Erín

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Han pasado más de 2 semanas desde el accidente, es sábado y tengo una fiesta. Aun no sé exactamente que me pondré. Estoy entre un short negro de tiro alto con una blusa, sin mangas, negra con plateado algo ajustada, la parte negra es un poco transparente, y combinarlos con unos tacones negros muy altos. Amaba esos tacones eran negros opacos con el tacón planeado y muy delgado.
Mi otra opción es un vestido gris con detalles plateados, tenía un escote pequeño en la espalda y no es tan ceñido al cuerpo, pero tampoco tan suelto, combinarlos con los mismos tacones y un pequeño bolso de mano. No me gustan las pulseras así que solo llevaría unos aretes pequeños que brillaban muy lindos. En cosas del maquillaje, solo use rímel unos polvos y un labial rosa oscuro en mate.

Opte por el short y la blusa negra, no soy de usar vestidos.

Estando lista baje como pude por las escaleras me despedí de mamá, le hice una seña a papá, que como pocas veces estaba en casa.
Olvidaba un pequeño detalle... ¡Ah sí! Mi bella hermana menor vendrá conmigo.
La dejaré en el camino en una fiesta del colegio.
Llevaba puesto sus inseparables jeans con un polo guinda muy lindo, y zapatillas negras que combinaban con su cabello.

Subimos al auto, papá tardo un poco en salir.
-Papá, déjame en la puerta trasera del colegio.- Dijo Aria, mi hermana.
-¿Por qué?- Dijo papa encendiendo el auto.
-Porque la fiesta será ahí.- Dijo mi hermana sonando obvia.
-¿A ti Phoebe?- Papá me miró por el retrovisor.
-Pasemos por Melanie, ella sabe la dirección.- Ahora que recordaba no había hablado con ella en todo el día. Saque mi teléfono de la esquina interior izquierda de mi short y busque su número en mis contactos. El pitito comenzó a sonar.

-Hola Be- Dijo Mel entusiasmada.
-Mel, estoy por pasar por tu casa en el auto de papá, ya estamos doblando la esquina.
Vi a Mel en la puerta de su casa. Traía un short plateado y una blusa negra sin mangas, y tacones negros con un hueco en la punta.

¡OH POR DIOS!

¡OH POR MI ADORABLE DIOS!

¡OH ¿POR QUE ME PASA ESTO A MI?!

¡¡MELANIE ROSE STEVEN TE JURO QUE NO VIVIRAS PARA CONTARLO!!

Detrás de mi mejor amiga, a la cual ahora estaba odiando, estaba muy bien paradito Ian (soyguapísimoymellegaaltestículoizquierdosiPhoebemeodia) Donovan; con una cara de satisfacción que me ponía los pelos de punta.

-Maldito- dije en voz baja mientras papa se estacionaba.
-¿Qué?- dijo mirándome por el retrovisor.
-¿ah? No, que me derrito.- Dije algo nerviosa.
-Si el calor esta algo fuer...
Salí disparada del auto. Me acerque a grandes zancadas pero sin perder el estilo. Me sentí por un instante como la protagonista de alguna película de acción que estaba a punto de meterle el taco en el ojo al verdugo que fue cómplice de su supuesto asesinato, pero no murió, en realidad salió viva y ahora toma venganza.

Qué buena imaginación te manejas Phoebe.

-Me puedes decir que mierdas hace él aquí.- Dije muy seria. Mel se veía tranquila.
-Es amigo de la amiga del amigo de la cumpleañera y lo invitaron, me llamó y quedamos en ir juntos porque su auto se averió.- Dijo tranquila.
-Oh pobrecito, su auto se averió.- Dije en un tono triste.
-Sí Be, sabía que entenderías, ¿Nos vamos?- Mel comenzó a avanzar al auto.
-"Nos vamos" mis tetas, yo no iré con él a ninguna parte.- Dije algo molesta.

Ian se acerco a mi oído- Pues te jodes, y no tienes tetas- Se separó de mí y me guiño un ojo.
Avanzo detrás de Melanie hacia el auto. Fui detrás de ellos enojada y papa salió del auto.
-Hola, un gusto señor, soy Ian Donovan.- Dijo Ian levantando la mano.
Papá se la estrecho.
-Un gusto, Augustus Wood. Be él es tu...

-Novio.
-Ex.
-Amigo.
Dijimos Ian, Melanie y yo al unísono. Mi hermana rió en el auto.
-Es un conocido papá.- Dije algo nerviosa.
-Oh, si pasa algo fuera de lo común no dudes en llamarme.- Dijo papá algo alterado.
-Si papá.

Dejamos a Aria en la escuela y fuimos a la fiesta que estaba a unas pocas calles.

-Adiós papá, te quiero.

El viaje había sido menos incómodo de lo que pensé, papá e Ian estuvieron conversando. Ahora sé que su papá es médico y su mamá abogada, él estudia Derecho en una de las mejores universidades del país. Tiene un hermano y una hermana de 21 y 17 años respetivamente. Le gusta nadar y los perros.

***

La fiesta iba bien, había bailado mucho con chicos que, la verdad, ya no recuerdo sus nombres. Había tomado un vaso de gaseosa y aun lo tenía en la mano. Mel estaba a mi lado conversando animadamente con un moreno muy guapo e Ian no sabía dónde estaba. La última vez que, casualmente, lo vi estaba a mi lado bailando muy pegadito con una flaca alta de bonita sonrisa. Tal vez se la está follando en los baños o algo así.

Moví mi cansado trasero a la barra y le dije al barman que me sirva más gaseosa. Mientras esperaba, alguien toco mi hombro.
-Hola muñeca.- Dijo alguien detrás de mí.
Voltee y se trataba de un rubio alto bastante guapo.
-Hola, no te ofendas pero no tengo ganas de bailar, adiós.- Dije cogiendo mi vaso y caminando hacia donde había estado antes.

-Vaya! Eres de las difíciles-Dijo riendo. Gritaba al hablar por la bulla del lugar.
-De las imposibles- Dije caminando de espaldas hacia él levantando mi vaso.
-Solo me gustaría charlar.- Me voltee y estaba sonriéndome.
-¿De qué quieres charlar?- Me parecía un chico lindo. Me apoyé en una baranda y él hizo lo mismo a mi lado.
-¿De qué charlan los chicos que quieren ligar con chicas bonitas?- Me reí ante su comentario.
-No lo sé, nunca me ha pasado.- Dije muy sincera.
-¿De qué hablas? Todos los chicos de esta fiesta están babeando por ti, yo fui el único valiente que vino a hablarte.- Dijo mirándome con una sonrisa.

Me reí fuerte- Nadie babea, ni me miran creo. Además estoy casi segura que apostaron algo para que vengas a hablar conmigo.- Dije mirando mis tacones.
-Es cierto, apostamos una fiesta en mi casa si tú me ignorabas, si me seguías la charla sería en la casa del chico de polo blanco que está en la barra mirando hacia aquí.
Levante mi cabeza y miré hacia la barra habían muchos chicos mirando hacia nosotros y el de polo blanco se reía.
-Entonces...
-Phoebe- Le dije.
-¿Phoebe? ¡Vaya! Que nombre tan inusual.- le sonreí.
-Yo soy Erín.- Me tendió la mano sonriente.
-Mucho gusto Erín.- Le sonreí también y estreche su mano.- Y bien Erín, ¿Qué tal si bailamos?

Tomo mi mano y me llevo al centro de la pista. Era una canción lenta. Puse mis manos en su cuello y él en mi cintura. Era lindo bailar con Erín, era como flotar, él era cálido y por ratos escondía su cara en mi cuello, era muy tierno.

Cuando la canción termino me dio un beso en la mejilla. Eso me sorprendió y no me gustó, solo mostré un gesto de agradecimiento. Empezó una salsa.
-A que no bailas esta.- Dijo muy sonriente.
Yo reí fuerte.- Cariño mi familia paterna es latina.- Le lance un beso y di una vuelta. Bailamos hasta que mis caderas y pies dolían.

Mientras bailaba alguien jalo mi brazo.- Hey,¿Qué te pasa?- Voltee y era Ian con cara de búfalo malhumorado.- Ah, eres tú¿Qué quieres? 

Ahora que este chico se metió en mi vida, no tenía ni una pequeña pizca de paz. Ni siquiera cuando intentaba ligar con alguien.

The HellDonde viven las historias. Descúbrelo ahora