RECUPERANDO
Draco caminaba lentamente alrededor del amplio jardín de la mansión Malfoy, sus pies inusualmente descalzos hundiéndose en la verde hierba. A su lado, tumbado sobre su vientre en una carísima y mullida manta, James Potter II gorjeaba feliz, sus pequeñas y destructivas manitas estiradas completamente hacia los pavos albinos que caminaban unos metros mas allá, mientras el hipogrifo de felpa que su tía Hermione le había obsequiado era mordisqueado con saña por la pequeña boquita. Draco se había encontrado entre divertido y molesto con la castaña, en recuerdo de cierto hipogrifo asesino.
Pansy y Hermione, junto a sus padres, seguían dándole vuelta a la información que recientemente les había llevado Shacklebolt. Los juicios contra los mortífagos comenzarían en cualquier momento, y era seguro que, a pesar de que ellos hubieran espiado para Dumbledore a favor de la luz, no faltaría quien querría incriminarlos. Shacklebolt, quien había sido nombrado ministro a la muerte de Scrimgeour, les había avisado que hasta Pansy, quien ni siquiera había estado en el país durante la guerra, había sido acusada de complicidad, además de que los Weasley habían interpuesto una denuncia contra ella, haciéndoles pensar que de alguna manera había hechizado a Harry. Ginebra Weasley era la principal defensora de esa idea.
Shacklebolt había mencionado una vez mas la promesa que le había hecho a Harry antes de que este saliera hacia la última batalla, y habiendo empeñado su palabra de mago, estaba más que obligado a sostenerla y cuidar de Pansy y el pequeño James. El no creía que fuera necesario, sin embargo, sus padres ya habían contactado a sus abogados, y estos, siendo los mejores que el dinero podía conseguir, habían armado el caso con tanta celeridad, que pruebas y testigos estaban listos sobre el enorme escritorio de roble oscuro de la biblioteca personal de Lucius Malfoy antes de que pudieran decir "snitch".
El juicio estaba pactado para dentro de una semana más, y con todo listo, lo único que tenían que hacer era esperar y repasar una y otra vez lo que tenía que hacerse hasta que todo fuera perfecto. El chillido de James lo saco de sus pensamientos, volteo hacia el para quedarse completamente sorprendido y con la boca abierta, mirando al chiquillo que, ahora sentado, levitaba a uno de los pavos hacia si, mientras éste se retorcía y chillaba aterrado. Draco salió de su ensimismamiento cuando, en un movimiento defensivo, el pavo picoteo la diminuta mano, arrancándole un grito furioso al pequeño hechicero quien, en venganza, lo hizo desaparecer con un plop, dejando tras el estallido, una lluvia de plumas a su alrededor, soltando un llanto enfadado que quebró la paz de aquella mañana.
Sonrió con ironía pensando en la reacción de su padre, cuando descubriera que uno de sus preciosos y queridos pavos acababa de ser convertido en relleno para almohadas*, algo que ni siquiera a él le había pasado del todo. Camino hacia el pequeño, sosteniéndolo entre sus brazos, tratando de calmar el llanto, mientras el niño lo miraba fijamente, sus ojos verdes contemplándolo con curiosidad. Draco soltó una carcajada al percatarse que el niño no iba a ser un miope retrasado como su padre, bueno, al menos miope no.
Aunque las diminutas uñas que se encajaron en su perfecta y aristocrática nariz le hicieron cambiar de opinión inmediatamente...
La sala se hallaba al pleno de su capacidad, había por lo menos quinientas personas congregadas ahí, dispuestas a presenciar la vista que llevaría a condenar o a liberar a los Malfoy del destino que todo el mundo sabia se merecían. Del lado derecho, donde estaba el espacio reservado para los testigos, habían sido colocadas varias sillas más, a fin de que los periodistas de varios medios mágicos tanto locales como internacionales cubrieran la noticia sobre el destino de la que fuera la familia más importante del mundo mágico londinense. Los testigos se habían colocado estratégicamente de forma que estuvieran cerca del estrado donde se habrían de acomodar el Ministro, el Fiscal y el Defensor. Detrás de ellos, los miembros del Wizengamot habían comenzado a llenar lentamente sus correspondientes sillas, aunque algunos aun se encontraban en corillos, hablando en voz baja algunos, otros casi gritando a voz de cuello.
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Cuando se miran | Hansy {COMPLETA}
Storie breviHarry Potter y Pansy Parkinson. COMPLETA De como el león y la serpiente son mas que miradas llenas de odio y rencor... _ Disclaimer: La historia pertenece a Allison Marie Malfoy-Black de la plataforma de Fanfiction. C...
