El lunes por la mañana el cuerpo le pesaba como la misma desgastada mochila con la que cargaba en hombros cada que salía del colegio, con la sencilla diferencia de que aquello era algo inexistente, pero con la similitud de que ahora TaeMin se sentía a punto de morir y pasar al mismo estado, ¿con que razón moriría? no de cansancio, no de enfermedad, nada de eso, se sentía como un viejo y decrepito anciano al que la vida le vio obligado a madurar para sobrevivir, eso era lo que realmente le tenía preocupado y melancólico, que en sus cortos ocho años su madre le mencionaba a los mil vientos que debía disfrutar su niñez porque jamás volvería a tener esa oportunidad de vivir las cosas en grande, pero ahora sentía que toda esa libertad de la que empezaba a gozar se veía atado de pies a cabeza para inmovilizarle, para dejarle en claro que dejara las tonterías de niños y empezará a poner los pies sobre la tierra porque tarde o temprano sus pensamientos infantiles terminarían por consumirle en una fantasía que quizá no quisiera pero debía salir.
Extraño..
— Sal a jugar con tus amigos, Tae. Es verano y en cuanto entren a clases quiero que te apliques mucho – mencionaba Aomame sonriéndole
— ¿Quieres una paleta? Tu padre dijo que no podría venir con nosotros a cenar así que no hay necesidad de volver a casa pronto, podemos dar una vuelta
— ¡Miren nada más a esté principito! – Aclamaba emocionada, acomodando la corbata y la corona dorada que portaba, un tierno y bello atuendo que le compro en cuanto lo vio en las vitrinas de la tienda de marca por la que siempre pasaba – Muy guapo e inteligente – seguía alagando logrando que las mejillas regordetas del menor se sonrojaran –
— TaeMin no deberías desvelarte leyendo eso, trae acá, duérmete – recoge el libro de entre sus manos, dejándolo en el mueble a un lado de su cama –
— Pero papi quiere que lea mucho – restriega sus ojos con sus manos echas puño –
— Lo sé, pero papi debe entender que no puedes desvelarte tanto, eres joven y tienes que crecer sano y fuerte –
— TaeMin, deja ya esa pelota, vas a romper algo – se quejaba molesto MinHo –
— Pero estoy en el jardín, papá, no pasa nada, prometo que no romperé nada –
— ¿Ya terminaste de leer el libro que te deje la semana pasada? – esté niega mirándole – Pues no entiendo porque estás aquí jugando – TaeMin asiente resignado, dejando la pelota de lado y metiéndose a su casa para tomar el aburrido libro de filosofía al que apenas y entendía unas cuantas cosas –
— ¿Podemos salir al cine esté sábado? – sonríe el menor, mirándole con suplica –
— Ya lo veremos. –
— ¿Eso es un sí o un no? –
— Es un tal vez – gira los ojos molesto, estaba ocupado con asuntos del trabajo y el que TaeMin estuviera hablándole cada segundo le desconcertaba –
— ¿Qué es un tal vez? –
— Ya te lo dije, puede ser si o puede ser no –
— ¿Por qué puede ser no? –
— Asuntos de trabajo.
— ¿De qué tipo? –
— No los entenderías – estaba irritado al cien por ciento, una más y explotaría –
— Si me explicas podría ser... - no termina cuando el imponente puño del mayor golpea el escritorio, haciéndole sobresaltarse y mirarle con temor –
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Teoría del amor -2MIN
FanfictionBesa su frente, acomodando de forma correcta las sabanas que cubrían el cuerpo desnudó que aún tenía las marcas de sus caricias. Tae Min sonríe sobre los labios de Min Ho, envolviendo con sus pequeñas manos el cuerpo ancho de su padre - Buenas noche...
