Gracias por la gran espera. He aquí la pequeña recompensa.
La tela entre mis dedos era suave al tacto, cálida, un tanto floja pero eso la hacía aún más que perfecta para cubrir un cuerpo helado, del mismo frío. Después de todo, las noches de septiembre podían ser demasiado oscuras si se descuidaban, sobretodo por la soledad que las caracterizaba e invadía con tanto egocentrismo. Más aún para él, para nosotros, para todos.
-¿Cómo vas con eso?
Le pregunto, sonriendo tímidamente mientras me acerco a un Billie Joe tendido sobre mi cama, tomando entre sus finas y medianas manos una taza de chocolate caliente, su bebida favorita.
-Bien, bien...-Murmura, al mismo tiempo que tomo asiento a su lado, envolviéndolo con el edredón para darle un poco más de calor.- Pero Hayley, es hora de que vuelva a casa.
Ni si quiera tengo que finalizar de escuchar aquella frase cuando me encuentro negando con mi cabeza varias veces, manteniendo mi semblante firme y discreto.
-No, no por ahora. Debes estar acompañado, yo quiero ayudarte.
Billie suelta un suspiro, realizando un pestañeo un tanto más largo y a simple vista pesado que los anteriores.
-No quiero que me ayudes si esto también puede perjudicarte, Hayley.
-¿Perjudicarme, Billie? -Respondo, soltando un bufido un tanto fastidiada, para a continuación acomodar mi posición en aquel colchón hasta tenerlo frente a mí y encararlo, incluso aunque él no quisiese verme a los ojos.- Lo lamento, pero si esto realmente está yendo en tu contra, ni creas que voy a dejarte un segundo solo.
Él alza sus perlas verdes hacia las mías unos segundos, finalmente, pero tan sólo puedo ver la inconformidad y desacuerdo en ellas. Él iba a hacer todo lo posible por hacerme cambiar de opinión y alejarme, pero yo no iba a darle el gusto. No con la vaga excusa de que era por "mi bien", y con ninguna.
Desde que habíamos salido de aquel intento de comisaría, se había mantenido parloteando en voz baja y un tanto torpe todo lo que había ocurrido dentro.
Parecía, que efectivamente había un extraño complot dentro de todo este meollo de las drogas, el sospechoso atacante de Billie y las increíblemente informadas autoridades que buscaban inculparlo por todo. Como si realmente el plan macabro que nos estábamos trazando en nuestra cabeza, podía ser de alguna manera bastante cuerdo, y real. A pesar de lo prematuras que podían ser las conclusiones, las pruebas estaban siendo lanzadas como una granada que cada vez iba siendo mucho más maligna y cruel.
Según el relato de la versión de Billie Joe, el oficial Baabs había sido con él, sospechosamente terminal. Por las preguntas y teorías que lanzaba, y que él mismo creaba, lucía como si en vez de mantenerse objetivo y frío, tuviese más bien algo directamente en contra de él. Como si incluso lo odiara y necesitara por todas las formas y salidas, meterlo en un endemoniada jaula.
Era además estúpida la idea de imaginar a un policía de esa manera, siendo como una especie de "científicos" los cuales deberían mantenerse al margen de todas las posibilidades y escapatorias, de pensamientos. Y el que él no haya estado cumpliendo con ninguno de esos aspectos, si no todo lo contrario, actuando sin escrúpulos y ridículamente incriminatorio hacía que las risas fuesen llenas de burla pero ira.
Hacían que las sospechas de todo este atentado fuesen mayores... Y más espeluznantes.
Hacía que incluso todo diese aún más y más vueltas, y sólo enredasen más el nudo que ya estaba comenzando a ser imposible de deshacer, tal vez siendo ése el mayor de los problemas; Que esto apenas iniciaba. Pues a nadie habían metido a la cárcel, nadie había aceptado nada, y nadie estaba satisfecho aún.
ESTÁS LEYENDO
Interlude; Take Back.
FanfictionDicen que el tiempo lo cura todo, y que las vueltas de la vida pueden ser más repentinas de lo esperado. Pero Billie y Hayley siempre subestimaron esto, sin si quiera detenerse a pensar qué pasaría después de sacar de su vida al otro, o si acaso re...
