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Camille
Josh se levanta de las escaleras para mirarme fijamente.
Sus ojos se clavan en los míos y puedo sentir el latido de mi corazón volviéndose loco por completo.
—Huye conmigo —susurra de repente.
—¿Qué? —pregunto confundida.
— Vayamos lejos de aquí —Señala el cuarto en el que estamos—. Solos tú y yo.
Frunzo el ceño.
—No puedo hacerlo. Aunque me encantaría.—digo, mientras suelto un suspiro.
—¿Por qué no puedes?
—Josh, estoy trabajando. Y me gusta lo que hago. No puedo dejar esto, es importante para mí.
Él niega con la cabeza.
—No hablo de huir para siempre —Sonríe de lado—. Sólo te pido que nos vayamos un par de días, ¿quizá el fin de semana?
Se acerca a mí y toma mis manos.
—¿Qué estás planeando? —Enarco una ceja.
—Nuestra primera cita.
Sonrío como tonta y agrego lo siguiente:
—Creo que todavía no me has pedido que salga contigo —digo acariciando sus delgados dedos.
—Pues eso es lo que estoy haciendo —Sonríe—, sólo que a mi manera.
—Tú siempre me sorprendes.
Me da un beso en la frente.
—No pienso sorprenderte, sólo impresionarte.
Pongo los ojos en blanco y me río.
—Josh, es lo mismo.
—Da igual, te hice sonreír.
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Los días van pasando, y con ellos el tiempo que falta para la primera cita oficial que tendré que Josh.
Estoy tan nerviosa que ni siquiera me he dado cuenta cuando el timbre de la última clase del día suena.
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Cuando era tuya
RomanceCamille es una joven pintora que lo posee todo. Éxito, amistad y sobre todo amor. O eso es lo que ella creía hasta el día de su boda, pues su prometido tomará una decisión que hará que su vida dé un giro de 180 grados. Obligada a huir después d...
