Capítulo 40

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Abro los ojos despacio, veo como una luz blanca se filtra por mis pestañas. Miro a mi alrededor torpemente, siento como si hubiera tomado alcohol en exceso y no pudiera recordar nada.

-Despierta, pequeña monstruo.-me dijo alguien que pude identificar como el doctor.-Te quitaré la máscara.-sin moverme tanto la cabeza lo hizo.-Listo.
-¿Scott?-dije algo aturdida.-¿Qué haces aquí?
-Yo seré el doctor quien te atienda.-me sonrió de una manera extraña.-Necesito que te tomes estas pastillas, son para la ansiedad.

Me desabrochó los cinturones que tenía en los pies y de las manos; me ayudó a sentarme. Al mirar las pastillas, reaccioné y me di cuenta de que no sufro ansiedad o algo por el estilo.

-Yo no sufro de eso.
-Bueno, ayer sufriste un ataque. ¿No lo recuerdas?-intenté hacer memoria pero no pude. A partir de que llegue a la clínica, no recuerdo nada.-Tómalas, te harán sentir mejor.

Con la mano derecha tomé las pastillas y fingí ponérmelas en la boca, con la mano izquierda tomé el vaso de agua y le di un pequeño sorbo.

-Listo.-escondí bien las pastillas debajo de mi.
-Bien.-volvió a ponerme los cinturones en las manos para que no pudiera moverlas.-Un chico quiere verte.-volvió a sonreír.-Adelante.

Vi que Barry entró por la puerta, mi corazón se aceleró tanto, él era mi única esperanza por salir de aquí.

-Nina.-me abrazó.-¿Cómo es que esto sucedió?
-Tom.-comencé a llorar.-Mi padre destruyó la silla.
-Sabía que él tramaba algo.-me limpió las lágrimas.
-Sácame de este lugar, por favor.-seguía llorando.-Ellos quieren que me crea que enloquecí. Tengo miedo.
-No voy a permitir que eso pase, te lo prometo.-me abrazó.-Yo te sacaré de aquí.
-Se acabó el tiempo.-volvió a entrar Scott.-Podrás verla mañana.
-No, Barry... No te vayas.-no podía tomarlo de las manos, me sentía mal.-No me dejes sola...
-No lo haré.-Scott lo sacó a la fuerza.-¡Lo prometo!

Me miró por unos segundos, dejó una jeringa junto con frasco. Sabía que me iba a volver a inyectar el sedante de ayer.

-Si te portas bien, te dejaré salir al jardín de la clínica.-me soltó las manos.-Cuando regrese, quiero ver que estés aquí sentada, ¿de acuerdo?
-De acuerdo.

Y mi cabeza empezó a idear un plan, que espero no se arruine con nada o sino, estaré sedada, de nuevo.

~*~
Narra Barry

Llego al laboratorio, me escabullo por los pasillos hasta encontrar al idiota de Tom. En estos momentos es en donde quisiera tener mi velocidad y hacer de las mías. Por lo menos, pude desquitarme con él una vez.

-Tú.-lo tomé por la chaqueta y lo estrellé contra la pared.-¿Por qué le hiciste eso a Nina?
-Ah, eres tú...-quitó mis manos.-No sabía que eres su novio.
-No lo soy.-fruncí el ceño.-Pero no hace falta serlo para defenderla.
-Vamos.-ahora él me tomó de mi chaqueta.-Sabes que esa silla no iba a ayudarla con lo de su tesis. Nada puede hacerlo.
-¿Y eso como lo sabes?
-Lo he intentado un millón de veces, quiero probarle yo también al mundo que los meta humanos pueden existir, pero he fallado.-sonaba frustrado.
-Quizá no eres lo suficientemente inteligente como ella.-le guiñé el ojo.

Vi que cerró los puños, me preparé para el golpe, pero en vez de eso, se fue dejándome ahí solo.
Salí de ese laberinto de pasillos, pero alguien me tomó del brazo sorpresivamente.

-Eres el amigo de Nina, ¿cierto?-me sonrió Cait amablemente.
-Si.-le devolví la sonrisa.
-Acompáñame.

La seguí hasta el elevador, en donde apretó el botón del lugar de "experimentación". Al abrirse las puertas, pude ver que Cisco estaba reparando completamente la silla.

Fast Enough -parte 2 | The Flash (En edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora