Capítulo 50

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Al fin de nueve meses tan largos y después de unas largas horas en el área de parto, tengo a mis dos nuevas razones para ser fuerte y luchar contra cualquier adversidad.
Barry y yo solo tuvimos que esperar unos minutos más para que la enfermera pudiera traernos a Hayley y a Toby a la habitación. Mi padre la había llenado de globos y algunos peluches como forma de bienvenida, Iris estaba en casa preparando una deliciosa cena para cuando regresemos ya todos juntos.

-Es realmente hermosa.-él estaba fascinado con Hayley.-Es la cosita más pequeña que puede existir en el mundo.
-¿Qué dices de Toby?-apenas y sentía su peso. Ambos estaban pequeños.
-También es perfecto.-me guiñó el ojo.
-Al fin la familia flash, está completa.-mi padre sonrió orgulloso desde el sofá que había a lado de la camilla.-Ya quiero verlos correr por todos lados.
-¿Dónde están?-llegó Cait emocionada.-Quiero verlos.
-Aquí tienes a Toby.-se lo entregué con cuidado.
-Muero de amor.-lo llenó de besos.-Me encantó su traje de flash.
-Lo escogió Barry. Quería que lo utilizara en su primer día.-se veía adorable con su trajecito.
-Se parecen tanto a ustedes.-le tocó su nariz.
-Lo sé.-dije un poco orgullosa.-¿Dónde está Cisco?
-Se quedó monitoreando a Hannibal.
-¿Hannibal?-alcé una ceja.
-Si, ese es el nombre de nuestro meta humano...-me respondió sin mirarme.

Yo no podía dejar de mirar a Barry cargando a Hayley. Antes de que naciera, estaba fascinado con Toby, pero ahora cambiaron las cosas. Dice que es su princesa, y que Toby es su príncipe, me encanta verlo alegre por el nacimiento de ambos.

-¡Por fin llegó el tío Cisco!-entró con muchos globos y peluches en las manos.
-¡Shh!
-Perdón...-habló en voz baja.-Al fin llegó el tío Cisco...
-Te estábamos esperando.-dije alegremente.
-Felicidades.-me abrazó con cuidado.-Estaba verificando a este meta humano. Tienes que ver su historial, es realmente interesante.
-Descuida.-me reí.-Prometo que cuando salga de aquí, será lo primero que haga.
-¿Ese meta humano no te hizo daño?-Cisco se volvió más cercano a mí desde que empezó a tener ese tipo de percepciones.
-Estoy bien, no te preocupes.-traté de calmarlo.
-Es que, quiero asegurarme de que todo lo que pase ahora, no tenga que ver con lo que te he dicho.-hablaba en voz baja para que nadie más escuchara.
-En verdad espero que no tenga nada que ver.-crucé los dedos.
-No le has dicho nada a Barry, ¿verdad?-ambos lo miramos disimuladamente.
-No, aún sigue siendo nuestro secreto.-le respondí.-Pero deberías de buscar el momento para hacerlo.
-Me aseguraré de decírselo pronto, pero, no quiero que se altere.-se rió nerviosamente.-Ya sabes, por los niños. Ahora será más sobre protector.
-¿Más?-ambos nos reímos en voz baja.-Creo que nadie puede llegar a su nivel.
-Así es. Pero así lo queremos. Cambiando de tema, cuéntame todo.

~*~
Horas antes...

Al fin el gran día había llegado. Los dos estábamos nerviosos pero más que emocionados por recibir a nuestros pequeños.
Barry no dejaba de preguntarme si me encontraba bien, su instinto de cuidarme, se había multiplicado por el doble.
El día de hoy , había ido a trabajar a la estación con Joe, iba a tener la mañana muy ocupada así que para relajarlo un poco, decidí sorprenderlo con un delicioso almuerzo, consistía en ravioles acompañado con filete. Tenía el tiempo suficiente como para hacerlo todo sin ningún error, así que me dedique a hacerlo sin ninguna distracción.

Para el medio día, él me había mandado un mensaje de que ya estaba cerca, pise los platos y vasos para que estuviera todo listo cuando llegara.

-Perdón por llegar tarde, Joe no me dejaba ir.-corrió hasta mi.-¿Te sientes bien?
-Si, deja de preocuparte.-le di un beso.-Te he cocinado algo rico el día de hoy.
-Gracias.-me devolvió el beso.-Iré a cambiarme.
-Vale. No tardes.

Escuché unos ruidos en la habitación, así que fui a verificar que Barry estuviera bien.
Al llegar, pude notar que una mujer estaba parada en medio de la habitación. No me acerqué, tenía miedo porque no sabía cómo había llegado hasta allí, comencé a buscar a Barry con la mirada pero no lo encontré. Retrocedí unos pasos para alcanzar el teléfono para pedirle ayuda, cuando ella se volteó, mostró su rostro y me percaté que era igual a mí.

-Hola, Nina.-me río de una manera aterradora.
-¡Ahhh!-grité del terror.

Empecé a correr por toda la casa para huir de lo que fuera esa cosa, me escondí detrás de una pared para poder presionar el botón del anillo por ser una emergencia.

-Sal de donde quiera que estés...-la miré con cuidado. En seguida, volvió a tomar forma física de Barry.-Nina...
-¿Qué eres tú?-salí un poco temerosa.
-Eso no importa...-comenzó a acercase a mí.-La única que importa aquí, eres tú.-aceleró el paso hasta correr.
-¡Detente!-grité cerrando los ojos para solo esperar el impacto. Escuché un fuerte golpe, lo que me hizo abrirlos.-¿Barry?
-¿Estás bien?-me alejé por precaución.-No, soy yo. Él real.
-Gracias.-lo abracé temblando del susto.-Gracias por llegar a tiempo.
-¿Cómo pasó esto?-me llevó hacia la cocina para que pudiera tomar un vaso de agua.
-Tú llegaste, bueno, él, como sea... Eso llegó aquí como si nada y luego se convirtió en mí y luego en ti. Me quiso atacar y llegaste tú...
-Ya, está bien.-me dio un beso en la frente.-Espera aquí, hablaré con tu padre para que venga junto con Cisco y Caitlin.-asentí.

Desde aquí, veía aquella persona que se podía convertir en cualquier persona. Me daba escalofríos pensar que hubiera pasado si yo no me daba cuenta de esto.

-Listo, en un momento vienen.-caminé hasta donde estaba él.-Que raro meta humano.
-Quiero que se lo lleven de aquí.
-Descuida, haremos como nada de esto sucedió.-me tranquilizó.-El día de hoy solo importas tú.
-Espero se apresuren.-miré el reloj que traía.-A las seis hay que estar allá en el hospital.
-Por eso no te preocupes...
-¡Llegamos!-Él Dr. Wells entró corriendo al departamento, detrás venía Cait.
-Esto es espeluznante.-dijo ella.-¿No te hizo nada, Nina?
-No, yo estoy bien.-en verdad, estaba algo alterada.
-Aún así, quisiera revisarte. Quiero que estés bien hoy.-me tomó de la mano y me llevó hasta la habitación.
-¿Dónde está Cisco?
-Él tuvo que hacer unas cosas, es mejor que le hables.-me decía eso mientras sacaba las cosas de su pequeño maletín.-Te revisaré le presión.
-Aún sigo un poco alterada.-ella terminó de revisarme.
-Si.-me ofreció un poco de agua.-Trata de ponerte mejor o quizás puedas tener problemas al momento del parto.
-Estoy nerviosa.-podía sentir un ligero cosquilleo.-Muy nerviosa.
-Tranquila, todo saldrá bien.-podía ver el entusiasmo en su rostro.-Yo estoy emocionada. Ya quiero ser la tía Cait.
-Serás una excelente tía.-sonreí pero ella dejó de hacerlo. Un gesto de preocupación ahora estaba presente en su rostro.-¿Qué sucede?
-¿Crees que quieran tener una tía que tiene el poder de congelar las cosas?-apenas unas lágrimas se asomaban por sus ojos.-No quiero lastimarlos de ninguna manera.
-Eso no va a pasar.-la abracé.-Ellos te van a querer tal y como eres, además, Hayley amará tener una tía que pueda sacar hielo de sus manos.-comenzó a reírse.

Todo estaba normal, hasta que empecé a sentir las horribles contracciones, mi sonrisa se esfumó, ahora solo podía quejarme del horrible dolor. Caitlin fue corriendo por Barry para ayudarme.

-¡Ya es hora!-le sujeté fuertemente la mano.
-Tranquila, respira profundo.-trató de calmarme.-Cait, dile al Dr. Wells que la llevaré al hospital.
-Pero es peligroso para ella.-pude notar que estaba alterada.
-¿Aguantarías ir en el auto?-negué con la cabeza, ya no podía hablar del dolor.-Mejor la llevo yo.
-Ten cuidado por favor.

Barry me sujetó con cuidado en sus brazos tratando de no lastimarme. Trataba de no moverme mucho como reacción a las contracciones.

-¿Lista, Nina?-me preguntó antes de correr. Asentí.
-¡Date prisa!-grité.

En menos de un segundo ya estábamos en el hospital, aunque ese diminuto lapso de tiempo, lo sentí eterno.

-¡Enfermera!-me puso en el suelo con cuidado.-Mi esposa...
-¡Una camilla rápido!-le indicó a otros compañeros que trajeran una.
-Barry...
-Todo estará bien, yo estaré contigo.

~*~
Ahora

-Creo que fue una rara experiencia.
-Muy rara.-hice una mueca.
-Ya llegó el abuelo Joe...-entró con una enorme sonrisa.
-Y también el abuelo Henry.-lo secundó el papá de Barry.
-Me alegra que estén aquí.-les dijo él desde el sillón.-Vengan a ver a los nuevos miembros.
-Son tan hermosos.-ellos estaban endulzados con los bebés.-Creo que, ahora sí, estamos completos.
-¿Puedo tomarles una foto?-nos dijo mi padre a Barry y a mi.
-Claro.-él se acomodó con cuidado a lado de mi.
-A la cuenta de tres, digan "familia flash".-preparó la cámara.-Uno, dos, tres.
-¡"Familia flash"!

Fast Enough -parte 2 | The Flash (En edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora