--¿Y bien...?--
--Pos nada-- respondí a Chara, mientras me sonaba la nariz.
--¿Acaso crees, que voy a creer, qué estás llorando por nada?-- me miro escéptica, a lo que solo reí, Asriel acompañó a coro mis risas --¡¿Y tú por qué también ríes?!--
--Es que te has puesto tan seria-- suspiró, aún con la risa en la punta de la lengua --Solías decirme, que yo siempre lloraba por nada y que por eso no le dabas mayor importancia a mis llantos. ¿Por qué con Frisk es diferente?-- se cruzó de brazos, haciéndose el ofendido, mientras yo agarraba con fuerza mi vientre, esperando no estallar a risas.
Me encontraba más relajada, desde el momento, en que me encontré con Asriel y Chara. Y sí, me faltaba desahogarme. Podría decirse, que había encontrado consuelo, cuando creía, que no lo necesitaba, y lo había encontrado en una parte de mí misma, que ahora se encontraba inusualmente complaciente.
--Con Frisk es diferente, porque ella casi nunca llora, así que no te rías, ¡qué soy capaz de pegarte un par de chicles en tu peludito cuerpo!-- a pesar de la amenaza, el hecho de que dijera peludito, le quitaba toda intención de seriedad, a aquella afirmación, aunque Asriel se acojonó un tanto, ante lo dicho.
--Tengo que hablar contigo, cuando lleguemos a casa-- pronuncié, cortando el ambiente amigable, que teníamos, por uno sin descripción, ni forma.
--¿Sobre qué?-- preguntó algo inocente, Chara.
--Pues sobre Ignacia-- le atizó con el tono, Asriel, como si hubiese hecho una pregunta digna de condena perpetua, por la obviedad de esta, aunque no era exactamente esa la respuesta.
--Realmente... "Bueno, algo así"-- a pesar, de que no era notorio, incliné la vista, hacia el contrario de los chicos, pasé la mano, por mi cabello, suspiré --. Apurémonos, que se nos va a hacer tarde-- y me límite a sonreír, mientras les daba la espalda.
"Pareciese que estuvieses a punto de tomar la decisión, de si saltar de la terraza de un edificio o de una pasarela. Por más que lo pienses, sea lo que sea, que decidas, caerás igual".
Suena muy serio, si lo dices así.
"Te lo estás tomando, así de serio. Y me parece perfecto, porque realmente es así de serio el asunto".
No lo es.
"No discutiré sobre eso. Si lo estás pensando tanto, es porque es así y punto. Habla y dile a Chara, lo que piensas y asunto terminado. Total, sea lo que sea, que pase, es imposible, que afecte su amistad. Las dos son igual de tontas, como para soportar mutuamente, todas las injurias y bobadeces, que les molesten".
--¿En qué piensas tanto?-- me preguntó Chara, sacándome de mi pequeña charla, al mismo tiempo, que aprisionaba mi brazo, con el suyo. Pensé la respuesta unos segundos, con intención de mentir, pero no sentí el gusto de hacerlo.
--Pensaba, en lo mucho que debo quererte, como para estar molesta contigo y todavía así, preocuparme de que mi molestia, no te moleste a ti--
--¿Qué clase de verdad-coqueteo fue esa?-- me preguntó ella.
--Sabes que no puedo evitar, aprovecharme de la situación, para coquetear, hasta con las piedras--
--Ustedes dos, pueden ser muy raras, cuando se lo proponen-- Asriel pasó un brazo por sobre los hombros de cada una --, pero de no ser así, supongo que no serían ustedes-- y no pude estar más de acuerdo con eso.
PoV Alphys
Me encontraba metida en el laboratorio, junto con Sans, no hacía nada en específico, más que leer algunos ensayos, hechos por mí con anterioridad, buscando inspiración, para las cosas próximas que tenía que hacer. Hace un buen rato, que perdía la concentración, irónicamente, al ver a Sans tan metido, en el diario, que nos había dado con anterioridad aquella humana. Lo veía pasearse, a través de las hojas, saltándose a ratos un par de ellas, volviendo en otras, estacándose en una en específico, así sucesivamente, delatando que aquel pequeño cuaderno, era más revelador de lo que se podría creer. Sentía la curiosidad suficiente, para preguntar por lo que leía, pero mi temor, a cortar alguna idea o hipótesis, que pudiese estar formulando,era mayor. Estuve a la espera, de una oportunidad, que diese cabida a la pregunta, hasta que él despegó los ojos, de los desteñidos lienzos escritos, que sostenía con ambas manos.
--Sans, ¿puedo preguntarte algo?--
--Ya lo estás haciendo-- poniendo un cara, que no expresaba nada positivo, en cuanto a su broma, logré ponerlo serio --. Bien, ¿qué sucede?--
--¿Qué lees tanto, Sans?-- inclinándose hacia atrás, echó una hojeada rápida, deteniéndose en más o menos la mitad de las hojas, me acercó el diario, el cual tomé sin más --Esto es... un dibujo--
--Un dibujo de un niño de 5 años, o tal vez uno hecho por Papyrus, no estoy seguro-- haciendo una pausa, que me dio tiempo suficiente a leer los agregados del dibujo, prosiguió --. Hasta casi los primeros tres cuartos del diario, todo apunta a un hombre inexperto, realmente entregado a su familia, pero por sobre todo feliz por ella y pareciese, que todos los miembros, se sentían igual al respecto. A pesar de lo abrumador, que se vuelven las últimas páginas, todo ello se ve opacado, por algunas cuantas páginas, entre medio de ellas, que hacen dudar, de lo realmente perturbado, que pudiese estar el autor de los escritos. Y por sobre todo está esa hoja suelta, con letra diferente del final, final-- saqué aquella hoja y la leí, para mis adentros.
"No teníamos cuna, no teníamos biberón, no teníamos chupete, ni un poco de decisión, que nos ayudase a siquiera lograr conseguir, de forma honrada un lugar donde caer muertos. Pero al mismo tiempo teníamos todo, porque tú tenías ese todo, que a nosotros nos faltaba.
Había algo en tus pequeños gestos y actos, que me hacía temer, por tus acciones futuras, como si de un principio, ya todo estuviese planeado, para convertirte en la villana de la historia.
¿Acaso a esto se le llama instinto de madre?
No era asunto, de que resultases insolente, pues ese sería un rasgo, que con paciencia y cariño, podría corregir. Tampoco era cosa, de que fueses mentirosa, desleal, hipócrita, insidiosa y un largo etc. de adjetivos negativos, que conozco y otro sin fin, que probablemente desconozca. El problema era que yo como madre, no estuviese a la altura, de tus necesidades, a voluntad propia o no.
Y creo que es ese el mayor y verdadero dilema. NO conozco el futuro, ni puedo prevenir algún evento próximo desafortunado.
Y como no puedo asegurarme, de estar siempre, para ti, diré simplemente, que te amo y que te ordeno -exactamente no te pido, ni digo que quiero, te ordeno y más vale que obedezca como una niña buena- que vivas, por todos aquellos, que no han podido, ni podrán disfrutar, de la hermosa oportunidad, que tienes.
Vive y hazlo feliz, por más difícil que sea, Frisk."
--Creo que esta hojita nos aclara muchas cosas, ¿no Alphys?--
--Así v-veo, aunque también me crea otras preguntas. Por ejemplo, ¿cómo... t-teniendo este modelo de madre, Frisk terminó haciendo aque-ello?--
--Eso solo lo sabe la muchacha--
De repente, unos pasos pesados nos puso alerta a ambos.
--¿Qué cosa solo sabe la "muchacha"?--
Se trataba de Undyne.
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Undertale: IN-determinados.
RandomSegunda temporada de Undertale : Soy la determinación (lo sé me falta imaginación para los títulos). Han pasado más de 5 años , desde los acontecimientos vividos en la primera temporada , desde la partida de Frisk , ella ha enviado diversas cartas...
