, yo seguía tirado en el suelo, mirándolos. El chico se acercó a mí y me extendió la mano.
-¡Ven! Déjame ayudarte.
-G-Gracias...-Le di la mano y me ayudó a levantarme. Su mano estaba caliente, y su piel algo reseca.
-¿Estás bien?-Jadeaba. Estaba cansado.
-Sí, gracias a ti.
-¿Yo? Nah, yo no hice nada.Me concentraba en sus ojos. Eran púrpura... No sé si usaba lentes de contacto, o por qué los tenía así, pero eran hermosos... Me perdí en ellos.
Dije algo, pero ni me di cuenta de qué era.
-Pues, de nada-dijo él.
-¿Cómo te llamas?-Por fin se lo pregunté.
-Soy Mauro, ¿y tú?
-A-Alexander-tartamudeé. Estaba nervioso.Sonó la bocina; era la voz del director, que solicitaba la presencia de Mauro en la dirección. Yo fui a mi salón y las clases siguieron, aunque la verdad no presté mucha atención. Estaba perdido en mis pensamientos. Ahora estamos en clase de biología.
Entonces... se llama Mauro. Fue muy lindo conmigo y dijo que eramos... ¡amigos! No puedo creerlo. Se siente extraño, no lo sé... no siento como si quisiera que sea mi amigo, pero estoy seguro de que lo quiero, aunque no como un amigo. ¿Será que...? ¡Sí! ¡Mauro me gusta!
-¿Alex?-Una voz femenina interrumpió mis pensamientos.
-¿E-Eh? Ah, hola Clara.Clara es una chica de mi salón que de vez en cuando me habla, pero nunca me ha dicho que me considera su amigo.
-¿En qué piensas?-Sonrió.
-¿Por... Por qué preguntas?
-Porque...-puso una expresión como de acoso- estás rojo como un tomate.
-¿¡A-AHH!?Hablé tan fuerte que varios voltearon a verme, y no me quedó de otra más que recargar mi cabeza en la mesa del pupitre para que nadie notara mi sonrojo.
-Ja ja, ¿piensas en alguna chica, quizás?-preguntó curiosa.
-C-Claro que no...-le respondí- No es precisamente una chica...-Esto último sólo lo dije en mi cabeza.
-Andaa, ¡dime quien es! Tal vez la conozco.Todo esto comenzaba a incomodarme...
-No pienso en ninguna chica, ¡lo juro!-Ella guardó silencio durante unos segundos, suspiró y volvió a hablar.
-Está bien...-Se veía decepcionada. Me sentí algo mal.

ESTÁS LEYENDO
I kissed a boy.
Любовные романы*ESTE PROYECTO ESTÁ RETIRADO* Alexander asiste a la preparatoria. Desde el día que le confesó a sus padres que es gay, su vida se ha vuelto prácticamente un infierno. Sus dos mejores amigos lo dejaron solo, sus padres ya no lo trataban como antes, c...