10-Inevitable e Intolerable.

220 17 1
                                        

De cierto modo pude ingresar a la mansión de una manera totalmente sigilosa además de cuidadosa; estaba caminando por los pasillos obscuros de aquella enorme casa que tenía cautivo a mi mejor amigo, de pronto escuche unos pasos junto con unas voces, me escondo detrás de una pared tratando de escuchar lo que hablaban.

-Es demasiado extraño que Shi 死 no se haya aparecido por aquí.

Habló un tipo alto de piel morena.

-Tienes razón, aunque con esa mente loca que tiene todo podría esperarse; hasta tal vez ahora mismo este dentro y nosotros no nos hemos dado cuenta.

Su acompañante le hablo en tono de advertencia.

-Entonces hay que ser precavidos, alertar a todos los guardias que estén atentos y vigilen bien el área.

-Mierda.-Susurré para mi mismo puesto que eso ponía en peligro todo mi plan.

Escuché que los pasos se acercaban a donde me encontraba y no tenía donde esconderme sólo había una puerta situada al final de esa pared.
Al querer entrar caí en cuenta de que los tipos estaban demasiado cerca; inmediatamente me coloqué mi máscara.

-¡Hey! ¿Tú quién eres?

No me moví en lo absoluto y busque en mi bolsillo la navaja que traía conmigo, un disparo ahora no sería conveniente alertaria a todos.
Escuche pasos acercarse obligándome a dar la vuelta para así poder atacarlo de frente, lo apuñale después el otro tipo intento atacarme pero fue inútil; lo acorrale pretendiendo obtener información.

-Haré algunas preguntas y mi petición... No mi orden es que las respondas con la verdad.

-No sé quién eres, no te diré nada.

-Excelente entonces di tus últimas palabras.

Extrañamente me sentía bien, la adrenalina en mis venas me encantaba; poder matar a mi gusto era mi deseo, nunca he podido dirigirme a Dios puesto que soy el pecador más grande que hay, apuesto que si existe el infierno estaré sentado justo al lado de Satanás y Hitler.

-Sólo te puedo agradecer que al fín alguien terminé con mi miserable vida.

-Oh se me acaba ocurrir algo grandioso.

En mi rostro había una enorme sonrisa.

-Te cortaré la lengua para que no hables, quitaré tus dedos para que no puedas hacer nada, dañare tanto tus 5 sentidos que estarás viviendo como un inútil y todos te verán con lástima.

-No creo que seas capaz de hacerlo.

- Lo soy.

Afirme seguro, este tipo habla como si supiera de las cosas que he hecho en contra de la integridad física de las personas.

Al ver mi seguridad el dudo un poco pero comenzó a hablar.

-Supongo que vienes por Nathan ¿Verdad?

-Así es.

-Bueno él esta en el tercer piso, es un pasillo con fondo en la cual se ve perfectamente una puerta de madera antigua; apesar de ser antigua y rústica es moderna o sea tiene una clave única por cada persona que trabaja o tiene algo que ver en este edificio.

-¿Cuál es tu clave?

-E598G

Fue algo rápido conseguir información suficiente.

-¿Es todo lo que puedes proporcionarme?

-No, en cada pasillo hay varias personas vigilando el área por seguridad de los superiores en la mafia.

-Bien ¿Algo más?

-Es todo.

-Excelente, gracias.

Dicho esto lo apuñale también derramando su obscura sangre, lo tiré al suelo y seguí con mi camino hacía Nathan, camine por un largo pasillo que tenía enormes cuadros de personas totalmente desconocidas para mi, la pared estaba pintada de un tono muy elegante, un guindo obscuro.
Realmente me fascinaba la decoración.
A los pocos pasos pude notar unas escaleras y hasta ahora no había ninguna persona que se haya querido atravesar en mi camino. Llegué a las enormes escaleras, empecé a subir los escalones de una manera tranquila para así no causar mucho ruido.
Al terminar de subir los escalones pude ver como una personas se acercaba a mi, debía seguir utilizando mi navaja para no causar mucho escándalo que pudiese ser perjudicial para mi ubicación actual, cuando estuvo lo suficientemente cerca me miro y apenas iba a decir algo, no hubo oportunidad para el por que al segundo después ya había sido atacado por mí.
Estaba ya desesperado por ver a Nathan, quería saber que estaba Bien realmente me tenía muy preocupado su bienestar puesto que estaba en todo esto por mí.

(Ambientar escena con música en multimedia)
Mi corazón estaba agitado por la desesperación de la posibilidad de perder a mi mejor amigo, camine con más rapidez hacia las escaleras y a los tipos que estorbaban si dar previo aviso eran asesinados por mi.
Llegué a las escalera que me conducían al tercer piso y no me preocupé esta vez por el ruido y las subí rápidamente, pude notar la puerta de de la cual el tipo anterior me hablaba me acerque con paso acelerado a aquella puerta con la incertidumbre de que la clave que me dio sea incorrecta.
Ingresé la clave mientras que el aparato decía en su pantalla "Comprobando autenticidad" esos segundos fueron enternos y trataba de mantener la calma además de mis impulsos.

La pantalla se puso de un color verde, el seguro de la puerta se abrió; entré y había 5 hombres dentro.
Sólo uno estaba armado.

-Te estábamos esperando.

Habló el tipo con el arma en mano apuntandome.

-¿Dónde esta Nathan?

Tenían a mi amigo inconsiente atado en una silla, la rabia estaba por consumirme quería asesinarlos a todos de una manera sangrienta.

-¿Qué es lo que quieren?

-Venganza por el Jefe.

Rodé los ojos y suspire.

-Si supieran cuanto disfruto su muerte lenta, dolorosa.

-Tsk... ¡maldito cierra el oscico!

Me grito uno de los tipos.

-Mira imbécil.-Se dirigió el pelirrojo a mi.- Si no quieres hundirte y terminar muerto debes hacer lo siguiente.

Nathan comenzaba a reaccionar.

-Matsui...
Habló débilmente

-Aquí estoy Nathan tranquilo.

-Si crees que seré una de tus piezas, te equivocas por que no podrás controlarme.
Le hablé dominante.

-Si quieres que tu identidad siga como esta ahora deberás hacer algo en especial.

Mierda...

Necesito proteger mi anonimato a toda costa.

-Tú deberás matar a Nathan, tú deberás derramar su sangre y sufrir lo que nos causaste a nosotros.

¡MALDICIÓN!

Apreté los puños y mandíbula.

Nathan pudo escuchar lo que el dijo.

-Matsui, ¡hazlo!

Habló en un tono apenas audible la única persona que tenía en el mundo.

Matarlo será ¿Inevitable?

El pensar si quiera el derramar su sangre es intolerable.

El Asesino Enamorado.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora