-Vigésima luna-

110 14 0
                                        

«La dulzura a veces se oculta, fingimos ser fuertes, para que no nos quiten lo poco que nos queda
de cordura.»

Ella es la mujer de las mil máscaras, la que llora por las noches, la que finge día sí día también. La que miente para ocultar su vulnerabilidad. La que tiene miedo de que le vuelvan a romper otra vez el alma.

Esa, la de las heridas que cicatrizan lento, de las cuales muchas de ellas no sanaran porqué tienen nombres y apellidos. Se mira en el espejo y se pregunta el porqué no puede autocurarse sola. Las lágrimas traicionan.Le da vergüenza pedir ayuda, se siente débil. Confia en muy pocas personas, puede contarlas con los dedos de la cara.

Se siente apartada, como si nadie la entendiera. Hace todo lo posible por no ser ella, y al hacerlo no se da cuenta de que ella sola se envenena. Y lo que no sabe es, que conozco mucho mejor que ella su conciencia. Las almas rotas, tienen la mania de intentar curar a otras en el intento de salvarse a si mismas.

No quiero acercarme y decirle que todo saldrá bien. Hace mucho que aprendimos que la vida no es un cuento de hadas. La vida, es una prueba de supervivencia, y aquí solo se viene a intentar ser feliz. Cada uno, a su manera.

Por eso mismo, la sigo entre las sombras, tratando de coser los pedazos de corazón que va perdiendo mientras anda a su piel. Ella no se da cuenta, pero me he propuesto protegerla. Nadie mas volverá a gritarle en mi presencia, ni a reirse ni a meterse con ella.

Hoy, esta noche, a la 1:30 de la madrugada, me declaro su ángel guardian. Su specto patronum inmortal.

Que alguien se atreva a tocarla. Que lo intenten. Descubrirán que del dolor de los débiles, nacen béstias capaces de comerse al más fuerte.

-A LA NIÑA DE LOS OJOS COLOR MIEL, ESA QUE NO SABE QUE EN LAS SOMBRAS UNO TAMBIÉN SE PUEDE PROREGER (L)-

Lunas de inviernoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora