13 ¿Lord qué?

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-Ahí está. Aquí inicia tu misión.- me susurró Emilio.

Estábamos ocultos tras unos arbustos mientras un zorro, que parecía ser el zorro rastreador, dormía una siesta.

-De acuerdo. No lo perderé de vista-

-Nos mantendremos comunicados con estas pulseras. Sólo habla hacia ella. Nos vemos-

-Adiós- dije, animada ante la idea de ser de ayuda.

-¿La dejaremos sola?- preguntó Sam.

-Sí. Vayámonos-

-Pero...- Emilio chasqueó los dedos y desaparecieron.

El zorro despertó casi enseguida. Se estiró como para desperezarse y sacó un mapa de su morral.

 Me acerqué lentamente, temiendo que me viera, pero Emilio y Sam tenían razón. No podían verme ni oírme. Era un mapa del bosque y estaba en su mayoría tachado.

-¡Zorro!- grito un radio que también estaba en su morral.

-Aquí, zorro.-

-¿Ya lo encontraste?-

-He recorrido casi todo el bosque y no he dado con el bosque-
-Presta atención,  las sirenas dicen que atraparon algo interesante el día de hoy. Al parecer era Cenicienta-
-Jefe, ¿para que quiere a los humanos? No creo que sean de mucha ayuda.-
-Creí que los zorros eran astutos, pero ahora veo que es sólo un mito.-
-Señor...-
-Hemos hecho creer a los mágicos que vamos tras Naila, pero nuestro verdadero objetivo es Cenicienta-
Me asustó la noticia.
-Emilio, ¿me escuchas?- hablé hacia la pulsera.
El zorro alzó las orejas y yo me quedé callada.
Algo iba mal, algo iba muy mal.

Mi Princesa IngeniosaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora