En esa amplia habitación sombría se encontraba la joven de ojos tan claros como una perla recostada en una cama matrimonial de ese pequeño hostal. Estaba tranquilamente con su mirada fija en su regazo, divagando indiferente del joven que la observaba en aquel umbral.
Sintió que alguien rozaba su rostro con una mano tersa y al instante se puso nerviosa. La presencia de la persona que la tocaba era intensa, era como electricidad su toque en su piel.
— Eres tan hermosa, muñeca— Al instante ella supo de quién se trataba
— ¿Q-que haces?—Pregunto con un notable temblor en su voz.
— Tu piel es tan suave y hermosa, quisiera saber qué otro lugar de tu cuerpo es así de suave— susurro peligrosamente cerca de su oreja.
Hinata sintió su cuerpo estremecer mientras el toque de Suigetsu se intensificaba y se prolongaba hasta sus hombros. Él peliblanco no podía evitar mirar los pronunciados pechos, sentía una necesidad punzante de sumergirse en ellos, instintivamente los toco, fue firme pero a la vez gentil.
—Su-Suigetsu-san.... Pa-para— su comentario fue totalmente ignorado por el contrario quien aún masajeaba por encima de la blusa de mallas de esta.
Las piernas de ella se sacudieron con anticipación y el calor de su toque se extendió desde su pecho hasta llegar a lugares donde nunca había experimentado esos cosquilleos.
La hyuga trago saliva y todos los pensamientos coherentes se esfumaron mientras las caricias del joven se hacían más insistentes. Su boca bailaba hacia la de ella, no pudo reunir ni siquiera una negación hacia lo que estaba pasando, estaba experimentando un mundo totalmente desconocido para ella.
La adrenalina corría por su cuerpo, no sabía cómo besar así que por instinto, entreabrió su boca dejando escapar un leve jadeo, él tomo esto como una invitación y no perdió la oportunidad para unirse. Atento a ella durante un momento sus ojos absorbieron la mirada llena de lujuria en los de ella antes de lanzarse a sus labios.
Nunca antes había sido besada; aun estaba reflexionando lo que ocurría hasta el momento que sintió que él ojos violetas sumergía su lengua y succionaba su labio inferior, en ese exacto momento nada importaba, la excitación de ambos era profunda, ella no sabía cómo actuar pero en un ambiente lleno de erotismo tan solo se dejó llevar por el dominante toque de su acompañante.
Las rodillas de la inocente chica prácticamente temblaban cuando el joven se inclinó sobre la cama colocando un brazo al costado del cuerpo de la hermosa chica y la otra en su nuca para así profundizar el beso quedando recostados al fin.
Ambos soltaron un gran suspiro al separarse, sin darse cuenta de que estuvieron todo el tiempo conteniendo su aliento.
— ¿Q-que estamos ha-haciendo?— El persistente temblor en la voz de la heredera no desaparecía, todo lo que estaba haciendo era erróneo, pero aunque fuera con la persona menos esperada, no podía negar la euforia por conocer aquello tan prohibido.
—No te resistas princesa, siento el calor que desprende tu cuerpo— al instante la susodicha se sonrojo intensamente sabiendo que este tenía toda la razón, estaba que ardía en excitación —También sé que puedes sentir el mío, no niegues el deseo— esbozo una sonrisa lasciva.
—N-no creo estar preparada para...esto— esquivo la mirada.
— ¿Me deseas?— pregunto suavemente mientras sonreía al ver el estado de nerviosismo en que la ponía.
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Deseo Tenerte
FanfictionEl jamas ha amado a alguien ni mucho menos lo hará de su tonta rehén. Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.
