Capítulo 59

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~*~
Narra Nina

¿Qué se supone que debería de ver después de la vida? ¿El cielo? ¿El infierno? No lo sé, estaba en la casa donde vivíamos mi padre, mi madre y yo. Todo era muy claro, el ambiente era tan frío que me calaba los huesos, no tardé en reaccionar que aquí no era mi lugar, yo no podía irme aún cuando tengo a una hermosa familia con la cual estar.

-¿Nina?-la dulce voz de mi mamá se escuchó como un eco por toda la casa.-¿Eres tú?
-¿Mamá?-me acerqué con cierto cuidado.
-¿Qué haces aquí?-la expresión de ella no era de felicidad, sino de tristeza.-Mi niña, me es bueno verte.-me abrazó con añoranza.
-¿Qué?-es como si esas palabras me cayeran encima.-¡Pero si no quiero estar aquí!
-Bueno, pero ahora perteneces aquí, corazón.-me tomó de la mano pero la aparté rápidamente.-No entiendo porque te enfadas.
-Sabes que aún no es tiempo.-estaba casi a punto de volverme loca.-Mi lugar es con mis hijos, con Barry...
-Eso mismo me dije cuando llegué aquí.-tomó asiento en un sillón.-Dime Nina, ¿cuál sería el motivo por el que tendrías que vivir?

Quise responder de prisa pero no lo hice, me quedé en silencio analizando la pregunta. Era algo que jamás me pregunté alguna vez en mi vida o que alguien más me la haya hecho.

-Entonces pequeña...-me sonrió.
-Porque tengo un especial don para poder proteger a la gente que lo necesita y más que nada, para la gente que quiero.-dije sin titubear.-Soy lo que soy por ellos.
-¿Esa es tu respuesta?-asentí.

~*~
Narra Barry

-¿Se pondrá mejor, Joe?-me acerqué un poco a la camilla en donde estaba ella.
-Los doctores dicen que está muy débil.-hizo una mueca.-Quizá su bronquitis empeore.
-Señor West, ¿puede venir?-lo llamó una enfermera.-Necesito que venga a firmar unos papeles.
-Quédate con ella.-asentí.

Tomé su asiento y me quedé observándola, estaba durmiendo profundamente pero en su rostro había dolor, sé que le estaba costando respirar, por eso tenía un nebulizador a lado en caso de que se pusiera mal.
Yo solo quería que se pusiera bien, que regresara a casa con nosotros, conmigo... no sé qué haría si ella no lo hiciera...
~*~

-Campeón.-mi padre comenzó a sacudirme para que despertara.-Ya es algo tarde.
-Lo lamento...-abrí los ojos lentamente.
-Te traje un poco de fruta para que comas.
-Espera...-la realidad me cayó de golpe.-Nina, ella está...-intenté levantarme pero él no me lo permitió.
-Está bien.-fueron las palabras exactas que quería escuchar.-Caitlin aún la tiene en observación.

Salí corriendo de la recámara en la que nos habíamos estando quedando aquí en el laboratorio, crucé todo el pasillo que te llevaba hasta el cortex.
Todo estaba en silencio, así traté de no gritar para no perturbar esta tranquilidad.

-Barry, despertaste.-Cisco me sonrió.-¿Ya te encuentras mejor?-asentí algo confundido.
-¿Dónde están...
-¿Los niños?, están con el Dr. Wells.-le dio un sorbo a su bebida.-Los quiere mantener lejos de este ambiente.
-¿Y...
-¿Nina?, la está revisando Caitlin y Harry.-señaló hacia el espacio en donde estaban.-Creo que deberías esperar.

Di unos cuantos pasos para acercarme al ventanal para no interrumpir lo que hacían; me quedé en shock al ver el mal estado en el que se encontraba la pierna de Nina, mi corazón se encogió al pensar en cuanto va a sufrir cuando despierte.

-Hey.-Harry salió de allí quitándose los guantes un poco llenos de sangre.
-¿Puedo verla?-él asintió.

Entré tratando de no exaltarme, me aguanté las inmensas ganas de llorar por el coraje que sentía. Dejé que Caitlin me explicara algunas indicaciones para cuando Nina despierte y tomé asiento en el sillón que se encuentra a lado de la camilla.

Fast Enough -parte 2 | The Flash (En edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora