Capítulo 38

2.7K 177 24
                                        

Hoy fue un día algo cansando, estuve todo el tiempo sentada escuchando cosas aburridas sobre la ciencia cotidiana que hay. Entre momentos pensé en este chico, Barry, y lo que me dijo sobre sus "poderes".

-¿Dónde está papá?-le pregunté a mi madre.
-Está en su estudio.-me sonrió. Alguien tocó el timbre así que fue a abrir.-Yo voy, por mientras pon los platos sobre la mesa.
-Si.-acomodé los platos mientras que escuchaba que le había llegado un paquete a mi padre.-¿Qué es?
-No lo sé. Llévaselo y dile que ya está lista la cena.-me dio un beso en la frente.

Subí hasta su estudio, en la cual se la pasaba todo el tiempo cuando estaba fuera del laboratorio. Es un lugar agradable, cuando quiero leer, vengo aquí para estar más tranquila.

-¿Papá?-toqué antes de entrar.
-Pasa, princesa.-estaba acomodando algunos archivos en un cajón.
-Te han mandado esto.-le mostré el paquete.
-¿Quién lo ha mandado?
-No lo sé.-busqué en la etiqueta.-No lo dice.
-Déjalo en el escritorio.-me sonrió.
-Por cierto, la cena está lista.-dije antes de irme.
-En un momento bajo.

Regresé a la cocina, para preparar la soda italiana que es mi favorita. Mi madre y yo la hacemos todos los martes como capricho mío.

-¿Quién era el chico que estaba en tu oficina hoy?-la pregunta me llegó de sorpresa.
-Es un amigo al que conocí ayer.-comencé a ponerme algo nerviosa.-Se llama Barry Allen.
-Se ve que es agradable.-me guiñó el ojo.
-Si bueno... Él cree que lo de mi tesis es posible.-me reí sarcásticamente.
-Eso es maravilloso.-se acercó a mí.-Podría ser el comienzo de una nueva etapa de tu vida.
-Él es solo alguien pidiendo trabajo, mamá.
-Algo me dice que te traerá cosas buenas a tu vida.-tomó la jarra ya lista.-Vamos.

Los tres nos sentamos en la mesa a cenar, al principio todo transcurrió normal, pero en mi padre podía notar una cierta tensión.

-Amor, Nina ya tiene un nuevo amigo.-ella siempre avergonzándome en estas cosas.
-Excelente.-dijo con sequedad.
-Papá, ¿pasa algo?-con esa pregunta me estaba arriesgando a tener que soportar un posible mal humor de él.
-Me pasa que, lo que me enviaron Nina, fue tu estupida tesis sobre los meta humanos.-le dio un sorbo a su soda.-Creí que eso ya era un tema olvidado.
-Y lo es, no sé quién pudo haberla mandado.-me entristecí un poco porque sabía quién fue la persona que lo hizo.-Perdón por el mal momento.
-Suficientes problemas tengo, como para soportar eso que me recuerda que no eres digna de ser una científica.-me miró fijamente.
-¡Harrison!-lo reprendió mi madre.
-Gracias por la comida, pero se me ha quitado el hambre.-me levanté de la mesa con cuidado.-Buenas noches.

Subí a mi habitación y me tiré en mi cama. Era injusto que mi propio padre pudiera decirme esas cosas acerca de algo que ni siquiera se ha tomado la molestia de comprobar si eso puede hacerse realidad.
Después de tener una pelea mental, decidí dormirme. Mañana es la prueba para aceptar el trabajo del laboratorio, así que, quería estar lista.

~*~

-¿Están todos?-me preguntó mi padre antes de cerrar la puerta.
-Solo falta...
-Disculpen, se me hizo algo tarde.-Barry llegó corriendo hasta sentarse en su lugar.
-Ya están todos.-le puse una marca a su nombre en la lista que tenía a la mano.
-Muy bien chicos.-cerró la puerta mi padre.-Lo único que tendrán que hacer es un prototipo a escala de un acelerador de partículas. Tendrán dos horas para hacerlo.

Esa prueba, mi padre la hacía siempre como forma de recordatorio que, nadie ha sido capaz de hacerlo hasta ahora. Ninguno logra obtener el trabajo y en verdad, eso me hace sentir fatal.

-Comiencen.-mi padre puso un cronómetro en la mesa que había para poder llevar el control de tiempo.

Me senté a lado de él, esperando a que todos volvieran a fracasar. Veía muchas caras frustradas por no juntar ni siquiera dos piezas y hacerlas funcionar.

Fast Enough -parte 2 | The Flash (En edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora