Comúnmente las personas que no se toleran, son las que más afinidad tienen para estar juntas. ¿Por qué? Porque sus maneras de pensar no le permiten soportar las opiniones del otro, pero he ahí el detalle, ambos tienen grandes visiones y expectativas.
Suponían tener un acuerdo sellado en silencio. Por un extremo eran celos, la necesidad punzante de eliminar quien te amenaza a toda costa. No obstante, por el otro lado, le valía lo que hiciera o dejara de hacer.
Cuando sabes la verdad, bien podrías beneficiarte o perjudicarte. En el caso del ojos violetas, se sentía algo indiferente. Dos veces los había visto juntos besándose, disfrutando de los labios ajenos.
¿Cuando seria su turno de ser querido?
Verlo es doloroso pero callarlo es aun mas por lo que decidio hacer caso omiso de las personas quienes los seguian. Si ya era hora de que su adorada princesa se fuera, no pondría resistencia alguna, seguiría por fin su corazón aguado y serviría como consuelo. Se acercaría a ella desde las sombras, luego abandonaría su supuesto equipo y ya no valdría ningún -Sasuke- solo serian Suigetsu y Hinata.
Como siempre debio ser.
El fulano cuento de rehén, su querido líder se lo paso por donde no debía. Los últimos días antes de la pelea ya ni la ponía a buscar, incluso ella caminaba a su lado solo para alejarla del chico amante de las espadas.
Karin por su parte, era un ser envuelto en rabia que no se dejaría pisotear por la nuevecita. Era lo suficientemente segura y confiada como para asegurar que Sasuke sería solo para ella.
Todo estaba perfectamente planeado en esa cabecita roja.
•Zanahoria, sabes que Sasuke se molestará por lo que estamos haciendo• dijo cabizbajo arrepintiéndose un poco.
•Idiota, nadie le manda a meterse conmigo• respondió con autosuficiencia.
•Ella lo esta cambiando después de todo• alzo la voz captando su atención •El jamás te va a querer, ¡acéptalo!•
•Si te opones ve y pelea contra los de Konoha• bufo molesta.
•Tsk, así la mates el no dejara de desearla• corto la conversación y siguieron caminando.
No se daría por vencida, unos pasos más y estaría con quien siempre debió estar.
(...)
Sus mejillas le ardían a más no dar y sus manos ya llenaban una pecera del sudor. Se encontraba muy nerviosa pero por favor, necesitaba saber a que clase de hombre se estaba entregando.
Por lo menos obtener toda la información posible que debía ser sacada en el período de citas que pasa todos los desconocidos que forman una pareja normal común y corriente.
Pero ese no era su caso, sólo conocía su sufrir, sus angustias y fantasmas que le agobiaban. El remordimiento que sentía al haber matado a su hermano le acechaba cada noche y ella solo podía consolarlo en silencio mientras el agradecía tener vendas en sus ojos para que no se fijarán en su debilidad, sus lágrimas y el dolor que profesaba.
Ahora era tiempo de pasar la página, después de todo era un joven, odiado por la mayoría de las aldeas pero con un único sex appeal innegable, que podría tener en coma a muchas muchachas con solo mostrar su abdomen.
Si bien sabía que con la persona que imaginaba a su lado era Naruto, las cosas serían distintas, ella sabía la mayoría de su vida porque había compartido con el pero y este pelinegro ¿que?.
Las conversaciones fueran fluidas con el Uzumaki porque a el le encanta hablar solo que ella se desmayaría y no diría palabra alguna.
Su posición actual era diferente y habiéndole ya preguntado-con mucho esfuerzo y trabadas de lengua- no había vuelta atrás.
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Deseo Tenerte
FanficEl jamas ha amado a alguien ni mucho menos lo hará de su tonta rehén. Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.
