11 meses, mi EIVG. 11 meses.
Carraspeo con cierto entusiasmo una vez que detengo mis pasos, y siento una molestia punzante en mi garganta cuando miles de agujas y pequeñas circunferencias danzan alrededor de mis cuerdas vocales con algún egoísmo que no logro justificar.
Trago saliva un tanto pesado, buscando deshacerme de la desagradable sensación en mi paladar y relamo mis labios con prisa, mientras echo un vistazo al nuevo e indudablemente desconocido panorama frente a mis ojos, sabiendo apenas que era posesión del chico a mi lado al menos por aquellos días, quien jugueteaba con sospechosa ansiedad, balanceando las llaves de aquella habitación, entre sus dedos al mismo tiempo que daba zancadas dentro del mencionado, dejándome en muy poca ventaja, y con una puerta de madera blanca y números sin importancia que cerrar, aún a pesar de que la misma podía estampar mi cuerpo en el suelo, manchando de escarlata el delicado porcelanato blanco que se distribuía a lo largo de todo aquel espacio, sin parecer tener fin.
Me cohíbo por unos momentos ahí, de pie a tan sólo unos centímetros de distancia de la entrada y me permito soltar un pequeño suspiro al notar la casi cegadora luz blanca que dolía en nuestros ojos, haciéndome perder la concentración unos momentos, ante el deleite del efecto prácticamente embriagador de la misma.
-Vaya...-Pronuncio con apenas un hilo de voz, sintiendo un leve picoteo en mis labios y me encuentro con el tiritar de mis dientes contra los mismos, al sentir de repente un escalofrío recorrer mi espalda. El lugar estaba helado.- No creí que estuviese tan ordenado.
Busco con mis ojos al pelinegro, de pronto reducido de aquella escena y noto en un segundo su rostro asomarse por la puerta de lo que parecía el baño, mientras el mismo alza sus cejas y murmura un desinteresado "¿Mhm?" observándome con sus perlas parpadeantes.
Frunzo mi ceño, dando unos pasos al frente y rápidamente me voy hacia él, sin darme cuenta hasta que me sorprendo al verlo, de que en unos movimientos me hallaba ahora en medio de dicha recamara, justo a unos pasos de la gran cama matrimonial, las mesas de noche, los decorativos y demás. Abro mis labios por un momento, tal vez para decir algo ante mi reacción envuelta en la distracción y trago saliva, asintiendo un par de veces.
-Sí... Siento que voy a congelarme aquí dentro.
Casi susurro volviendo mi atención hacia él, justo cuando Billie estira con aparente pereza las comisuras de sus labios, entrecerrando levemente sus ojos para regalarme una pequeña sonrisa como respuesta.
-Sabes lo mucho que me gustan las bajas temperaturas.
Canturrea un tanto despacio, y se encoge de hombros como si aquello fuese cosa totalmente antigua para mi memoria, y con un asentimiento concuerdo, curvando mi boca hacia arriba. Sí, ya lo sabía.
Imito su gesto, cruzándome de brazos al final y acaricio mi codo con una de las palmas de mis manos, justo cuando nuestras miradas se encuentran unos momentos, sin saber exactamente qué decir.
Tenso mis labios unos instantes, mordiendo mi mejilla interior mientras formulo algún comentario dentro de mi cabeza, y cuando encuentro alguna pregunta sobre los últimos tres años, de pronto, él se da la vuelta y desaparece frente a mis ojos, rumbo hacia lo que parecía, la cocina de la habitación del Hotel.
Sin dudarlo ni si quiera por instinto, lo sigo en silencio.
-¿Quieres beber algo? ¿Tal vez alguna cerveza, Whiskey, ron o Brandy?
Levanto una de mis cejas, detallando su espalda cuando este me da la vuelta para abrir la puerta del refrigerador y humedezco mi labio inferior con cierta cautela, mientas apoyo mi mano en la pared a mi lado, buscando dejar recaer mi peso en esta.
ESTÁS LEYENDO
Interlude; Take Back.
FanfictionDicen que el tiempo lo cura todo, y que las vueltas de la vida pueden ser más repentinas de lo esperado. Pero Billie y Hayley siempre subestimaron esto, sin si quiera detenerse a pensar qué pasaría después de sacar de su vida al otro, o si acaso re...
