POV CAMERON.
Cada día que pasaba me era más difícil asimilar que la mujer con la que comenzaba a tener iluminación de una vida se iría de mi lado, no solía ser este chico hecho un manojo de emociones y menos por alguien.
Frotó mi rostro con desesperación mientras giro en una calle, Jonh me compre, Jonh me escucha. Caminando en dirección a su casa no logro borrar los pensamientos que me atormentan más que nunca desde que mire a mi chica llegar bañada en sangre y lo peor es que yo me siento responsable y con justa razón, ese día había actuado como un idiota y dejarla ir sola a lugares donde queda fuera de lugar fue mi peor error.
No podría decir que tan alto es mi ansiedad del la tabla del 1 al 10, cualquier número menos uno de esos dentro del rango lo identifican.
Domingo por la mañana y yo caminando hacia el encuentro con mi mejor amigo, patético. Debería estar dormido alado del hermoso cuerpo de mi novia, eso sería lo correcto. Pero no puedo evitar a cada segundo que miro una sombra o ruido girarme a supervisar que no vengan por ella, cada vez se acerca más la fecha de su partida, literalmente sólo quedan tres meses para que eso suceda y la simple idea de imaginar como será me hace querer agarrar a alguien a golpes. ¿Porque tuvo que estar metida ella en este asunto?
Tocó varias veces la puerta gris se la casa de Jonh, donde al instante se abre mostrando a un señor con olor a alcohol desprendiendo de su cuerpo.
– Cameron!– Sonríe con los ojos rojos– Me alegra mirarte, pasa.
Apretando los labios acepto su invitación introduciéndose dentro del hogar, las botellas esparcidas por la sala y los papeles me hace negar angustiado por el bienestar de mi amigo. El tiempo que trabaja en una tienda para autos le ha brindado frutos pues saliendo del instituto tomará sus cosas y comprara una pequeña casa demasiado acogedora para su madre y su pequeña hermana Ivón.
– ¿Esta Jonh?– Preguntó, miro como el sujeto se tambalea hasta llegar a mi y palmear mi hombro.
– Claro, antes de que subas, te quería pedir un favor– Al instante bufo– ¿Me prestas 50 dólares?
Sin decir nada saco mi billetera y cogo el billete con la cantidad solicitada, subo cada escalón escuchando la puerta principal cerrarse y me alegro. No me gustaría participar en ver al padre de mi amigo emborracharse peeo es mejor seder y que este borracho inconsciente a saber después que quiso golpear a su familia por falta de dinero para su alcohol.
– Despierta, idiota!
Me lanzo arriba suyo logrando que suelte un quejido.
–¿¡ Quien mierda te dejo entrar!?– Me saca de arriba suyo, hasta que se quita la cobija– ¿Que ocurre? ¿Hiciste sufrir a Molly de nuevo?
Su mirada calculadora me hace rodar los ojos.
– No de hecho lo contrario.– Miro como revolotear las pestañas burlonamente– No te contaré nada.
Me levantó dispuesto a irme de la burla de mi.amigo cuando se carcajea y me lanza una almohada.
– Ven aquí, nena.– Bufo, regreso a sentarme en su cama y le miro mal– Libera tu mierda a papá.
Niego divertido.
– No se que hacer. – Levanta una ceja– No quiero que cumpla el estúpido trato con Mark Sawyer pero no tengo ni puta idea de que hacer.
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El accidente perfecto #EAP(Libro 1)
Teen FictionQuien diría que tan sólo con 18 años podía tener una vida tan complicada donde los corazones rotos la soledad en el alma y las mentiras tomarian primer lugar en la vida de Molly Anderson quien jamás imagino que llegaría a doler tanto ser salvada por...
