Cap20: Las dos fotos.

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PoV Frisk

Te debo una.

"Ni lo menciones, ya te la cobraré después"

Por cierto, ¿cómo lograste que aquel chillido se fuera?

"Deberías agradecerle a ese chico de apodo raro"

¿A Ñono?

"¿A quién más? Él es todo un soñador... O-oye, no pienses en nada extraño"

Ja, ja, ja. Pilluela.

"Por lo menos, ya estás de mejor humor. Es extraño, a pesar de ser una parte de ti, nunca supe lo de aquel diagnóstico médico"

No me gusta recordar eso...

¿Cómo fue que terminó todo esto?

La respuesta. Con mi tío y mi madre muertos. Mi papá sobrevivió, aunque al final se volvió loco, eso lo descubrí durante estos cincos años, terminó en un centro psiquiátrico (bonita manera de decir manicomio), el cual visité.

[Hace un par de años]

--Nombre del paciente--

--Diego Valastro-- la recepcionista del lugar me miró incrédula.

--¿Usted es algo del paciente?--

--Sí-- respondí a secas.

--¿Qué es?-- suspiré desganada.

--Familiar-- la mujer se acomodó en un asiento y me dejó pasar.

Recorrí el lugar, me ponía un poco ansiosa el color de las paredes, suelo y techo, todo tan blanco, al igual que aquella habitación del orfanato. Abrazándome a mi misa, llegué hasta el cuarto de mi padre, abrí ligeramente la puerta, para verlo tirado en el piso, con una camisa de fuerza, se le notaba claramente como lo habían afectado los años.

--Don Diego-- capté su atención con éxito.

--¿Don... Diego?-- se sentó con las piernas cruzadas, mientras hacía contacto visual conmigo, comenzó a ladear la cabeza de a poco, causándome un escalofrío --¿Esto es el cielo?-- nuevamente se tiró al piso, y arrastrándose se acercó a mi --Esperanza mía, ¿eres tú?--

En ese momento, me di cuenta de una cosa...

Disfrutaba verle así.

Sin embargo esto no era lo que quería. Siempre mi deseo fue "volver a verle", pero no de esta manera. Por aquel entonces, decliné, ante mi deseo (aunque miss determinación insiste), sabiendo que ya era imposible cumplirlo, mi padre estaba encerrado en aquella pieza, con las cámaras de seguridad, de esa forma se me haría imposible hacer lo que quería.

--Vamos, cariño, háblame-- me di la media vuelta, ya no valía la pena estar en aquel lugar, con aquel hombre.

[En el presente]

En un principio me dolió que él me odiara, al fin y al cabo, yo nunca pedí nacer, mucho menos nacer con Atresia Tricúspide*. Como era muy pequeña no lo recordaba, pero mi tío me contó sobre aquella cardiopatía de la cual sufría. Tuvieron que someterme a cirugía y a medicación diaria, como éramos pobres, en un intento de conseguir dinero, terminamos en aquella trágica situación.

--Frisk...-- miré hacia un lado mío. Era Ñono.

Casi olvido mencionarlo. Me desperté, una hora aproximadamente después de que mi "determinación" acallara ese chillido. Estaba con Ñono, él simplemente estaba escribiendo en un cuaderno, cuando se dio cuenta de que había despertado, comenzamos a hablar, lamentablemente, no nos dimos cuenta de que un profesor nos estaba mirando. Y entonces, terminamos en detención.

Undertale: IN-determinados.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora