"4 Despidiendo al hada madrina"

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Sólo fue necesaria una maleta. No había mucho que me pudiera llevar, la verdad.

Me colgué la mochila al hombro y me dispuse a salir. De repente, de la nada una luz iluminó toda la habitación y frente a mí se apareció una mujer de edad madura que me miraba un poco molesta.

-¿A dónde crees que vas?- me dijo.

-Oh no. ¿Mi madrastra contrató a una bruja para no dejarme salir?-

-No soy una bruja... ni trabajo para la bruja de tu madrastra-

-Entonces, ¿quién eres?-

-Soy tu hada madrina-

-¿Tengo un hada madrina? Creí que sólo las chicas miserables tenían una... Por supuesto- dije al recordar mi vida.- ¿qué se te ofrece, hada madrina?-

-Vengo a pedirte que te quedes- me reí.

-¿Estás loca? No sé si lo sabes, pero soy muy infeliz aquí-

-¿Y eso qué? Lo bueno está por venir-

-Lo sé. Por eso me voy.-

-¡No! Debes quedarte-

-¿Quieres que me quede a barrer la terraza?-

-Sí-

-¿Segura que no trabajas para mi madrastra?- pasé a su lado para salir de la habitación mientras ella me seguía.

-Tienes que quedarte. Esperar y aguantar. Está en tu destino.- me dijo el hada madrina.

-¿Y hay algo bueno después de eso?-

-Sí. Algo maravilloso.-

-¿Y después de eso qué?-

El hada madrina suspiró con molestia

-¡Lárgate! Me da lo mismo. Un deseo menos que cumplir- el hada se inclinó y susurró a sí misma- ¿qué pasa con las chicas de ahora? Debí haberme vuelto humana como Naila y no estaría en ésta situación...-

-¿Qué puede ser tan maravilloso como para hacer que me quede?- le pregunté intrigada.- ¿Mamá volverá?- Ella dejó de mirarme- ¿tú sabes dónde está ella?

-Yo... no puedo decírtelo-

-Entiendo- abrí la puerta que daba hacia la calle.

-La respuesta es el amor- regresé la mirada.

-Mira a tu alrededor hada madrina: mi mamá me abandonó, mi papá también, mi familia actual no me quiere... aquí no hay amor.-

El rostro del hada madrina se vio realmente herido.

-No podré detenerte, ¿verdad?-

-No-

-Bueno, sólo quiero que sepas que siempre estaré contigo, cuidándote.-

-No es necesario. Estas despedida.-

-¿Qué? ¡No puedes despedirme!-

-Ya lo hice.-

-¿Sabes? Por muy lista que seas, siempre se necesita un poco de magia en la vida-

-Ya lo veremos- 

Cerré la puerta detrás de mí y, al alejarme noté como la azotea estaba completamente limpia. Eso me dará tiempo para alejarme sin levantar sospechas.

"Gracias, hada madrina"

  Hasta aquí por hoy. ¿Creen en el destino? A veces parece que las cosas no pudieron haber sido de otra manera. En esos momentos yo sí creo en el destino.

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