La sala de espera estaba vacía. Eran las doce de la noche, y yo no dejaba de llorar. Me serví un café, para así mantenerme despierta. De cualquier manera no iba a dormirme, no podía, no quería. El Doctor me dijo que iba a tardar unas horas con Zack. Ya ha pasado una hora y media. No puedo esperar tanto sin verlo, sabiendo que estoy aquí por el. Tengo sesenta y siete llamadas perdidas de mi familia, Greg, Danna, Harry, Ken, Brad, Michel y los gemelos, de esta última semana. No conteste ninguna llamada nunca. Creo que cuando hablé con el Doctor Finnins en la habitación de Zack, fue la primera vez que palabras salieron de mi boca, además de llanto. No me salían las palabras, no tengo ánimos mi ganas. Sólo llorar me sale. Es lo que siento, es como me siento. Sola. Desarmada. Triste. Necesitada. Necesito a ese hombre. Ese hombre que está en el laboratorio en estos momentos. Ese hombre que me amo. Ese hombre al que amo. Ese hombre que supo cómo animarme en mis días tristes. Ese hombre especial. Ese hombre que necesito. Ese hombre que es todo. Ese hombre que significa todo para mí. Ese hombre, es mi hombre.
El me da las fuerzas de todos los días con su sonrisa potente y reluciente que emana tranquilidad y pureza. Amor, sinceridad y comprensión. El se enfrentó a Jim, por mi. Pero no tenía que. Porque yo nunca iba a dejarlo. Porque yo no voy a dejarlo. Porque Zack es mío. Porque el es mío.
Necesito descargarme de alguna manera. Este sentimiento de soledad y abandono es horrible. Es devastador. Me siento sola, necesito a alguien aquí con migo. Estoy sola en esto y no voy a poder. No sola. En estos momentos necesito hablar con alguien y llorar en el hombro de alguien. No estar sola. Es mucho más deprimente. Pero se que si mi familia viene, no voy a poder hablar con ellos. Ni dedicarles una sonrisa porque vinieron a apoyarme. Ni un gesto de gratitud. Se que Zack despertara. Pero la espera me pone los nervios de punta.
Me senté en una silla y deje mi café caer al piso. Un llanto desesperado y descontrolado me azoto. Mi corazón no puede más. Yo no puedo más. Mi alma necesita a Zack. Yo lo necesito. Apoye mi cabeza en mis manos, y los codos en mis piernas. Seguían saliendo gotas de mis ojos, dejándome en un estado vulnerable y patético. Pero salía sólo. Sin ningún permiso ni prohibición. Sólo era. Mis sentimientos eran eso. Llanto. Tristeza.
- Señorita, ¿se encuentra bien? - pregunto una cálida voz de mujer, supongo una enfermera.
- Lo voy a perder - susurré entre llantos.
- Tranquila - se acercó a mí y me abrazo.
El abrazo que necesitaba.
- El-el me dejara - llore aún más fuerte.
- ¿Quien es el hombre? - pregunto cálidamente.
- Zack Collins - alcancé a decir.
La enfermera me acariciaba la espalda y pude ver que se tenso al oír el nombre de Zack.
- Esta en el laboratorio en estos momentos, tal vez salga en media hora estas aqui hace tres horas - dijo - ¿porque no vas a tu casa y te duchas?-
- Estoy aqui desde hace una semana y no me he salido de esa maldita habitación - dije lentamente -, no voy a irme hasta que el despierte -
La enfermera se levantó de la silla y fue hasta la heladera, de donde saco una botella de agua mineral. Agarró un vaso descartable de plástico blanco y sirvió en el un poco de agua. Se acercó nuevamente a mi y me tendió el vaso. Yo lo acepte y le di un buen trago.
- Debes de tener hambre - dijo nuevamente -, voy a traerte algo para comer y de paso también algo para limpiar este charco de café, ya vuelvo ¿si? - preguntó amablemente.
Yo me limite a asentir y luego observar como se retiraba de la sala de espera. Me había calmado un poco, lloraba, pero ya no tanto.
La enfermera vino unos diez minutos depues con una bandeja, y en ella un sándwich de jamón y tomate y un jugo.
- Ten - me acerco la bandeja y se sentó a mi lado.
- Gracias - murmure.
Le di un mordisco al sándwich, que estaba delicioso, y luego le di un sorbo al jugo.
- ¿Como te llamas? - pregunto tras unos minutos de silencio.
- Kate -
- Yo soy Valerie - añadió ella -, ¿cuantos años tienes? -
- Dieciocho, cumplo diecinueve el cuatro de diciembre - dije.
- Eso es en dos días - dijo -, ¿que eres del muchacho que está aquí? - pregunto temerosa a que yo volviera a explotar.
- Es,..un amigo - sinceramente no savia que éramos Zack y yo.
- ¿Asi te pones por un amigo? - levantó una ceja.
- Bueno, era casi mi novio - dije mirando hacia el suelo.
- Oh, pero verás que el se recuperara tranquila - dijo Valerie -, el llegó el en ambulancia hace una semana a las dos de la mañana - se calló por unos momentos -, le operaron de urgencia, el hombro - fue bajando el volumen de su voz, al terminar su frase.
- ¿Lo operaron? Pensé que no era tan grave - lágrimas amagaron por salir, pero no quería que Valerie me viera asi, aunque me vio peor.
- Si, yo fui todos los días que estuviste ahí encerrada con el y cada vez estabas peor - hizo una mueca de preocupación -, tu familia vino muchas veces y todos los días llaman para saber cómo estás Kate -
No sabía que decir. Llamaban por mi y no por Zack.
- Deberías ir un rato a tu casa y así ellos ven que estás bien - me sonó la espalda -, sólo ve y duchate, cambiate de ropa, duerme un rato y luego vuelves -
- Valerie, no voy a moverme de aquí, bastante me costó salir de la habitación - dije como pude, las lágrimas se avecinaban -, solo quiero que despierte y me diga que me ama -
Y las tan esperadas lágrimas salieron, esta vez por una sensación de tristeza y abandono, soledad.
El Doctor Finnins apareció con una libreta y el ceño fruncido.
- ¿Que pasa Doctor? - pregunta Valerie.
- Tenemos un problema, en los estudios del señor Collins - dijo seriamente.
Mi corazón se freno. Había algo mal. Zack.
Zack esta mal.
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Hooli! Horrible este cap, muy triste. Pero se pone peoorr.
Voten y comenten porfavorsss!!
Besos sensualones,
Andy..
Kiisses!!
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El amigo de mi hermano.
Fiksi RemajaAnteriormente "El es mio". Tener un hermano mayor sobre protector es una jodida mierda. Pero, ¿si en vez de uno, tienes cuarto hermanos mayores sobre protectores? Más que una jodida mierda. Eso le pasa a Alessia, y sus hermanos no dejaran que nadie...
