- Kate - susurro alguien en mi oído.
No iba a levantarme. Que se jodan.
- Katie - al oír ese apodo, una sonrisa se formó en mis labios.
Me di vuelta y ahí estaba Zack.
- Hola - dije.
- ¿Porque me cortaste el teléfono ayer?- pregunto sentándose en mi cama.
- Por lo que dijiste -
- ¿Que dije de malo? - dijo frunciendo su ceño.
- Nada, Zack, dejalo asi - me senté como indio - ¿Que haces aqui? - pregunte aún con una sonrisa.
- Pues, es temprano y quería ver si querías salir a desayunar con migo -
- Vamos a salir hoy en la noche - le dije riendo. El, como siempre, río con migo.
- ¿No quieres? - pregunto con una mano en su pecho, haciendose el dolido.
- No quiero nada formal, eso dejemoslo para la noche, tiene que ser especial - dije.
- Como quieras preciosa -
- Me voy a bañar y salimos, esperame aquí así ninguno de mis hermanos te verá - agarre mi ropa y entre al baño.
Me di una corta ducha y me lave los dientes, luego me peine el cabello y me puse un poco de rímel, y me pinte los labios de color piel. La ropa que había elegido consistía en, un short de jean tiro alto, un crop-top blanco, que me quedaba por la mitad del ombligo y mis crocs.
Al salir del baño Zack estaba mirando mis fotos como si fueran una pintura, con muchos detalles.
- Te falta una con migo aquí - me dijo al darse vuelta - Wow, estás hermosa -
- Gracias - me acerqué y nos dimos un tierno beso.
De repente escuché que tocaban mi puerta.
- ¿Kate? ¿Puedo pasar? - Marcus decía desde el otro lado de la puerta.
- Espera un segundo - le dije yo - Zack, escondete bajo mi cama - susurré.
El me obedeció y salió disparado a su escondite.
- ¡Pasa! - dije.
Mi hermano abrió la puerta y entró a mi habitación.
- ¿Que pasa? - pregunté.
- ¿Estabas hablando con alguien? - cuestionó cruzándose de brazos.
- N-no, ¿porque preguntas? - pregunté, ahora yo, muy nerviosa de que se enterara.
- Estás nerviosa - dijo - Dime la verdad Kate - dijo enfadándose.
- De verdad, no hay nadie aquí, digo, ¿quien va a estar aquí a las 8:30 de la mañana? - dije rápidamente.
- Tienes los labios rojos e hinchados - dijo tacando mis labios con una mano- y en esta habitación hay olor a colonia de hombre - dijo.
- Te lo juro, que estoy sola -
- Claro, bueno me voy a seguir durmiendo, te dejo sola - remarcó la última palabra y se fue.
- Zack, ya puedes salir - le dije.
- ¿Vamos? - dijo sacudiéndose la ropa.
- Si vamos -
Salimos de mi cuarto y no había nadie en el pasillo. ¡Genial! Bajamos las escaleras y al llegar todos mis hermanos, Ken, Brad y Michel, estaban en bóxer viendo televisión. ¡QUE MENTIROSO QUE ES MARCUS! ¡ME LAS VA A PAGAR ESE INFELIZ!
- Zack sal de la casa, y esperame afuera - le susurré.
Zack salio, haciendo el menor ruido posible y yo, como buena hermana que soy, fui a saludar a mi hermanitos (nótese mi sarcasmo).
- Hola - saludé con una sonrisa.
- ¿Que haces despierta tan temprano?- pregunto Jonatan con voz ronca.
- Que buena manera de saludar a tu hermana - dije poniendo mis brazos en mis caderas.
- Buenos días Kate - dijeron mis hermanos al unisono, los otros tres chicos me miraban como si los hubiera hechizado.
- Así me gusta - sonrei victoriosa - Me voy, adiós - dije caminando hacia la puerta.
- ¿A donde vas? ¡Vestida así no sales!- se escuchó que alguien grito desde la sala, pero yo salí rápidamente de la casa, donde me esperaba cierto morocho, que me gustaba. O eso creo.
- ¿Vamos? - dije con la respiración agitada.
- Vamos - dijo
Caminamos platicando, hacia una cafetería, muy hogareña, donde, al llegar, nos pedimos unos cafés con unos brownies. Esperábamos nuestra orden en la mesa, que habíamos escogido.
- ¿Viste como te miraba esa camarera? - pregunté indignada.
- Que, estás ¿celosa? - pregunto alzando una ceja.
- No, pero tú eres sólo mio - dije jugando.
- Claro que si -
Empezamos a reír y la camarera nos trajo nuestro pedido. Antes de irse le guiño un ojo a mi acompañante. Yo me quedé indignada, mirando esa repugnante escena. No entiendo como le pagan a esta tipa, ¿quien se cree que es?
Zack río mirandome.
- ¿Que tiene de gracioso que esa chica te esté coqueteando? - pregunté.
- Nada, sólo me río de como la mirabas - dijo aún riendo.
- No es gracioso que te estén coqueteando, mientras su acompañante está presente - exclamé un poco molesta.
- Tranquila, yo solo tengo ojos para ti - me guiño.
- No me vas a conquistar con guiños Collins- sentencie.
- ¿Y con que te puedo conquistar? - pregunto subiendo y bajando las cejas.
- Mmhm.. Tendrás que esperar hasta hoy en la noche, cielo - dije remarcando la última palabra.
Ambos reimos, pero frene en seco al ver que mis hermanos y los otros tres estaban parados en la caja y se dieron vuelta al escuchar mi risa. Vienen para acá.
¡DIABLOS! ¡ESTOY EN GRAVES PROBLEMAS!
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El amigo de mi hermano.
Teen FictionAnteriormente "El es mio". Tener un hermano mayor sobre protector es una jodida mierda. Pero, ¿si en vez de uno, tienes cuarto hermanos mayores sobre protectores? Más que una jodida mierda. Eso le pasa a Alessia, y sus hermanos no dejaran que nadie...
