ESTAMOS JODIDOS
Un mes después, Pansy había comenzado a sentirse mal. Durante las mañanas se sentía tan mareada y la sacudían fuertes ganas de vomitar. Y durante el día siempre andaba somnolienta, como si a pesar de dormir doce horas continuas su cuerpo no se llenara de ello por completo. La sangre se heló en sus venas cuando recordó que hacía dos semanas que se suponía que debía tener el período. Se dejó caer sobre la cama, pues sus piernas le temblaban tanto que estaba segura que ya hubiera terminado en el suelo si no lo hubiera hecho.
Comenzó a hiperventilar, por lo que tuvo que deslizarse sobre la cama, apretando sus rodillas entre sus brazos, mientras se mecía lentamente. Esto no podía estarle pasando a ella, no ahora. Las lágrimas comenzaron a surcar sus mejillas, humedeciendo sus cabellos oscuros. La bilis se iba concentrando en su boca, dándole un sabor extraño, y poniéndose de pie con pasos vacilantes, se dirigió al baño para eliminarla de su sistema. Cuando hubo vomitado todo lo que podía, trató de serenarse, mientras que con manos temblorosas trataba de lavarse la cara y la boca para eliminar los rastros amargos.
Sus ojos se conectaron con la imagen en el espejo. Su reflejo se veía pálido y un poco ojeroso, los ojos estaban rojizos por las lágrimas, y el cabello se le pegaba a las sienes por la humedad, mezcla de éstas, sudor y agua. Tragó saliva, sintiendo como el terror se iba apoderando de cada músculo en su cuerpo.
Eso no podía estarle pasando, no a ella.
No de ésa manera, y no ahora.
Respiró profundamente, concentrándose en cada miligramo de esencia Slytherin dentro de su cuerpo. No iba a quebrarse, le dijo su cerebro frío y racional, ella era una serpiente, y ante todo, tenía que conservar la calma. Caminó hacia la salida, con las piernas temblando ligeramente, el corazón desbocado, pero la máscara firmemente asida a las esquinas de su rostro.
Ella era Pansy Parkinson.
La Pansy Parkinson.
Se detuvo al inicio de la escalera, los ojos azules rastreando su entorno, buscando a Draco. Le vio sentado junto a Theodore y Blaise, riéndose de alguna tontería. En cuanto sus ojos grises la observaron, apretó los puños levemente, al igual que sus labios. Draco vio la incomodidad en su gesto, y sus ojos, cubiertos de un velo de temor y algo más, algo brillante que se movía debajo, como los peces en el mar. Arqueó la ceja en una muda pregunta, pero ella simplemente lo miró, mientras caminaba hacia la salida. Draco se puso de pie, siguiéndola ante la mirada indiferente de los chicos, quienes ya sabían que no era buena idea el preguntar nada.
La interceptó varios metros más adelante, reteniéndola entre sus brazos cuando amenazó con deslizarse al suelo.
—¿Pansy? —susurró.
Pansy contuvo sus lágrimas, pues no era el lugar ni el momento, y tomándole del brazo, lo insto a caminar hacia el primer piso. Draco estaba muy desconcertado por su extraño comportamiento, pero se fue llenando de incertidumbre cuando el camino fue cambiando, y se dio cuenta de que se dirigían hacia la enfermería.
Madame Pomfrey los observó con la ceja enarcada, sin saber que pensar ante la presencia de la pareja en la enfermería.
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Cuando se miran | Hansy {COMPLETA}
Short StoryHarry Potter y Pansy Parkinson. COMPLETA De como el león y la serpiente son mas que miradas llenas de odio y rencor... _ Disclaimer: La historia pertenece a Allison Marie Malfoy-Black de la plataforma de Fanfiction. C...
