Veía la sangre correr por el suelo, sabia de quien exactamente era. Mía.
-Ian, ya para ¿No? La niña está sangrando bastante.
Ian rió tan fuerte que sentí mis tímpanos temblar.
-¿Ahora te preocupas por ella?- Dijo con una sonrisa irónica en la cara.- Tienes que disfrutar una poco de la vida mi pequeño Chris.No estaba segura de cómo había llegado a este punto, no sabía que había pasado con el Ian del que enamoré; pero sin duda este no era.
-¡Levántate perra!
Le sonreí triste tras mis pensamientos.Las cadenas ya habían rasgado mis muñecas, mi piel casi colgaba y la sangre aún goteaba; mis pies ardían y dolían al mismo tiempo. Los veía y no reconocía la piel de la carne o la sangre. Mi nariz no paraba de sangrar. Los moretones en mis brazos lo cubrían casi todo.
Mi contrincante estaba bastante mal pero sin duda mejor que yo. Era una mujer de unos 27 años bastante alta y con unos músculos bastante prominentes. Yo era pequeña, por mi cuerpo delgado era más rápida y pude golpearla con algo de esfuerzo, pero sin duda no era suficiente.Me levante y la mujer corrió a golpearme pero yo fui más audaz y me agache antes de que su puño golpeara mi rostro. La golpee con mi pie en la cara y se tambaleo hacia atrás.
De pronto vi un rostro familiar entre la multitud que gritaba desde las afueras del improvisado ring.
-Erín.- Dije susurrando sorprendida.
Sentí un golpe seco en una de mis sienes, un líquido caliente corría por mi cara. Vi el sorprendido rostro del que había sido mi mejor amigo amigo.
Mire a los lados en busca de una forma de escapar y correr lejos con Erín pero mis piernas no respondían.
-¡Phoebe!- La voz de Christopher retumbaba en mi cabeza. Así como también su rostro que se arrugaba, y el rostro atónito de Ian detrás él.
Sacudí mi cabeza pero aún así las voces se alejaban más. Busque a Erín con los ojos y lo halle saliendo del local.
Mi pecho se estrujo, me dejaba otra vez.
Atine a mirar a Ian, quien seguía inmóvil y estupefacto en su lugar. Le dedique una sonrisa.
Estaba totalmente segura que hoy era el día en que el que ya no estaría mas entre los humanos. Sabía que a pesar de todos mis esfuerzos nunca volvería a ver la cara de mi madre, la sonrisa de mi hermana, a papá despidiéndose de mí en las mañanas.
Erín, el amigo que siempre estuvo conmigo y mató por mí. Melanie que me acompañó aunque no entendiera nada de lo que me pasaba. Christopher con su rostro entusiasmado cada vez que me hablaba de su libertad; él no era malo, solo que estuvo mucho tiempo en soledad y cuando yo llegué a su vida note la luz de su rostro, luz que veía apagándose en este momento.Los recuerdos golpeaban mi cabeza como fuertes pelotazos.
Ian. Mi amado Ian. No podré recuperarlo nunca. Ya no vería su sonrisa encantadora otra vez, esa que me hacía sentir única.
-Phoebe- Lo vi susurrar mi nombre antes de que todo se hiciera blanco.
¿Cómo había llegado hasta aquí? ¿Qué había pasado conmigo? ¿Con él? ¿Con mi familia? ¿Qué mierda había hecho mal para merecer esto?
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The Hell
Vampire-¡Ya deja de mentirme!- Le grite harta de esta situación- Por una vez en tu maldita vida di la mierda de verdad que tienes para decir.- Seguí. Estaba furiosa, rompería su sexy rostro en este instante si el maldito no habla. Miraba a todas partes men...