Mila
El fin de semana pasó más que rápido, y por alguna extraña razón, estaba feliz.
Quizá porque hoy mi mejor amiga volvía de sus vacaciones o, tal vez y sólo tal vez, porque vería al chico lindo.
Y así fue. El bus llegó a la parada y él estaba ahí, observándome.
Antes de que el bus arrancara, le dediqué una sonrisa. Tal vez él también lo había hecho, pero ya nos habíamos alejado de allí.
