18. Tres de corazones

5.1K 388 30
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Camille

Han pasado tres días desde la salida con Josh y mi mejor amigo pero sigo sin superar que fue lo que hizo André cuando le dije que lo amaba.

Me tomó entre sus brazos y me besó.

Fue un beso lento, algo lleno de amor, claro por parte de él.

Debo aclarar que yo no moví los labios, de hecho sólo me limite a quedarme como piedra y esperé a que se separará de mí. Cuando lo hizo sólo dije adiós y salí huyendo de ahí.

No podía quedarme a ver su rostro.

Simplemente no podía.

Lo que le dije es verdad. Lo amo con todo mi corazón pero como a un hermano. Él ha estado conmigo desde secundaría y sé que jamás lo veré con otros ojos.

Luego de que llegué a la casa le escribí un mensaje diciendo que no se preocupara, que toda estaba bien -Aunque en cierta parte eso era mentira-, y por supuesto que no se lo comentara a James. Conociendo a mi novio estoy segura que si le contase iría directo a golpearlo o algo parecido y eso es precisamente lo que he querido evitar desde que empecé a salir con él.

Ahora me encuentro en la oficina terminando un informe de las ultimas ventas, se lo entrego a Mariela y me largo a ver a Logan, bueno en realidad iré a ver a Catalina a tratar de convencerla de ir al medico.

Sé que es difícil pero tiene que hacerlo. Es por su bien y el de su futuro hijo. No se puede arriesgar a volver a perder un bebé. No puede.

—¡Listo! —exclamo al dejar unas hojas en el escritorio de Mariela—. Nos vemos mañana.

—Vale, muñeca. Imagino que tienes cita con James ¿no? —pregunta sin despegar la vista de su computadora.

Sonrío al escuchar su nombre.

—No, esta vez no. Iré a ver a mi cuñada.

—Saludas a Catalina de mi parte —Me dedica una sonrisa dulce.

El teléfono suena y me despido de ella con la mano.

Salgo directamente al estacionamiento con pasos apresurados.

He quedado con ella a las cuatro y faltan veinte minutos. ¿Por qué siempre se me hace tarde?

Entro al coche y manejo al ritmo de la voz de Demi Lovato.

Suspiro al recordar a James con la letra de la canción.

Cuanto lo quiero.

Muero por convertirme en la señora Scott.

Muero por poder estar para siempre a su lado.

Muero por construir una vida al lado de él.

Nuestra vida.

Cuando era tuyaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora