Ha pasado una semana, es martes otra vez. Y la verdad estoy esperando a que sean las 2 pm para ver a mi guapa mejor amiga Melanie. No la veía desde hace masomenos dos incansables semanas. Por alguna razón ella y yo nos complementamos, somos totalmente diferentes, pero muy parecidas al mismo tiempo. No sé si entienden el sentimiento.
En estos días he pensado en el chico del bus y sus abismales globos oculares.
En realidad espero no verlo, su cara de presumido me daba dos sensaciones: cólera y vergüenza. Dos de los sentimientos que más detesto.
No lo he visto desde el martes pasado, y lo más probable es que no lo vea, y es mejor porque me causa lagunas mentales, es un maldito creído. Odio sentirme incómoda, y pensar en él y sus ojos y su boca y su risa de superioridad no ayudaban. Sentía una vergüenza extrema.
Quería golpear mi cráneo contra una puerta hasta olvidar mi nombre.
Después de quedarme 15 minutos más en la cama pensando tonterías me llene de valor y la abandoné, fue muy doloroso.
Yo amaba dormir tanto como el chocolate.Estos días han sido buenos, he estado feliz, mis compañeros de clase son súper buena onda y los profesores son amables, pero me toman de punto.
Es como si tuviera un enorme reflector en la cabeza con un enorme letrero que dice: EXAMEN ORAL.Me puse una blusa negra sin mangas algo transparente, con un top negro dentro.
Odio los sujetadores.
La combiné con un short de mezclilla azul oscuro con unas incrustaciones plateadas que se veían muy rudas y Vans obvio.
Baje por las escaleras y fui directo a la cocina.-¡Mami! Where are you?
-¡Estoy aquí en la lavandería!- Di saltitos para llegar a la lavandería.
Muy madura Phoebe.-Mami necesito que me des dinero para la comida, hoy comeré con Melanie.
-¿Donde comerán?- Ay madre, pero que chismosa te has vuelto.
-En la otra calle hay un nuevo restaurante y queremos probar su sazón- Puse una cara de coqueteo y moví los hombros a lo cubana. Mi mama se burlo de mi gesto, y camino hacia el lavadero, sacó su cartera de un pantalón y me dio los billetes.
De hecho un poco más que suficiente. Le sonreí.-Gracias mami bella, guapa, preciosa hermosa, te amo- Escuche un "cuidate cariño" mientras corría a la puerta.
Salí de casa casi corriendo, mi mochila pesaba horrores. tuve que apresurarme más para llegar al bus pues casi me abandona el estúpido conductor.
Le pagué, y me senté como siempre en los últimos lugares. Al lado de alguien que se movió cuando mire el asiento de su lado. El que daba para la ventana.
MI-ER-DA. ESTABA AHÍ Y NO LO NOTE.
Llevaba un polo negro sin mangas con la palabra "VAMPIRE" en el centro del polo con letras rojas sangrantes. Todo era negro. Su pantalón, zapatillas, pulseras, TODO. Comencé a sospechar de que era gótico o tal vez perteneciente de alguna secta satanica.
Me había sentado a su lado y no lo había notado, que estúpida soy. A la mierda me cambiaré de lugar y ya. Me levanté del frío asiento dispuesta a cambiarme de lugar.
-Permiso- Dije para que me dejara salir.
-¿Esta es tu parada?- ESTABA HABLANDO. OH MI ADORADO DIOS. ESTA HA-BLAN-DO-ME.
Ag odio cuando los nacos me hablan.-No, permiso por favor- ¡Órale!
-¿Prefieres ir de pie?- Dijo con un tono burlón. Que insistente. Me ponía los pelos de puntas.
-No, ¿Me dará permiso?- Puedo ser muy dura cuando quiero, así que te aconsejo que te muevas.-Oh, ya entiendo, tienes problemas mentales- Siguió con el maldito tono burlón.
Maldito asqueroso, acaba de burlarse de mí. Ahora sí que me va a conocer. Puse mi rostro muy serio, aunque sabía que por dentro moría de vergüenza y nervios.Tuve que sentarme otra vez porque los pasajeros comenzaron a mirarme raro, malditos chismosos.
-Yo pensé que usted los tenia, las personas normales se mueven cuando alguien les pide permiso.- Chúpala guapito.
Sonrió. Vaya que tiene una muy pero muy linda sonrisa.
Pero no compensaba su lado guaperas.-Eres graciosa- dijo mirándome como si fuera un payasito de circo o algo por el estilo.
-No intentaba serlo, SEÑOR- Puse énfasis en la palabra "señor" porque quería que sepa que era un viejo guaperas y un total desconocido.Movió la cabeza a los lados riendo y yo me enoje más.
-¿Se quita o le paso por encima?- Maldito viejo.
-Pásame por encima si quieres, no me voy a mover. ¡Ah! y no soy señor, tengo 19. Mejor dime...-Puso cara de pensador- "guapo".- Estaba estúpido si creía que esa palabra saldría de mi boca.
Con la cara más seria que encontré le dije:
-Discúlpeme señ...
-Disculpada-me cortó- ahora dime, ¿Cómo te llamas?- Guaperas hijo de su putisima madre.Idiota.
-Ay señor me encantaría seguir conversando y contestar las nacadas que pregunta, pero tengo que estudiar para ser el futuro de este país, así que permiso- Le pase por encima camine un poco hasta la puerta, y como toda Phoebe que se respeta grite:
- ¡BAJA!- El gilipollas me miró y se partió en risa. Me pareció ver lágrimas de lo mucho que se reía, pero no estaba segura porque solo le di una mirada rápida con una pizca de gracia pues no quería que notara que la situación me agradaba.
-Pero que camionera- Y seguía partiéndose de risa. Eso sonó mexicano. Será de México?-Ya quisieras ser el conductor de este camión.- Me bajé del bus con una sonrisa en la cara. Esto había sido muy gracioso, si él fuera menos guaperas y más normal tal vez, sólo tal vez, en lo mas profundo de mi ser me podría llegar a atraer.
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The Hell
Vampire-¡Ya deja de mentirme!- Le grite harta de esta situación- Por una vez en tu maldita vida di la mierda de verdad que tienes para decir.- Seguí. Estaba furiosa, rompería su sexy rostro en este instante si el maldito no habla. Miraba a todas partes men...