Dos meses más tarde.
Ashton dejó caer su cabeza sobre la almohada, mientras intentaba controlar su respiración. Su pulso estaba muy acelerado y su cabeza era una nube gris revuelta en pensamientos que lo estaban volviendo loco. Sus manos temblaban, y estaba que se ponía a llorar, sin embargo, habría sido patético ponerse a llorar después de tener sexo... por primera vez.
- ¡Vaya! – Kevin soltó una risa nerviosa y entrelazó sus dedos con los de Ash.
- ¿Qué?
- ¡Eso ha sido increíble! – Kevin se incorporó, apoyándose en un codo para poder mirar a Ashton. – ¿Estás bien?
- Sí, lo estoy – Ash sonrió, a pesar de que se sentía un poco atontado. No podía creer lo que acababa de pasar, pero estaba feliz de algún modo, puesto que Kevin había sido gentil y no lo había presionado. Las cosas habían tomado su curso y terminaron teniendo sexo de manera tan natural que le pareció más familiar de lo que se suponía, debía ser su primera vez. – Estoy muy bien.
- No me habías dicho que eras tan bueno – Kevin le dedicó una sonrisa coqueta. Ash no pudo evitar ponerse rojo como un tomate.
- No mientas – masculló, llevando su otra mano al rostro de Kevin para poder acariciarlo. – Estás exagerando.
- No, estoy siendo sincero – admitió Kevin. – Debo admitir que estaba un poco nervioso al principio, pero lo llevaste de forma tan natural que...
- ¡Vaya! – rió Ash. – Ya basta, es la primera vez que hago esto.
- ¿Es en serio? – Kevin frunció el ceño, un poco sorprendido. – No lo parecía.
- Ya deja de decir mentiras – Ash rodó los ojos.
- Bueno, creerme esta en tus manos. Solo quiero que sepas que dormiré muy bien esta noche.
- Eres un adulador – Ashton no pudo evitar sonreír y rodó sobre sí mismo para besar a su novio en los labios. – Pero gracias por hacerme sentir tan especial.
- Eres especial – susurró Kevin. – Eres lo más especial que tengo.
- Te quiero.
- Yo también te quiero, Ashton.
Kevin se inclinó para besarlo nuevamente cuando el teléfono de Ashton comenzó a sonar, haciéndolos saltar en la cama por la sorpresa. Ash frunció el ceño, era tarde y le extrañaba que alguien llamara aquellas horas de la noche.
- ¿Sí? – dijo sin siquiera mirar el identificador.
- ¡Ash, gracias a Dios! – la voz increíblemente emocionada de Jamie lo obligó a sentarse en la cama.
- ¿Qué sucede?
- Lily entró en labor de parto – Jamie no tenía aliento, se le escuchaba a punto de desmayarse de emoción. – ¡Y yo en pánico!
- ¡¿Es coña?!
- Ashton, solo trae tu trasero al Hospital Central, ¡AHORA!
Ash escuchó a Lily gritar en el fondo. Su corazón volvió a retomar el ritmo que llevaba unos minutos atrás. El bebé estaba por nacer, ¡En ese instante!
- Bien, estaré ahí en veinte minutos.
- Y llama a los otros por favor, quiero estar concentrado en Lily – pidió Jamie.
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Lightning | Libro #2
General FictionLucy siempre fue infeliz, tanto, que ya ni siquiera recurría al llanto para ahogar su pena. Pero había algo en ella, siempre lo hubo, algo que brillaba con una intensidad capaz de iluminar la faz de la tierra. Algo que a pesar de ser triste, era her...
