Capitulo 6

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MOMENTOS ROBADOS


Se alisó la túnica una vez mas, procurando que ninguna arruga cruzara sobre la fina tela. Mientras una de sus manos hacia esto, la otra acomodaba su siempre pulcro cabello oscuro, dejándolo nuevamente en su lugar. Apenas había puesto una mano sobre la perilla de la puerta, ésta se había abierto dando paso a una semi penumbra que le puso alerta. Caminó en silencio hacia el frente, dando solo unos pasos, y en cuanto hubo penetrado lo suficiente, la puerta se cerró detrás de ella.


Hizo el amago de voltear, pero unos brazos fuertes le rodearon por la espalda, mientras sentía la manera en que aspiraba su olor por entre sus cabellos. Sonrió, dándose la media vuelta todavía entre sus brazos.


—Harry...


Sus ojos buscaron inmediatamente los verdes de Harry, brillantes esmeraldas pulidas, y en cuanto se conectaron, las piernas le temblaron de excitación. Harry la atrajo hacia si delicadamente, buscando su boca con ternura, mientras le acariciaba los labios con la lengua. Pansy ahogo un gemido, mientras abría la boca pidiendo más. Sus manos se anclaron alrededor del cuello masculino, mientras las manos de él la apretaban contra sí frenéticamente.


Ella podía sentir la urgencia recorrer el cuerpo masculino, la misma que corría como lava ardiendo por cada centímetro de sus venas. Ya había pasado un tiempo desde que ambos se habían decidido a comenzar con esa extraña relación, que en lugar de calmar sus ganas, los envolvía en una espiral cada vez mas ardiente, pues los besos y las caricias ya no eran suficientes, necesitaban más el uno del otro.


Pansy jadeó, mientras los labios de Harry mordisqueaban el lóbulo de su oreja izquierda. Se perdió en la sensación húmeda y caliente de su lengua, bajando con lentitud por su cuello. Sus dedos temblorosos recorrían con parsimonia la cálida piel debajo del uniforme de Quidditch, remarcando con su dedo las líneas de los abdominales masculinos, enredando los dedos en el vello oscuro de su pecho y pellizcando los tiernos pezones con maestría.


Alzó las manos un poco, permitiendo que él le quitara la túnica escolar, junto con el fino suéter gris que llevaba. Deshizo el nudo de la corbata verde-plata, mientras con desesperación comenzaba a desabotonar la blusa, ansioso por tocar su piel. Cuando finalmente retiró la tela de la pálida suavidad, los ojos verdes brillaron maravillados, mientras las puntas de sus dedos se alzaban hasta tocar la cremosa blancura de sus pechos, enfundados en un sostén de encaje blanco. La textura se le antojó como la seda, y mientras él describía figuras con sus dedos contra la piel, Pansy cerraba los ojos con fuerza, sujetándose con todas sus ganas de sus hombros. Abrió los ojos de improviso, al sentir una respiración sobre su pecho, solamente para ver el rostro de Harry dirigirse hacia el mismo.


Tragó saliva, dejándose hacer, mientras sus propias manos le picaban por tocarle. Tomó el dobladillo de la camisa, y haciéndolo levantar los brazos para quitársela, finalmente la deslizó por los brazos, tirándola hacia quien sabe donde. Sus ojos se maravillaron con la piel bronceada, cubierta de vello, completamente diferente en color y textura a la suya. Una fina línea de oscuro vello bajaba de su pecho, ensortijándose en su ombligo, hasta perderse finalmente en la cinturilla de su pantalón, haciéndole tragar saliva al imaginarse hacia donde más abajo terminaría su camino.

Harry lanzó un siseo bajo cuando ella se arqueo de tal modo que su boca se abrió camino hacia su pecho, donde tímidamente comenzó a saborear su piel. Se sorprendió al darse cuenta de que era exactamente el sabor que había pensado tendría. Y el olor... ese olor tan masculino que solamente podría asociar con Harry le estaba haciendo perder la cabeza.

Cuando se miran | Hansy {COMPLETA}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora