Derek
Dios, esto era aburrido, decenas de mujeres hermosas esperando por mi atención y a mí no se me movía ni un pelo. Esto no era normal, ni un poco.
Recorrí con mi mirada toda la habitación, Kat había salido hacia un buen rato pero hasta ahora no volvía. Sabía que había mentido, que no se sentía mal, y aunque la voz del hermano sobreprotector me estaba ordenando a gritos que fuera a buscarla, quería confiar en que ella sabía lo que hacía...al menos la mayoría del tiempo.
-Derek-La voz de la chica que tenía frente a mí llamó mi atención-, ¿me estás escuchando?
La miré, tenía unos hermosos ojos grises y algo que se veía como un sedoso cabello rubio platinado, ¿cómo era posible que la hermosa mujer que tenía frente a mí no me provocara nada?, algo debía estar realmente mal conmigo.
Lo peor era que ni siquiera sabía porque estaba pasando esto.
Todo había empezado hace un par de meses atrás, no fue porque hubiera pasado un suceso traumático o algo por el estilo, sino que se podría decir que simplemente perdí el interés, lo que era malo, porque significaba que estaba demasiado cerca de volverme como el resto de los hombres de mi reino, es decir, me iba a transformar en un aburrido estirado.
Antes muerto.
-Lo siento, tenía la cabeza en otro lado, ¿qué me decías?
-Te preguntaba si querías ir a dar una vuelta al jardín.
Sabía lo que eso quería decir, lo mismo que había querido decir la baronesa al principio del baile, y lo cierto es que ya no tenía ganas, ni la más mínima, ¿pero como declinaba la oferta sin herir los sentimientos de la chica?, maldición, ¿por qué esto era tan difícil?
-Uhm, yo...
Una pequeña mano se adueñó de mi brazo, sabía que en este mundo sólo había una persona que se atrevía a hacer eso.
-Derek, necesito tu ayuda-La voz de mi mejor amiga y casi hermana siempre sonaba a coro de ángeles en situaciones como esta.
Me giré un poco para verla, su rostro pálido y cabello oscuro hacían una combinación perfecta con el par de ojos azul intenso. Katharina von Führen era hermosa y lo sabía, y esa belleza me había traído cientos de problemas antes.
-¿Para qué?-Pregunté.
Ella me miró, sabía que iría con ella de todas formas, pero de todas maneras era divertido verla irritada.
-Para funciones de mejor amigo, Derek von Gard.
Arqueé una ceja, oh, oh, cada vez que hablaba de funciones de mejor amigo era porque nos iba a meter en un problema...como siempre.
-Está bien-Me volteé a ver a mi acompañante, sus ojos fulminando a mi mejor amiga, quien cabe decir la ignoraba con una despreocupación digna de envidiar-. Lo siento, mi lady, el deber llama.
Hice una pequeña reverencia antes de que Kat me arrastrara lejos de allí.
Al parecer mi mejor amiga iba con prisa, porque antes de que me diera cuenta ya me había llevado a una fuente en un lugar apartado del jardín, este sitio no era muy concurrido, de hecho era uno de los sitios específicos que debía tener todo palacio para las citas de los amantes, lo que me hacía preguntarme por qué diablos ella sabía de este lugar, y más importante, porque diablos me había traído.
Mi boca se abrió para hablar, pero los matorrales se movieron antes de que algún sonido saliera de mis labios.
Dos personas rubias que no eran exactamente de Irasbett salieron de los matorrales.
ESTÁS LEYENDO
Escenas extras
FantasyPara Katharina Elisabeth Emmaline von Führen su vida es como una pesadilla la mitad del tiempo, ¿pero qué piensan su familia y amigos de sus locuras?
