CLARA
Me vestí rápidamente, huyendo de todo aquello que me hacía sentir mal, porque en todo momento estaba el, siempre él, se ha quedado impregnado en mi mente, mi alma y mi cuerpo, que me hace saber que todo fue un error estar aquí matando todo lo que Dios preparó para mi, una segunda oportunidad que me niego a aceptarla y por ello salgo de allí con Eliana que estaba lista para abandonar.
— ¿Qué pasa? ¿A dónde vamos? — Pregunta una Eliana fuera de lugar. Prendiendo mi carro siento esa mirada fija en mí, esa persona que me busca esa presencia que no termino de saber quién demonios es.
— Es que estoy un poco nerviosa, creo que nos están observando, tal vez es una costumbre mía estar en peligro pero debo sacarnos de aquí, iremos a un lugar seguro — paré en lo que llamo Carreras callejeras ilegales, donde un Ricardo me esperaba gustoso, le presenté a Eliana diciéndole otro nombre por protección, cosa que Eliana me agradeció silenciosamente.
— ¿a qué se debe esta agradable visita? — preguntó mirándome de arriba abajo.
— Necesito seguridad y tú eres el único que me la puede dar, llama a tus hombres, además de averiguar a todos los que me rodean — suspiré del cansancio.
— Nena ya lo he hecho créeme... Además allí viene tu ángel de la guarda —Dijo muy vago, poniendo esa expresión triunfante como siempre, un guaperas hasta arderte los ojos.
Miré en la dirección que estaban mirando y me encontré con un furioso Max que no me miraba a mí sino a Ricardo, llegando directamente a él agarrando su camisa en puchos y le gritaba:
— ¿Qué demonios estás haciendo con ella? ¿Qué coño tratas de hacer? —Primera vez que veo a Max tan furioso y eso me hizo estremecer no del miedo sino de lo que iba hacer ahora.
— Ya, déjalo, el no tiene nada que ver, yo vine aquí por mi propia cuenta — le dije tocándole el hombro y este se retiraba bruscamente de mi toque, eso me hizo sentirme de lo peor. Se volteo y esta vez me miró.
— ¿Qué? ¿Qué tratas de hacer? ¿No sabes que este tipo es un delincuente de primera mano? Demonios, Clara... Dime algo...— Me miró con preocupación. Ahora si no entendía nada, ¿por qué Maxi sabia eso? Pero Ricardo se encargó de sacarme de dudas.
— Es policía, el que te ha estado cuidando, todos ellos son policías, tu padre estuvo de acuerdo en todo esto, el ya sabe la verdad. Ahora policía de quinta, ve a ocuparte de tus asuntos, ¿Cómo llamar refuerzos para atraparme? Llevas cuatro años en ello, tienes que hacer la misma cagada de siempre ¿No? ¿Buscar más pruebas? No tienes ni un micrófono viniste como un idiota detrás de Clara, lárgate ya — Sentí como si me hubiesen golpeado el estomago una y otra vez, me faltaba el aire, sentía que moría poco a poco, mientras las palabras de Ricardo me llenaban una y otra vez ¿Policía? ¿A caso todo fue real? Por fin, algo tan real como enamorarme y todo era... ¿mentira? Enamorada de la justicia, eso fue lo que hice, fui una estúpida en creer que abría una segunda oportunidad en mi vida... Me dejé llevar por Ricardo, ya me daba igual lo que pasara...Estaba arruinada, destrozada.
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No Te Rindas
RomanceTodos tenemos un pasado oscuro. Todos tenemos secretos que ni siquiera nosotros mismos hemos descubierto. Yo soy Clara, una chica que a simple vista parece perfecta, familiar y cariñosa. Pero hay cosas que escondo. Mis amigos resultan ser mis peores...