Llegamos a casa y Marcus estaba viendo Netflix en la sala y Andrew estaba tratando de arreglar la heladera que hace dos días que no funcionaba porque Marcus se había lanzado hacia esta cuando recreaba una escena de alguna película de acción. Y por último Jonathan, estaba en la computadora mirando vídeos, como siempre.
— Jonathan, ¿no tienes vida social?— Burle a mi hermano, como siempre hacíamos.
—Déjame en paz, Alessia.— Se dio vuelta y me miro amenazante.— Si fuera tú, me cuidaría esta noche. –Dio media vuelta con una sonrisa y siguió con lo suyo.
Me encogí de hombros, subí a mi cuarto y puse a cargar mi móvil que no tenía batería y cuando se prendió, la notificación de un mensaje de Ryan, hizo iluminar mi pantalla.
Ryan.
Alessia! Hoy no te vi en el Instituto, ¿dónde demonios estabas?
Yo.
Tú no me viste estúpido, tuvimos clases diferentes. Acuérdate que eres un año mayor que yo :)
Me senté frente a mi computador y en ese momento me llegó una video llamada de Daphne.
—¡Hey, Daph! ¿Novedades con Luke?
Suspiró y me miró a los ojos.
—Nada de nada.— Fingió un sollozo. —¿Qué hago para saber si realmente quiere algo con migo?
Rodé los ojos.
—Por favor, amiga. Sabes muy bien que ambos se gustan.
Suspiró nuevamente. Se quedara sin aire si sigue así.
—Eso lo veremos...
Mire a mi amiga, quien se pintaba las uñas de sus manos de un azul eléctrico.
—Tranquila, verás que tengo razón.— Rodé los ojos.
Rió un poco y miró su pantalla. Una sonrisa apareció en su rostro.
—Oye Al, tengo una llamada entrante de Luke, luego te cuento todo.
—Está bien, adiós amiga.—Corté la llamada.
A la mañana siguiente ya en el Instituto, fui a buscar unos libros de Historia a mi taquilla. No abría. ¡No abre! Mi combinación no funcionaba. Suspiré exasperada. Cuando al fin abrió, luego de varios golpes llamando la atención de algunas personas, tomé los libros. Qué buena manera de empezar el día.
Me apresure para llegar a tiempo a mi clase y cuando llegue me puse a observar a cada chico de mi clase hasta encontrar a Carrie. Cuando me iba a sentar a su lado, un chico se sentó junto a ella y la mire. Se encogió de hombros y comenzó a hablar con él. Gruñí con enojo y me senté detrás de todo, sola.
Al final del día me volví a mi casa y mis hermanos estaban en fila y al frente de la puerta.
—¡¿Compraste comida?!—Gritaron al unísono.
—No estoy de humor, ¿Bien? Déjenme descansar.—Dije mientras subía las escaleras rápidamente hacia mi habitación.
Minutos después tocaron mi puerta.
—Pasé.
Jonathan asomó su cabeza por la puerta.
—Alessia, pedimos pizza. Te llamo cuando este aquí.— Asentí y se fue.
Se hicieron las nueve de la noche y el repartidor llego con las cuatro pizzas que habían pedido. Después de comer todos fuimos a la sala a ver una película de Netflix y luego cada uno se fue a su cuarto.
Me puse el pijama y al acostarme en la cama tocaron la puerta. Vi que ninguno fue a atender, entonces tuve que ir yo.
Abrí y no había nadie entonces al darme vuelta para cerrar la puerta alguien me agarro de los hombros y cuando me di vuelta quede en shock.
—¿Ky-Kyle? — pregunté atónita.
— Si estúpida, ¿acaso no recuerdas a tu guapísimo mejor amigo?— dijo él, siendo arrogante como habitúa.
Nos abrazamos fuertemente y hablamos un poco de cuando había vuelto, como había sido su viaje y esas cosas.
Lo invite a entrar y durmió en la cama extra que tengo en mi cuarto. Tengo dos camas individuales en mi habitación porque en un momento Jonathan dormía con migo, hasta que se mudo al cuarto de Brent.
Sentí algo húmedo en mi rostro. Fruncí el ceño y me levanté hacia el baño. Gruñí molesta al ver si tenía huevo en mi cabello. Eran las dos de la maldita madrugada.
—¡Kyle! ¡Vas a pagar por esto!—Grité hacia él. Lo escuché reírse a carcajadas. Rodé mis ojos y me dirigí a la ducha.
Me aplique shampoo y acondicionador y me cambié nuevamente. Me acosté en mi cama y logre dormirme.
A la mañana siguiente me desperté por los gritos de mi adorable hermano.
—¡Alessia por milésima vez! ¡Levántate de ese maldito colchón!—Gritó Marcus.
—¡Cállate! ¡Intento dormir!—Le respondí yo.
Mire mi reloj y eran las seis ya así que, me vestí con un vestido a cuadros y sandalias, ya que hacía calor y luego Kyle hizo lo mismo. Bajamos las escaleras y mis cuatro hermanos estaban desayunando.
Cuando levantaron la vista para vernos, todos se quedaron con los ojos abiertos como platos.
—Alessia.., ¿Qué tienes en el cabello?
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N/A:
Lamento haber tardado en actualizar, pero estoy de vacaciones. Así serán los capítulos uno por semana. Espero que les guste.
Saludos.
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El amigo de mi hermano.
JugendliteraturAnteriormente "El es mio". Tener un hermano mayor sobre protector es una jodida mierda. Pero, ¿si en vez de uno, tienes cuarto hermanos mayores sobre protectores? Más que una jodida mierda. Eso le pasa a Alessia, y sus hermanos no dejaran que nadie...
