— ¿A qué hora pasa por ti?
Adam estaba parado en la puerta de mi habitación.
—En diez minutos ¿Por qué?
—Quiero verlo.
— ¿Pero porque?
—Quiero saber con quién estas andando Caitlin.
Sin más que decir, me dejo sola en la habitación.
Adam no puede ver a Jack, porque le prometí que no le diría a nadie de lo nuestro.
Me puse una campera gris y salí rápido de mi cuarto para bajar corriendo las escaleras. Cuando llegue a la cocina, tome una manzana y camine rápido hacia la puerta.
Estaba por salir pero una voz a mis espaldas me interrumpió.
— ¿A dónde va señorita?
—Adam...em, yo solo...ya sabes, es tarde.
— ¿Qué fue lo que te dije?
— ¿A dónde va señorita? —dije imitando su voz.
—Muy graciosa, ahora enserio, ¿Qué te dije?
—Que querías verlo.
Me corrió de la puerta, paso por mi lado y se paró en medio del patio.
—No te quedes ahí parada, si a ti te va a llevar.
Salí de la casa cerrando la puerta a mi espalda y me acerque a él indicándole que teníamos que ir a la esquina.
—Si Jack se enoja conmigo va a ser culpa tuya.
— ¿Por qué tendría que enojarse?
—Porque no tenía que decirle a nadie que ahora somos novios.
—Yo no soy nadie, soy Adam, tu padrastro, y tengo derecho a saberlo.
—Eres de lo peor. —susurre riendo.
Llegamos a la esquina, esperamos unos minutos y finalmente llego Jack.
Una vez que estaciono, me acerque al lado de su ventanilla.
—Hola...
—Hola princesa. —se acercó para besarme pero lo detuve. — ¿Qué sucede?
—Mi padrastro quería conocerte. —señale a Adam y él lo miro. —Sé que no debí decir nada pero tenía que decírselo a alguien y Adam es...
—Tranquila...—me sonrió. —yo sabía que ibas a contarlo, no te preocupes.
Se bajó del auto y tomo mi mano para ir hacia donde estaba Adam.
Él estaba de brazos cruzados y una expresión en su rostro que daba risa.
—Buenos días señor...—Jack estiro su mano hacia Adam, pero él no la recibió.
— ¿Cuáles son tus intenciones con Caitlin? —Jack empezó a rascar la nuca con la mano que tenía libre.
— ¿Mis intenciones? Yo...em, yo...mis intenciones son...—sentí como apretaba mi mano cada vez más fuerte mi mano. ¿Estaba nervioso? —Yo solo quiero que em...yo...pues...
Adam no aguanto más y soltó una risa que termino contagiándonos a los tres.
—Tranquilo muchacho. —dijo mientras palmeaba el hombro de mi novio. —Ya se cuáles son tus intenciones. —Jack palideció. —Solo cuídala mucho ¿de acuerdo?
—De acuerdo. —respondió algo dudoso.
—Si te vas a ir con él después del colegio, me avisas...—se dirigió a mí. —yo veré que le digo a tu madre. —yo asentí. —Ahora váyanse que se les hace tarde.
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Stay with me
Teen Fiction-Princesa, tengo miedo. -¿Miedo de que? -De que hagas algo y yo no esté ahí para impedirlo.
