Secuencia de memoria 8

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Actualidad, instalaciones de Abstergo Entertainment; 02 de Enero del 2014.

Alexa despertó después de un gran período de descanso, ella miró una tableta que se encontraba sobre una mesa pequeña al lado de su cómoda cama, estirando su brazo cogió el gadget y cuando ella miró, se percató de la fecha quedando sorprendida, al mirar unos minutos el aparato, lo soltó colocándolo de nuevo en la mesa para mirar nuevamente su habitación.

— ¿Qué ha pasado? — expresó muy confusa.

La voz de Violet se escuchó por unos altavoces que solamente sonaban dentro de la habitación del Animus — Es hora de continuar con tu trabajo, mocosa; sé que casi te matamos aquel día por lo que te hemos dado un día completo de descanso, es hora de levantarse, venga.

Alexa se movió en su cama para sentarse en la orilla, y mientras miraba al suelo subió la mirada a una pared en la que pudo ver un extraño símbolo con forma de flor de amapola, esto la confundió pero no dijo nada, se levantó mientras frotaba sus ojos y al mirar el resto de la habitación, se percató de la presencia de dichos signos en el resto de paredes, ella estaba confusa pero trataba de ignorarlos para continuar con sus labores del día, caminó por su recámara para dirigirse al baño a tomar una ducha, despojada de sus prendas, tomó una toalla de tela y la colocó en una mesa que se encontraba al lado de la cámara de cristal en la que adentro se hallaba la regadera, ella entró para tomar el baño, mientras abría el paso de flujo ella lograba mirar los mismos símbolos por todo el lugar, el agua caía mientras ella se limpiaba mirando con atención; ella continuaba sin entender nada. Finalizó su ducha para regresar a su recámara para buscar alguna prenda con qué vestirse, eligió un pantalón de mezclilla con una camisa blanca muy sencilla y tras varios minutos, ella estaba lista dirigiéndose al Animus, cuando se colocó sobre el aparato, justo antes de cerrar sus ojos se escuchó la voz de Melanie Lemay.

— Señorita Aldrich, estaremos más pendientes de sus progresos para evitar las contingencias de la última vez.

Alexa confió en aquellas palabras cerrando los ojos muy lentamente para entrar nuevamente a las memorias de su antepasado correspondiente.

Residencia de Katie Smith; Frankfurt, Alemania; 01 de Noviembre de 1941

En la elegante residencia Smith, los asesinos se hallaban en lo que parecía ser el comedor, una sala extensa con una mesa de madera sumamente fina con asientos excelsamente detallados; ellos estaban sentados mientras charlaban.

— ¡Maldita sea! — replicó Evelyn golpeando con su puño la mesa — ¡es imposible obtener información de ese tal Matsumoto!

— Debemos tranquilizarnos — replicó Edward.

Carl miraba los planos que había obtenido del acorazado en Hamburgo pensando hasta que después de unos momentos interrumpió a los otros dos — ¡Tengo una hipótesis! — se acercó a sus compañeros — tenemos los planos de una base norteamericana conocida como el Pearl Harbor y sabemos que un japonés desea atacar...

Edward interrumpió — Lo siento, Carl, pero no creo que ese japonés sea tan estúpido como para intentar atacar una base él solo.

— Obviamente no — replicó la mujer asesina mientras se levantaba del asiento — debemos saber algo más de él — se dirigió a los planos para revisarlos.

Carl estaba algo frustrado junto a su compañero tratando de pensar en algo, pasaron los minutos hasta que Evelyn dijo sorprendida a sus compañeros.

— ¡Chicos!, ¡en los planos dice una ubicación!

El par de asesinos se acercaron a la mujer para mirar dichos planos.

— ¿Qué has encontrado? — dijo sin esmeros el asesino Richtofen.

Assassin's Creed: HolocaustDonde viven las historias. Descúbrelo ahora