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10:19 Pm.

– Me voy mañana a primera hora, princesa, ¿Ningún deseo que me tengas para este nuevo año?

– Que espero que te muerda un perro y tengas que saltar una cerca.

Ethan se rió.

–¿Por qué tan agresiva?

– Te reíste de mí...

– Y luego lo arreglé diciendo que tu belleza es inigualable ¿O no?

– No, no arreglaste nada.

– Desde mi cuarto puedo sentir tu rubor, no mientas, pequeña.

Silencio.

– ¿Ves? Te conozco muy bien, tus silencios dicen más que mil palabras.

– No dicen nada, son un silencio.

– Oh Dios. –Se rió. – ¿Cuándo será el día que dejes de arruinar mis momentos de inspiración? 

– El día que tengamos algo, o sea, nunca. 

– Eso dices tú. Por si acaso no te puedo llamar el treinta y uno de Diciembre, día de tu cumpleaños, deseo que cumplas más y que decidas salir conmigo algún día.

Colgó.

– Se acordó.

Mara se ruborizó más de lo que ya estaba. 

La llamada del chico de al ladoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora