Capítulo 21 (2/3)

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Me cuesta un poco despertar. Me duele el pecho cuando respiro, ¿qué fue lo que sucedió?, ah sí, todo mi plan salió mal y Zoom terminó lastimándome. Solo quiero que al abrir los ojos, esté en casa con todos a salvo.

-Hola, cariño.-la dulce voz de mi padre me hizo despertar tranquila.
-Hey.-al abrir los ojos, me di cuenta que estaba en el laboratorio.-¿Dónde están todos?-me senté de golpe y me quejé por el dolor que me causó eso.
-Tranquila.-me hizo recostarme.-Fueron a comer y Caitlin está en el sótano.-me sonrió.
-Dime que todos están bien.-no quería pensar en que alguien pudo haber muerto.
-Bueno...-hizo una mueca.-Lamentablemente, Jay murió.
-¿Jay?-mi piel se erizó.-¡Caitlin!

Me levanté de golpe y cuando di unos cuantos pasos, todo dio vueltas. Me apoyé en una pared para tomar aire.

-¿Estás bien?-mi padre estaba preocupado.
-Si, es solo que me cuesta respirar un poco.-traté de tomar todo el aire posible.-Solo quiero ir a verla.
-De acuerdo, pero no hagas mucho esfuerzo.-me dio un beso en la frente.-Con cuidado.

Caminé lo más lento que había caminado en mi vida, y aunque hice esto, me cansaba mucho. No quería verme la herida que me había dejado Zoom ya que si lo hacía, me alteraría.
Vi a Caitlin sentada en las escalerillas con la mirada hacía la brecha.

-Hola.-me miró con los ojos más azules que pudiera ver en toda mi vida.-Deberías de descansar.
-Si pero, quiero estar contigo.-sonreí.-No sé cómo pasó esto pero lo lamento mucho.
-No te preocupes, ya me acostumbré a perder a las personas que amo.-su voz se escucha quebrada.
-Tú no te mereces esto.-la tomé de una mano pero ella la retiró.
-Vamos, necesito revisarte.-se levantó.-Te prometo que cuando te sientas mejor, te diré todo.

En el camino fuimos en silencio, no sabía que más decir sin lastimarla. Sé que se la está pasando de lo peor y que quizá, le cueste recuperarse de esto.

-Siéntate.-me ayudó a sentarme en la camilla.
-¿Cómo sigue?-mi padre se puso a lado de ella.
-Respira.-comenzó a revisarme con el estetoscopio.-Ya veo...
-¿Qué?-estaba algo asustada.
-Descuida, no es nada grave.-trató de tranquilizarme.-Por la zona en que te lastimó Zoom, te es difícil respirar.
-Qué bueno, por un momento pensé que...
-¿Qué ibas a utilizar un tanque de oxígeno?, si lo harás.-comenzó a reírse.-Solo será por el día de hoy.
-Esto es algo torpe.-me reí.-¿Tengo que llevarlo a todas partes?
-Así es, cuídalo mucho.-me puso el tanque en una pequeña mochila y me colocó la cánula nasal con cuidado.-Descansa lo que resta del día.
-Gracias, Cait.-le sonreí.
-De nada, corazón.-me guiñó el ojo.-Bueno, iré a comer.
-¿Vienes conmigo?-mi padre comenzó a arreglar la camilla.
-No, tengo que quedarme.-me dio un pequeño beso en la frente.-Ten las llaves del auto y conduce con cuidado.
-De acuerdo, te veré luego.

Me sentía un poco niña pequeña acarreando la mochila de ruedas donde Caitlin me puso el tanque. No tenía nada que hacer en casa, así que pensaba ver películas todo el día.

-Lo siento.-me choqué con Barry que venía de regreso.-¿Estás bien?-se notaba preocupado por verme así.
-Ah sí, esto es solo por hoy.-me reí torpemente.
-¿Estarás ocupada o algo?-comenzó a actuar de una forma rara.
-Sólo estaré en mi casa aburrida.
-¿Qué tal si te acompaño y hablamos mientras comemos pizza?-me sonrió.-Yo tampoco tengo algo que hacer por ahora.
-Está bien, pero, no podrás usar tu velocidad para llevarme.-dije apenada.-Lo bueno, es que mi padre me dio las llaves del auto.-se las lancé.
-Vámonos entonces.-quiso tomarme de la mano, pero se retractó rápidamente.

Subimos al auto y en vez de estar en un silencio incómodo, íbamos platicando de cosas tontas, como hacíamos antes. Creo que ninguno de los dos quería tocar el tema de tierra dos y eso, estaba bien por lo menos para mí.
Al llegar a casa, lo primero que hice fue tomar el teléfono para pedir la pizza.

-¿De qué quieres la pizza?, ¿de jalapeños con peperoni?-me quitó el teléfono.
-No hace falta que la pidas.-me guiñó el ojo.-Aquí la tienes.
-Gracias.-le sonreí.-A comer.

Fui a la cocina a buscar unos platos y vasos para servir un poco de soda para acompañar la comida.

-Qué mal, que tengas que llevar eso a todos lados.-hizo una mueca.
-No es nada, para mañana ya no lo tendré.-traté de animarlo.-Por cierto, ¿de qué querías hablar conmigo?
-Es sobre lo que dijiste, ese día en tierra dos.-me quedé sin habla por unos segundos. Sé que me había sonrojado y trataba de pensar en una excusa para no hablar de eso.
-Si Barry, eso fue...
-Yo también te quiero.-me tomó de una mano.-Y yo soy él que debe de pedirte disculpas.
-No, está bien Barry.-le sonreí.
-Si, intenté decirte muchas veces lo de Ronnie, créeme.-parecía frustrarle eso.-Todas las noches soñaba con eso, pero me ganaba el miedo. Yo no soy quien salvó a Central City.
-No te preocupes, luego lo hablaremos con Caitlin.-le guiñé el ojo.
-También siento que Zoom te haya lastimado.-ya íbamos a empezar a tocar ese tema.-Él sabe que me importas mucho y por eso lo hace.
-Eso fue mi culpa, ideé un plan que salió mal y por eso me pasó esto.
-¿Por qué no hiciste nada por pedir ayuda?-creo que él necesita sacar todo lo que sintió ese día.-Nina, lo único que se me cruzaba por la mente era que ibas a morir.
-Lo siento es que yo...-nunca le había dicho a nadie, lo que había visto en el futuro y creo que era hora de decírselo a él.-Cuando estuve en el futuro, supe que, allá no existo más.
-¿Qué?
-Allá ya no existe más una Nina Wells.-quería llorar.-Y desde ese día, me hice creer que podía cambiar eso pero, me di cuenta que hiciera lo que hiciera, mi destino es morir.
-Entonces no dejaré que eso pase.-me abrazó.-Mientras yo aún tenga mi velocidad, me encargaré de que él no vuelva a hacerte daño.
-No es necesario, además, ahí tú eres feliz con otra chica.-me separé de él para empezar a recoger los platos.-Y eso me pone feliz.
-Con mucha más razón te protegeré, yo no quiero estar con otra persona, Nina.-dejó los platos en la mesa y me sujetó las manos.-Yo quiero estar contigo, casarme contigo pronto y tener una familia.
-¿Casarte conmigo pronto?-todo eso me cayó de golpe.
-Si y nunca había hablado tan en serio hasta ahora.-estaba congelada, no sabía ni qué decir.
-Buenas noches chicos.-mi padre llegó a la casa con su buen humor de siempre.-¿Interrumpo algo?
-No, yo ya estaba por irme.-me sonrió dulcemente.-Te veo mañana.
-Hasta mañana, Barry.-le dio una palmada en el hombro.-Gracias por cuidarla.
-Siempre es un placer. Hasta mañana.-nos sonrió y se fue.

Estaba limpiando la mesa, cuando mi padre se sentó enfrente de mí y no paraba de mirarme.

-¿Qué ha pasado?-tenía una mirada de "ya sé que algo ha pasado, no me mientas".
-Nada importante.
-Todo lo que Barry te pueda decir es importante.-estaba decidido a hacerme hablar.-Así que habla.
-En pocas palabras, él me ha dicho que quiere casarse conmigo pronto.-hice una mueca.
-¿Y no estás feliz por eso?-comenzó a reírse y yo solo lo miré.-Hija, eso es lo que ambos quieren, ¿no?
-Si pero, no sé papá.-Además, quizá eso no esté destinado para mí.-me acerqué a él para darle su beso de buenas noches.-Te veo mañana, descansa pá.

Fast Enough -parte 2 | The Flash (En edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora