Aprieta su rodilla regalándole una sonrisa amable, sabía que en cuanto regresaran Aomame estaría con el corazón a punto de salírsele del pecho, pero eso le venía interesando muy poco, por el momento toda su atención la tenían los movimientos inquietantes del menor, desesperados por salir del coche un rato y estirarse todo lo que no pudo en la mañana pues su padre le llevo con él desde la madrugada.
Desde hace semanas MinHo tenía en mente la idea de llevarse consigo a su hijo a un viaje corto a un lago que venía visitando desde que era joven y que a su parecer era muy tranquilo, no deseaba otra compañía más que la de su hijo, quería sentirse pleno y relajado. Que mejor que un buen fin de semana bajo el sol, cuidando de quien más le importa. No había mencionado nada de esto a nadie, ni siquiera a su hijo que estaba impaciente por llegar a donde sea que le lleve su padre, confiaba plenamente en él, pero le inquietaba no saber a dónde se dirigían, hace unas horas atrás que quería ir al baño y no había ninguna zona de servicio, lo único que se distinguía era un cumulo de vegetación alrededor de ellos, una carretera interminable y un silencio sepulcral que comenzaba a ponerle nervioso, ¿y si se trataba de un campamento de verano? Su padre no sería tan cruel para irle a dejar a uno de esos cursos que te mantienen lejos de tu familia más de medio mes, su madre tampoco lo hubiera permitido...
— Papá.. quiero ir al baño – hace un esfuerzo por cruzar las piernas y aguantar lo más que puede –
— ¿Es urgente? Falta poco para llegar –
— No creo aguantar – suelta un suspiro dolorosos –
— De acuerdo, espera, deja busco un buen lugar para aparcar – mira con detenimiento la carretera, era continua pero de momentos se encontraban pequeños aparcamientos para salir a tomar aire y estirar un poco las piernas –
Estaciona el coche en una zona segura y espera a que su hijo que había salido corriendo hacía los arbustos regresara, eran alrededor de las 8:30am, seguramente estarían ahí por eso de las 9:40am, aún era época de escuela por lo que era muy extraño encontrarse mucho tránsito para esos sitios.
— Ya. Gracias, papi – murmura feliz, subiendo de regreso al coche, ahora más tranquilo –
— ¿Todo en orden? –
— Sí, ¿Cuánto falta para llegar? –
— Alrededor de una hora, si no nos entretenemos, claro.. – sonríe amable, apretándole juguetonamente una rodilla –
TaeMin ríe regresándole la sonrisa, se pone nuevamente los cascos y enciende la pantalla del coche, había sido una grandiosa idea instalar ese aparato, por suerte MinHo no era fanático de ver la televisión a menos que hubiese un buen partido de futbol en el que siempre y cuando su equipo fuera ganando, por lo que no era distracción para él, mientras su hijo se entretenía en lo que llegaban.
Sin embargo y con todos los planes que tenía en mente desde que salió con su hijo de casa, no dejaban de ser opacados por su anterior discusión con JaeShin, su hermano le había reclamado como esté se había comportado tan maldito cuando eran niños y que jamás dio la cara por defenderle, no solo eso sino además de eso ser cómplice del maltrato físico y psicológico que le ocasionaron, estaba en todo su derecho de recalcarle sus fechorías de joven, pero no enfrente de TaeMin, no cuando MinHo en esos momentos intentaba enmendar todos sus errores y hacer de nueva cuenta su papel de padre ejemplar como debió haberle hecho desde que inició su locura, porque si, empezaba a creer que todos esos pensamientos hacía su pequeño no eran más que estupideces de su enferma mente, no era sano lo que hacía, Aomame sospechaba cada vez más y aunque su relación ya no iba tan mal, inclusive la noche anterior le beso como nunca hasta robarle más de un suspiro, no le dejaba de poner nervioso que en cualquier momento le agarrara desprevenido empezando a gritarle que era un desgraciado profanador de mentes, porque no soportaría aquello, lo había pensado mucho y estaba seguro de que su reacción sería terrible, entraría en pánico por miedo a que le quitaran a su tesoro más grande, al premio mayor en esa misión, lo más posible es que saldría corriendo hasta su habitación, lo tomaría en brazos llevándoselo lejos de todos. Ya no simplemente se trataba de un obstáculo, sino que ahora se sentía más que expuesto a cualquier peligro, por un lado se encontraba Aomame que parecía tener ojos en la espalda cuando esté se le acercaba a más de un metro a TaeMin, y por otro lado estaba JaeShin atormentándole y sacando a flote su doble cara, cualquiera de los dos representaban un peligro para sus enfermas acciones, si era descubierto por Aomame está lo echaría lejos de ellos e incluso lo mandaría a un psiquiatra, de no ser esa opción lo más factible es que JaeShin termine por enloquecerle en su máximo y termine por darle un buen golpe que lo dejaría en ridículo y expuesto a su familia.
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Teoría del amor -2MIN
FanfictionBesa su frente, acomodando de forma correcta las sabanas que cubrían el cuerpo desnudó que aún tenía las marcas de sus caricias. Tae Min sonríe sobre los labios de Min Ho, envolviendo con sus pequeñas manos el cuerpo ancho de su padre - Buenas noche...
