10.

101 7 0
                                    

6:00 pm.

– ¡Hola Mara!

– ¿Pero como sabes que soy yo?

– Ve a tu ventana.

Uno de los hermanos mayores (El que me habló la última vez) estaba en la sala con el teléfono en mano. Me sonrió y luego volvió al teléfono.

– ¿Buscas a mi hermano?   

– Eh, sí, quiero disculparme...

– Te pasaste de la raya la última vez, ¿Que en su curso no le prestaban atención? Oye, eso me dolió hasta a mi.

Solté una risita apenada.

– Lo hacia bromeando, no sabía que le dolería siquiera.

– Está molesto porque se sintió ofendido. Y para que te enteres tiene muchas chicas detrás.

– Hey, yo no podría tener nada con él, no lo he visto ni en foto, ¿Cómo podría gustarme? Lo máximo sería una amistad por teléfono.

– ¡Estás desperdiciando a un Dios griego! Incluso yo sé que mi hermano es guapo, y deberías sentirte agradecida de que se fijara en ti.

– ¡Por favor! Si el chico a penas y me ha visto una sola vez.

– Lamento decirte que mi hermano es un romanticón que cree en el amor a primera vista.

– Oh, bueno, yo... ¿Está por allí?

– Salió con sus amigos, Mara, lo siento.

– Pero es Miércoles.

– Lo sé, pero él es así. Llama mañana en la tarde, un poco más temprano, a puesto que contestará él, pero no pierdas el misterio, prométeme que lo harás desde tu cuarto, está ansioso porque sepas su nombre, pero quiere esperar.

– Supongo que está bien...

– Hasta mañana, Mara.

Y colgó. 

----

O sea, me enamoré de ese tipo en multimedia. El es el hermano mayor, mayor, que tiene 26, ¿Guapo no?

   




La llamada del chico de al ladoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora