Estaba teniendo un sueño precioso, cuando alguien me empezo acariciar el pelo lentamente, le gruñí. Me acaricio la mejilla y le dije algo ininteligible.
-Despierta dormilona.- Ángel tenía una voz rara, conmigo tenían una voz dulce, o almenos desde que me quedé la otra vez a dormir en su casa.
-No...-La cama era muy suave, las sabanas eran de seda, y sus brazos me apretaban contra él, sus brazos eran calidos. Me levanté tapandome con la sabana. Me arrastró hacía él.
-¿Dónde vas?
-A ducharme.-Me arrastro hasta él, con sus labios en mi cuello.
-¿Y si no te dejo?
-Me dejaras.-Me acerqué a su rostro lentamente, hasta tocar sus labios, pero sin besarle.
-Besáme...
-Cuando me dejes ducharme. -Me levanté de la cama envuelta en la sabana y cogí las muletas. Agr, odiaba las muletas y solo por un rasguño en el muslo. Cogí mis ropa de ayer y me dirigí al cuarto de baño. Me duche rapidamente, solo tarde 15 minutos, en mi era habitual tardar una media hora, pero el médico me dijo que no me podía mojar mucho la venda y menos los puntos. Me envolví en la toalla y me vestí. Volví a la habitación pero el no estaba, perfecto. Baje de nuevo abajo, lo vi en la cocina, haciendo el desayuno.
-No te pega hacer el desayuno.- Estaba sin camiseta y con unos vaqueros negros, para variar.
-¿Ah no?
-No, cocinan los buenos chicos, y tu no eres nada bueno.
-Pero por que yo estoy bueno.-Resoplé, creído a mas no poder. Estaba haciendo tostadas, puse cara de asco, no tenía hambre. Me puso la toStada y un zumo de melocotón. Me bebí el zumo lentamente.
-La tostada también.
-No me apetece. -Le puse cara de asco, se levanto y se acerco amí, mirandome fijamente a los ojos, giré la cara y me cogió el rostro con sus manos obligandome a mirarle.
-¡Joder! ¡Esta bien! Desayunare...-No podía aguantar mirarle fijamente a esos ojos, ganó esta vez,pero me vengaría.
-Buena chica.-me dio un toqué en la nariz y se sento en la mesa mirandome fijamente. Me comí la tostada de mala gana lentamente, deje el plato y el vaso en el fregadero.
-Me debes algo ¿No?-Oh,esa voz...
-Oh, no, no debo nada a quien me obliga a desayunar.-Já, punto para mí, pero no por mucho tiempo.
-Yo quiero mi beso.
-Pues yo no quiero beso, estoy enfadada contigo.
-¿Que te hize?
-Ami nada, pero no me gusta que esa pu...esa chica te ponga las manos encima, ¡Ah no! Eras tu el que le estaba acariciando. -Puse cara de asco.
-Es una larga historia.
-Tengo tiempo, desembucha.
-Mi beso o no te lo digo.-Maldito chantajista. Le di un beso rápido en la mejilla.
-Cuenta.
-No vale, lo quiero en los labios.
-Y encima exigente.
-Me das lo mío o cojo lo mío.- Acerqué mis labios a los suyos y le di un pequeño beso. Puso sus manos en mis caderas, acercó sus labios a los míos y me beso apasionadamente, abriendose paso con la lengua, acariciando mi lengua lentamente. Me aparté de el lentamente.
-Dijistes uno, ahora desembucha.-Me gruñio y me empezé a reír.
-Bueno vale, pero ven.-Me subió encima del marmol de la cocina. Le mire fijamente.
-Bueno... como sabras jenny se ha tirado a cadi todo el mundo, igual que yo. Bueno pues somos follamigos como ya sabras, aunque no hay sentimientos ni caricias ni nada. Ella a veces me intenta besar o acariciar pero siempre la detengo, ella sabe cual es su función perfectamente. Bueno pues anoche, me la fuí a follar, como la primera vez que nos vistes, pero cuando estabamamos haciendolo me paso algo raro.
-¿Que te paso?
-Shh.- Me puso su dedo en mis labios para que me callara.
-Bueno, pues que en vez ser la cara de jenny me salía la tuya, sacudí la cabeza, pero seguías saliendo tu, pero eso no era todo, cuamdo la vi desnda no era su cuerpo,era como me imaginaba que sería tu cuerpo. Lo hicimos, yo nunca gimo pero gemí, y gemí nada mas y nada menos que tu nombre. Jenny claramente se enfado y llegué a mi casa y me emborraché para sacarte de mi cabeza, pero no funcionó, y Lucía no tuvo otra cosa que hacer que llamarte.-Le mordiqueé el dedo para que me dejara hablar.
-¿Quién es Lucía?
-Una puta.-Le pegué en el pecho.
-Es mi amiga, no le insultes.
-¿Amiga? No le conoces!-Me acerqué a él lentamente.
-¿Cambiamos de tema?
-¿De que quieres hablar haber? Conozco esa mirada.
-¿Por que piensas tanto en mí? -Me reí mientras le acaricio el brazo.
-No pienso en tí.
-Nono, yo almenos no me tiro a una pensando en otra.-Me reí.
-Retira eso.
-No.-Me agarro de la cintura y me atrajo a el rápidamente.
-Retiralo.-Gruñió entre dientes.
-Nunca.
-Di un numero del 1 al 5.
-3. -Me cogió en brazos y me llevó a su habitación, me tumbo lentamente en la cama.
-¿Lo vas a retirar?
-Nunca. -Me reí. Se tumbo encima mía lentamente, besandome en el cuello lentamente. Con sus manos acariciandome lentamente el muslo, descendiendo y ascendiendo por él. Le quite la camiseta lentamente. Acariciandole el pecho de arriba hasta el comienzo de sus vaqueros. Nos dimos la vuelta, me subí encima de él. Le bese el cuello lentamenre bajando hasta su pecho. Le empeze a lamer lentamente sus pezones, haciendo que gimiera, le sonreí. Seguí besando su pecho hasta llegar a su abdomen.
-Para...-Me levanté de golpe de encima suya y me heche a un lado.
-Losiento, no me acordaba que no te gidta que te tocaran.-Me acerco a él de nuevo.
-No, no es eso, es solo que nunca me había sentido asín cuando alguien me toca.
-Nunca te dejas que te toquen.
-Bueno, esque tu tienes un noseque que me vuelve loco.
-Lo único que tengo es que soy virgen.
-No, tienes algo que me vuelve loco.
-Cierra los ojos.- Me hizo caso, cerro sus precioso ojos. Le bese los labios lentamente,mordiendole ellabio inferior y atrayendolo hacia mí. Baje mis labios hasta sue cuello y luego hasta su pecho, segui bajando hasta sus abdominales, le desabroché los pantalones y le baje los boxers hasta las rodillas. Le volví a besar los labios, esta vez mas apasionado. Baje mi mano hasta su parte. La cogí suavemente mientras le besaba lentamente el cuello, empeze a deslizar mi mano de arriba abajo lentamente cogiendo cada vez mas rapidez.
-Besáme.-Le bese con un beso pasionado, deslizando mi lengua contra su labio inferior, empezé a jugetear con su dulce lengua. La agité mas rápidamente. Gimió y le sonreí aunque no me viera. Colocó sus manos en mis caderas, deslizandose por debajo de mi blusa. Me agarró mis pechos rápidamente.
-Maite.-Gimió. Me estremecí con su contacto. Seguí más rápidamente, sentí el líquido pegajoso entre mis manos. Cogí unos boxers para limpiarme las manos y luego le limpié a él.
-Ahora me toca darte placer a tí.
-Estoy bien.-Se subió encima mía, me beso lentamente el cuello, me quitó la camiseta lentamente. Me observó de arriba abajo, me incomodaba que me mirara asín. Bajo hasta mi pecho lentamente, deslizandose por mi barriga. Su pircing rozaba cada trozito de mi piel.
-¿Sabes? Dicen qur los chicos con pircing lo chupan mejor.
-¿Ah si? Lo iba escuchado.-Me quito lentamente los shorts y mis bragitas hasta la altura de mis rodillas.
-¿Quieres ver que es verdad? -Tragué saliva y cerre los ojos. Enterró su cabeza en mi entrepierna. Empezo a chuparme mi parte sensible lentamente, acariciandome con su lengua y haciendome cosquillas con su pircing. Me estremecí y gemí. Le agarré de su moreno pelo, tirandole de las raices lentamente, empezo a lamer y relamer más rápida aún. Me empezarón a temblar las piernas.
-V-voy a llegar.-Se me empezo a nublar la vista, me agarre fuertemente a las sabanas.
-Correte para mí. -Susurro apartandose muy poco, hechando su aliento en mi zona sensible. Me mordí el labio y sentí un gran alivio. Mi corazón se agitaba rápidamente, Ángel se tumbo encima mía.
-¿Y bien?
-Bueno, solo me lo hecho tu, tendría que hacermelo otro chico y te dire mi opinión.
-No, nadie, solo yo.-Nos vestimos y me llevo a la residencia, le di un beso en la mejilla.
-Gracias por traerme.-Me agarro de la cintura y me beso en los labios, en un beso cálido y dulce. Todos nos estaban mirando incluso jenny.
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Mi Perfecto Desastre
Teen FictionMaite va a empezar de nuevo las clases, esta en una residencia de estudiantes compartiendo habitacion con una chica todo lo contrario a ella, con pircings, tatuajes, vestida de negro, pero todo se ve revolucionado cuando conoce a Ángel, un amigo de...
