Capítulo 1.

336 22 49
                                        

21 de Septiembre.

-Ya está aquí.

Muerdo mi labio inferior ante aquellas palabras, sintiendo todo el vacío apoderarse de mi estomago con rapidez y sin misericordia alguna, mientras deslizo mis dedos a través del agujero del obsequio plateado que colgaba en mi cuello.

Giro un momento mi cabeza, sonriéndole ligeramente a Taylor, quien abría sus ojos con emoción y un poco de nervios hacia mí. "No, rulos, ni te imaginas cómo me siento yo ahora".

-¿En qué parte exactamente?

Él frunció el ceño, mirando unos segundos al techo cubierto de blanco y jala entre sus dientes su labio superior, pensativo. Entonces chasquea sus dedos y me mira un tanto explosivo.

-Subiendo por el ascensor al edificio, acaba de finalizar su ensayo en su camerino con los demás. Jeremy me pidió que te dijera que tu micrófono ya llegó y está listo. Oh, y de nuevo Josh ha estado tomando, pero lo están solucionando.

Asiento y ruedo fugazmente los ojos al oír las últimas palabras que el ojos cafés había pronunciado.

Ya se habían estaban presentando varios problemas con el insoportable de los Farro en los últimos meses, aún más que antes. Josh comenzaba a hacerse un tanto incontrolable con todas las puertas que se le abrían con todo esto de Paramore y estaba abusando de los beneficios que se le brindaban, haciéndolos un tanto exagerados.

Digamos que; bebidas, fiestas, olvidos de ensayo, falta de sueño, cigarrillos y la vanidad (sobretodo vanidad) se le estaban saliendo de las manos y comenzaban a agotar lo que era de nuestro guitarrista.

Por supuesto, me hartaba, y violaba por completo toda regla que yo le había impuesto en un pasado. Pero con todo esto del éxito que conseguíamos y la poca falta de tiempo para armar un plan o pensar en sacarlo de la banda perdiendo así nuestro baterista también, no estaba en condiciones para tomarme los minutos y poner en riesgo algún clavo que podía soltarse.

No quiero malinterpretarme, sus días en la banda estaban contados y Josh lo sabía, pero se nos estaban presentando tantos compromisos que muy en secreto había decido aplazar sólo un rato su salida, y esperar a que tuviésemos un respiro para decir; "Ya basta, no te necesitamos más".

Tal vez sonara como una insensible, pero un comportamiento como el suyo se estaba convirtiendo en algo imperdonable, y de hecho para el mundo de la música más bien lo tratamos con misericordia e incontables oportunidades. Y no íbamos a permitir algo así nunca más.

O al menos eso lo había aprendido de las palabras que salían de la boca de unos ojos verdes.

-¡Billie...!

Sacudo mi cabeza un tanto exasperada, recordando la indicación que Taylor estaba dándome hace unos segundos antes de sumirme en un mar de pensamientos y pestañeo varias veces, recibiendo de nuevo la cachetada de los nervios clavar sus garras y su palma tortuosa sobre mi cuerpo, llenándome de angustia y emoción.

York levanta sus cejas, alzando un poco sus dedos separados y entreabre ligeramente su boca, balanceando ambas manos en el aire, despacio.

-Calma, el edificio es grande y no creo que sepa dónde te encuentras.

Ladeo una de las comisuras de mis labios y llevo una de mis manos hasta mi frente pero me arrepiento al instante, notando cómo los mechones de mi flequillo se mueven levemente de lugar y rápidamente trato de acomodarlos, sujetando mis dedos frente a mi vientre en su lugar.

-Quiero verlo, Tay. Es sólo que no se qué pensará de mi cuando me vea.

Mi mejor amigo comienza a acercarse, echándome una mirada llena de calma y sonríe con suavidad, llegando a presionar sus dedos sobre mis hombros intentando darme ánimos.

Interlude; Take Back.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora