Capítulo 11

254 11 0
                                        

- Kate - susurro alguien en mi oído.

No iba a levantarme. Que se jodan.

- Katie - al oír ese apodo, una sonrisa se formó en mis labios.

Me di vuelta y ahí estaba Zack.

- Hola - dije.

- ¿Porque me cortaste el teléfono ayer?- pregunto sentándose en mi cama.

- Por lo que dijiste -

- ¿Que dije de malo? - dijo frunciendo su ceño.

- Nada, Zack, dejalo asi - me senté como indio - ¿Que haces aqui? - pregunte aún con una sonrisa.

- Pues, es temprano y quería ver si querías salir a desayunar con migo -

- Vamos a salir hoy en la noche - le dije  riendo. El, como siempre, río con migo.

- ¿No quieres? - pregunto con una mano en su pecho, haciendose el dolido.

- No quiero nada formal, eso dejemoslo para la noche, tiene que ser especial - dije.

- Como quieras preciosa -

- Me voy a bañar y salimos, esperame aquí así ninguno de mis hermanos te verá - agarre mi ropa y entre al baño.

Me di una corta ducha y me lave los dientes, luego me peine el cabello y me puse un poco de rímel, y me pinte los labios de color piel. La ropa que había elegido consistía en, un short de jean tiro alto, un crop-top blanco, que me quedaba por la mitad del ombligo y mis crocs.

Al salir del baño Zack estaba mirando mis fotos como si fueran una pintura, con muchos detalles.

- Te falta una con migo aquí - me dijo al darse vuelta - Wow, estás hermosa -

- Gracias - me acerqué y nos dimos un tierno beso.

De repente escuché que tocaban mi puerta.

- ¿Kate? ¿Puedo pasar? - Marcus decía desde el otro lado de la puerta.

- Espera un segundo - le dije yo - Zack, escondete bajo mi cama - susurré.

El me obedeció y salió disparado a su escondite.

- ¡Pasa! - dije.

Mi hermano abrió la puerta y entró a mi habitación.

- ¿Que pasa? - pregunté.

- ¿Estabas hablando con alguien? - cuestionó cruzándose de brazos.

- N-no, ¿porque preguntas? - pregunté, ahora yo, muy nerviosa de que se enterara.

- Estás nerviosa - dijo - Dime la verdad Kate - dijo enfadándose.

- De verdad, no hay nadie aquí, digo, ¿quien va a estar aquí a las 8:30 de la mañana? - dije rápidamente.

- Tienes los labios rojos e hinchados - dijo tacando mis labios con una mano- y en esta habitación hay olor a colonia de hombre - dijo.

- Te lo juro, que estoy sola -

- Claro, bueno me voy a seguir durmiendo, te dejo sola - remarcó la última palabra y se fue.

- Zack, ya puedes salir - le dije.

- ¿Vamos? - dijo sacudiéndose la ropa.

- Si vamos -

Salimos de mi cuarto y no había nadie en el pasillo. ¡Genial! Bajamos las escaleras y al llegar todos mis hermanos, Ken, Brad y Michel, estaban en bóxer viendo televisión. ¡QUE MENTIROSO QUE ES MARCUS! ¡ME LAS VA A PAGAR ESE INFELIZ!

- Zack sal de la casa, y esperame afuera - le susurré.

Zack salio, haciendo el menor ruido posible y yo, como buena hermana que soy, fui a saludar a mi hermanitos (nótese mi sarcasmo).

- Hola - saludé con una sonrisa.

- ¿Que haces despierta tan temprano?- pregunto Jonatan con voz ronca.

- Que buena manera de saludar a tu hermana - dije poniendo mis brazos en mis caderas.

- Buenos días Kate - dijeron mis hermanos al unisono, los otros tres chicos me miraban como si los hubiera hechizado.

- Así me gusta - sonrei victoriosa - Me voy, adiós - dije caminando hacia la puerta.

- ¿A donde vas? ¡Vestida así no sales!- se escuchó que alguien grito desde la sala, pero yo salí rápidamente de la casa, donde me esperaba cierto morocho, que me gustaba. O eso creo.

- ¿Vamos? - dije con la respiración agitada.

- Vamos - dijo

Caminamos platicando, hacia una cafetería, muy hogareña, donde, al llegar, nos pedimos unos cafés con unos brownies.  Esperábamos nuestra orden en la mesa, que habíamos escogido.

- ¿Viste como te miraba esa camarera? - pregunté indignada.

- Que, estás ¿celosa? - pregunto alzando una ceja.

- No, pero tú eres sólo mio - dije jugando.

- Claro que si -

Empezamos a reír y la camarera nos trajo nuestro pedido. Antes de irse le guiño un ojo a mi acompañante. Yo me quedé indignada, mirando esa repugnante escena. No entiendo como le pagan a esta tipa, ¿quien se cree que es?

Zack río mirandome.

- ¿Que tiene de gracioso que esa chica te esté coqueteando? - pregunté.

- Nada, sólo me río de como la mirabas - dijo aún riendo.

- No es gracioso que te estén coqueteando, mientras su acompañante está presente - exclamé un poco molesta.

- Tranquila, yo solo tengo ojos para ti - me guiño.

- No me vas a  conquistar con guiños Collins- sentencie.

- ¿Y con que te puedo conquistar? - pregunto subiendo y bajando las cejas.

- Mmhm.. Tendrás que esperar hasta hoy en la noche, cielo - dije remarcando la última palabra.

Ambos reimos, pero frene en seco al ver que mis hermanos y los otros tres estaban parados en la caja y se dieron vuelta al escuchar mi risa. Vienen para acá.

¡DIABLOS! ¡ESTOY EN GRAVES PROBLEMAS!

El amigo de mi hermano.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora